Últimos artículos

Opinión

El engaño y la mentira

Las aseveraciones y pruebas presentadas por el Ab. León Roldós y por el Econ. Pablo Lucio Paredes en referencia a las modificaciones y cambios introducidos al texto de la Constitución que se planificó y se redactó en Montecristi, resultan inverosímiles por la ingenuidad de los autores de los cambios, al suponer que nadie iba a tener la acuciosidad de revisar el texto final, quizás pensaban que el cansancio de las ultimas madrugadas y el programa de nuevos sucesos que tenia programado realizar el gobierno central, no darían cabida a la responsabilidad de una revisión final.

Opinión

Los intelectuales en el poder

Decía Talleyrand que un Ministro de la Policía es un hombre que se ocupa, en primera línea, de todos los asuntos que le importan y, en segundo lugar, de todos los que no le incumben.

En el Ecuador, desde hace algunos años, alguna bestia salvaje o, quizás, una gordita horrorosa, tuvo la infeliz idea de llamar Premier a ese ministro. Y él de turno se lo creyó. Y la costumbre prosiguió. Y ese Ministro comenzó a hablar sobre todas las cosas de la cosa pública y a exhibir su rostro allí donde debían estar otros, sin importarle que fueran asuntos que no le concernían. Todo un entrometido haciendo las veces de alter ego presidencial. Surgió entonces la necesidad de que ese hombre posea una versatilidad intelectual de primer orden..

Opinión

Dicen conocer a Dios y no lo conocen

Perdonen que me meta con Dios en este artículo, pero me han impresionado terriblemente las palabras del Primer Mandatario en el parque central de Nanegal del jueves 12 de septiembre, dirigidas básicamente a la Arquidiócesis de Guayaquil, por el “crimen” de estar en contra de su mamarracho de proyecto de constitución que es abortiva y reconoce todo tipo de “géneros” y “familias”, por más publicidad en contra de estas incontrastables verdades, que el gobierno realice con la mayor desvergüenza.

¿Se dan cuenta estimados lectores de lo peligroso que resulta un individuo que piensa de esta manera? ¿Analizan ustedes al abismo al que nos está conduciendo un individuo con estos convencimientos en su alma? La Arquidiócesis de Guayaquil NO CONOCE A DIOS. Solo él, EL ILUMINADO, EL ELEGIDO POR DIOS, lo conoce.

Opinión

Tengo dolor de país

La canción de Piero dice así, “…que será de mi país… país….” Lo parodio y pregunto lo mismo, pero mi canción se ahueca por que tengo dolor de pueblo, dolor de la angustia de mi gente, sin exclusiones, porque todos son “mi gente”, el de Samborondn, el de Tarifa, el de Guayaquil, el de Quito, los afiliados a los clubes de diferentes tipos, no hay distingo entre unos y otros, todos somos ecuatorianos, no diferencio entre blancos, negros, indígenas, pobres, ricos, campesinos, cholos, montubios, los últimos excluidos de las posibilidades de ser ciudadanos de primera clase como los indígenas, por no ser contemplados en los derechos propios exclusivos de ellos.

Opinión

Poner a la gente en movimiento…

Hace algún tiempo leía en un libro magnífico que en realidad existen cuatro cosas que ponen al ser humano en movimiento, en acción diríase mejor… el amor, el temor, el odio y la fe…

“Agazapado y esperando en la conciencia colectiva yace el odio…”, dice Daniel Goleman en el prólogo de su interesante libro –Emociones destructivas-, “como una presencia ominosa, aguardando el momento propicio para irrumpir de nuevo en escena. Y esto es algo que, en mi opinión –dice el autor-, seguirá ocurriendo una y otra vez hasta que acabemos comprendiendo las raíces del mismo –y del resto de las emociones destructivas- y encontremos, finalmente, el modo más adecuado de mantenerlo a raya”.

Opinión

Signos de Puntuación

Por error ocurrido en mi oficina, se envió para su publicación el artículo “CONSTITUCIÓN SIN SIGNOS” que había llegado a mi correo electrónico, por lo que no es de mi autoría.

El error se dio en razón de que yo había escrito, y estaba listo para su envío, un artículo titulado “SIGNOS DE PUNTUACIÓN” que coincidentemente tiene los mismos argumentos que el artículo primeramente mencionado, esto es, que me refería a la negativa actuación de Fernando Cordero ante los hechos cometidos entre gallos y media noche, por aquellos que metieron las uñas en los textos constitucionales aprobados en Montecristi, y que ahora el “corcho” pretende minimizarlos para lo cual se ha investido de un carapacho tan duro que podría ser la envidia del mismísimo “solitario George”.

Opinión

El robo diario de nuestro dinero

No hay peor presumido que el nacido chiro.

El que no tenía donde caerse muerto y de repente consiguió dinero ajeno sin haberlo trabajado, despilfarra todo lo que puede.

Peor si ha sido resentido y por esos errores del destino, maneja dinero que no es propio y es un ególatra prepotente. Con estos antecedentes, invariablemente malgastará toda la plata que no sea la suya.

Correa es un caretuko sin vergüenza. Y digo que no tiene vergüenza, por que con el cinismo más grande del que haya hecho alarde presidente alguno, vota diariamente el dinero que es producto de nuestro esfuerzo en forma ilegítima e ilícita.

Opinión

Hiperpresidencialismo

No cabe duda que el nuevo Proyecto de Constitución elaborado a medida del Presidente Correa crea un HIPERPRESIDENCIALISMO que acentúa el poder del Ejecutivo, divide al Estado, minimizando al Congreso y dando cabida a la concentración y con ello al autoritarismo.

En el Proyecto que es motivo de consulta al pueblo ecuatoriano, se cambia la Democracia Representativa por la Democracia Participativa; supuestamente existe una mayor participación ciudadana lo que para muchos constituye un gran logro y beneficio…

Opinión

El NO, y el voto Nulo.

Estamos en la recta final de este largo y tortuoso proceso, donde se han desarrollado una Consulta Popular, una elección para Asambleístas, y próximamente una referéndum para aprobar o negar el “mamotreto de Montecristi”, proceso en el cual, el ciudadano presidente, ha derrochado de la manera más inmisericorde en detrimento de todos los ecuatorianos, diecinueve de sus veintiún meses de función presidencial, así como más de 250 millones de dólares, que salen directamente de nuestros bolsillos.

Afirmo que se han desperdiciado casi dos años de nuestra generación, porque a mi criterio, lo único que es visible y palpable para el común de los ecuatorianos…

Opinión

La primera piedra… y la última

En nuestra profesión la ingeniera civil, cada vez que se inicia una obra y se le quiere dar publicidad, se invita entre muchas personas a la prensa hablada, escrita y televisiva. Entre más grande o más importante es la obra, mayor y más pomposo es el acto.

Indudablemente la colocación de la 1ª piedra constituye el inicio de una obra, bajo características, plazo y precio previamente pactados, mediante concursos o licitaciones, de acuerdo al monto del presupuesto referencial que debe obligatoriamente realizar la institución contratante, para luego suscribir un contrato de construcción.