La definición de Oscurantismo, es: “La sistemática oposición al progreso, al cuestionamiento de dogmas y a la difusión del conocimiento más allá de ciertos límites. El Oscurantismo es lo opuesto al Librepensamiento y es con frecuencia asociado por sus opositores con los fundamentalismos religiosos. El oscurantismo, como se ha documentado en los estudios sobre la Edad Media, se basa precisamente en la imposición de límites, que afectan la extensión y difusión del conocimiento.

Uno de los principales objetivos de este control en el Medioevo era impedir el cuestionamiento de dogmas. Si bien es muy complejo indagar sobre los orígenes del pensamiento dogmático, éste consiste en la posesión de una doctrina o de un conjunto de creencias sustentadas en la autoridad, que no admiten análisis o evidencias que las invaliden, manifestándose en las frecuentes amenazas sobre los precursores del pensamiento científico. Consiste en negar los derechos cívicos-civiles.”

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua dice lo siguiente: “1. m. Oposición sistemática a que se difunda la instrucción en las clases populares. 2. m. Defensa de ideas o actitudes irracionales o retrógradas.

La clausura del Canal 5 de Televisión, Teleamazonas, debe de ser considerado el renacimiento en Ecuador de la Inquisición moderna. Modelo creado como sistema para evitar la luz descubridora que emite la libre difusión de ideas y realidades distintas a las “oficiales” o, como en los de la infame Inquisición: dudar o no acatar sin titubeos los mandatos de la autoridad mandante quien obligará, por principio, a ser considerado imperecedero y único dueño de la verdad.

El dictador del momento, tenía que ser aceptado sin discusión y sin ningún examen como la única verdad, la manifestación sublime, la luz de guía. Tenemos que el papa Inocencio III organizó una cruzada contra los albigenses promulgando una legislación punitiva contra ellos. Los esfuerzos iniciales fueron destinados a someter a los que ellos tildaban de herejes; pero fracasaron, puesto que cualquier caso de negación de que la luz descubre y permite ver es ineficaz. Tratar de tapar las realidades y acontecimientos con un “dedito” trémulo por el temor de que sea descubierta su falacia siempre es inútil.

En Italia, Galileo Galilei (1564 – 1642) fue obligado por la Inquisición a declarar que su teoría heliocéntrica, que situaba al Sol en el centro de todo, era una hipótesis que no podía demostrar científicamente – ¡la tierra era el centro del universo! El sistema copernicano fundamentalmente era un simple cambio de sistema de referencia que volvía fácil el cálculo astronómico del movimiento de los cuerpos celestes; no obstante, el permitir este criterio ponía en evidencia la no infalibilidad, y tal cosa a su vez los ponía en riesgo de perder el control absoluto y necio que en la medida de sus intereses quieran aplicar.

El papa Juan Pablo II pidió perdón por los errores que hubieran cometido los hombres de la Iglesia a lo largo de la historia, así como por haber dejado de hacer el bien necesario en favor de judíos y otras minorías perseguidas. En una carta enviada a los cardenales católicos, el papa Juan Pablo II exhortó a la Iglesia a reconocer los errores cometidos “por sus hombres, en su nombre”, y la animó a arrepentirse. También admitió que los “métodos coercitivos” – lesivos de los derechos humanos -, que empleó la Iglesia “fueron utilizados más tarde por las ideologías totalitarias del siglo XX”.

Evidentemente, no quiso especular o no se pudo imaginar que algún necio utilizaría el método en el Siglo XXI para saciar sus deseos personales fascistas. Que alguien esté tan aturdido que se considere fundador y único profeta de la sociedad perfecta, ser dueño del poder absoluto sobre las conciencias y creerse Vicario de la perfección… se pensaron que eran locuras sobre la cual la humanidad se había sobrepuesto.

El maniqueísmo implícito en la censura del pensamiento que se evidencia con esta sanción por disposición de su “majestad”, es una demostración de que no tienen razón y desean ocultar y no dejar pensar o