20 julio, 2024

La violación a nuestro derecho de elección…

Es inevitable comentar la realidad política del país. Recuerdo las épocas cuando se hablaba de cosas más importantes. En los medios de comunicación se mencionaba poco al presidente de la república. Cuando había una cadena nacional era por alguna causa que conmocionaba a la nación y ameritaba que el jefe de estado rindiera una explicación. Cuando el mandatario lo hacía era porque algo inusual sucedía.

Hubo presidentes humildes como Clemente Yerovi. Era un silencioso patriota que en pleno ejercicio de su cargo como primer mandatario, se desplazaba en buseta como cualquier ciudadano. Jamás se rodeó de guardaespaldas; se transportaba como cualquier hombre del pueblo. En las paradas hacía cola para subir a las busetas y había ocasiones en las que dentro de la misma iba de pie. Otras veces cuando iba sentado y el bus estaba lleno; si se subía una mujer se levantaba y le cedía su puesto.

Era un gobernante sin vanidad. Durante su mandato jamás coartó la libertad de expresión. Peor se opuso a que la prensa no publicara lo que a él no le gustara y mucho menos demandó mediante un juicio a un periódico o a un ciudadano.

Respetó la constitución por convicción; la independencia entre los poderes del estado fue sagrada para su gobierno. Nos dio un país de tranquilidad, austeridad y equilibrio económico. Convirtió a nuestra patria en una isla de paz.

Los ciudadanos eran libres; podían decir lo que pensaban, tenían derecho a protestar. El respeto que el pueblo le confirió a su investidura, se lo otorgó por su accionar. La ciudadanía lo honraba en la solemnidad de su cargo debido al despliegue humanista que ejerció.

Clemente Yerovi fue un estadista. Fue el gobernante que concibió el ejercicio del poder como una silenciosa oportunidad para servir desinteresadamente a la república. Creía que mientras menos se hablara de él; más podría hacer él por la patria. Se dedicó a trabajar. No peleó con nadie y mucho menos nos expuso a enfrentamientos estériles con países hermanos.

Recuerdo a Sixto Durán de presidente. Logró la unificación nacional. A través de un liderazgo sereno pero firme en la defensa de nuestra heredad territorial, consiguió que renaciéramos con una nueva identidad. ¡Ni un paso atrás! Es parte de esa conciencia. Sixto hiso uno de los gobiernos más respetuosos de los derechos humanos que ha tenido la república. Lideró la aguerrida preservación de los linderos patrios.

A pesar de sus logros, iba como cualquier ciudadano al estadio Atahualpa cuando jugaba la selección. Fue el jefe de estado que refundó la integridad nacional. Engendró la consolidación de la identidad que tenemos. Ahora las circunstancias son distintas. Las cadenas son obligatorias y permanentes.

Por todos los medios de comunicación se hace propaganda al gobierno. Incluso los partidos de fútbol tienen cuñas gubernamentales. En cualquier noticiero o en lo mejor de un programa, estamos sometidos a las interrupciones ordenadas por la secretaría del ramo.

Con este permanente acoso se viola el derecho a nuestra intimidad. Este pretendido lavado cerebral es ofensivo, porque nos obliga a escuchar algo que no elegimos escuchar. Esta agresión a nuestra privacidad violenta el derecho a nuestra libertad de elección. Nuestro cerebro está obligado a procesar lo que no elegimos procesar. Nuestra memoria conductual es bombardeada por una propaganda subliminal que nos va condicionando un quemeimportismo que liquida nuestra capacidad de protestar.

Nadie quiere escuchar lo que no elegimos escuchar. La gente sabe lo que pasa pero nadie hace nada para que no pueda pasar. Cuando este abusivo acoso recién comenzaba, todos protestábamos porque considerábamos una invasión a nuestra privacidad el escuchar aquello que no elegimos escuchar.

Ahora aceptamos como normal cualquier interrupción por una cadena. Se ha convertido en conformismo nuestro derecho para protestar contra el irrespeto a nuestra libertad de elección. En la actualidad el mandatario se rodea de un ejército.
Guardaespaldas y todo tipo de logística se mueven para llevarlo a cualquier parte.

¿Será que lo quieren menos que a Clemente Yerovi? La respuesta no está en la comparación; la explicación está en la desigualdad que hay en la humildad. Yerovi era humilde; no era nada vanidoso, no tenía complejos, no necesitaba protección. Hemos perdido la unidad nacional.

Estamos divididos entre los que están a favor y los que están a favor de los que están en contra. La identidad ciudadana es un recuerdo del pasado. Somos controlados por leyes restrictivas que se legislan para garantizar la permanencia de los que tienen el poder en el poder.

Odiamos o amamos a quienes gobiernan. Somos un nosotros y los otros. No tenemos derecho a la privacidad. Estamos obligados a escuchar el permanente acoso gubernamental.

La patria está fraccionada. Nuestra voluntad se ha quebrado. Somos un paraíso para los criminales; ya no somos una isla de paz.

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5 comentarios

  1. Breve un desalmado y acomplejado nos ha robado el país. Ojalá la gente se despierte antes de que lleguemos al impase venezolano. Ese señor es vanidoso, nuevo rico e ignorante, pues no conoce nuestra historia. Es un patán como los hay por cientos en ciertas barriadas guayaquileñas. De esos mangajos que las señoras evitamos en las calles. Pobre Ecuador, haber caído tan bajo.

  2. Dr. creálo a mis 65 años de edad, si no los hubiera vivido y visto lo que pasa ahora, no lo creyera. El más malo de antaño, en la actualidad comparado con los actuales, eran nenes de pecho, verdad? Cruda pero hay que decirla. El ejemplo de lo que se nos viene, ya está por la pobre Venezuela. Dios y la Vírgen María nos ilumine.

  3. Todas sus taras de la niñez y su juventud las ha puesto en práctica. La división entre ecuatorianos, es lo que él ya practicaba por doquiera que pasaba. Rafael Correa nos ha traído la pobreza y la violencia que nunca antes habíamos conocido. Yo insisto que la culpa de todo eso es de su madre. Ella no lo supo educar. Lo hizo embustero, fanfarrón mal educado y pendenciero. Esa señora le dio mala educación y seguro malos ejemplos. Y hay que ver con quienes se junta, pura chusma. Dictadores crueles y sanguinarios. Entre Putin, Lukashenko, Maduro y los Castro, forman un ramillete de criminales y maleantes. Lo bueno es que el fin de su reinado está cerca, muy cerca.

  4. HOLA MIKEY : MUY LINDO ARTÍCULO Y ME CONFIERO QUE CREÍ EN CORREA EN SUS INICIOS PERO AHORA ESTOY QUE ARDO Y ME DISCULPO PORQUE EN ALGUNA OCASIÓN DISCREPÉ CON QUIENES AVIZORARON ESTOS TIEMPOS, PERO AHORA, Y EN DIRECTA RELACIÓN AL TEMA DE ESTE ARTÍCULO, ME PREGUNTO…¿ DONDE ESTÁ LA JUNTA CÍVICA DE GUAYAQUIL…???….SE MURIÓ….????….ME GUSTARÍA ASOCIARME A ELLA PARA APORTAR CON MI CONTINGENTE EN CONTRA DE ESTE RESENTIDO SOCIAL….TENEMOS QUE SALIR AL FRENTE Y DESBARATAR ESTA MAQUINARIA QUE NOS ESTÁ MINANDO Y DEJANDO SIN ESE ESPÍRITU GUAYAQUILEÑO QUE MUCHO LO NECESITAMOS EN ESTAS AGITADAS HORAS…..POR GUAYAQUIL «INDEPENDIENTE»…..

  5. Mientras más veo, más comparo a este régimen con el nazismo. Llegan al poder con embustes, manipulaciones y fraudes, para luego dar un Golpe Constitucional. Recordemos la violencia con la que se echó al Congreso, la toma y destrucción de todas las instituciones, la profusión de propaganda, el culto al autócrata, la «satanización» de todos los Partidos políticos, disidentes y la eliminación de toda organización no gubernamental. La supresión forzada de La Junta Cívica también forma parte. Nunca es tarde para despertar del ensueño. Hay que combatir la dictadura nazista antes que sea muy tarde.

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