Personas que son contrarias a lo que escribo, manifiestan su inconformidad diciendo que soy un opositor de su majestad.
Normalmente soy una persona positiva y optimista. Ni siquiera digo malas palabras frente a las mujeres y no soy conocido como conflictivo ni belicoso. Ofrendaría mi vida por lo que creo y pienso que el patrimonio más valioso del ser humano está en su honra.
Hago este preámbulo por que quisiera ver a cualquiera de las personas que tan ciegamente defienden las patanadas del insultador, como a la hora de ser atacados también, pudieran responder con tanta mesura y reflexión como la que exigen a quienes si lo hacemos.
Existen circunstancias extremas donde las reacciones dependerán de los valores intrínsecos de moral, honor, y convicción que la persona tenga.




