12 julio, 2024

Crónica de un asilo anunciado

La historia del hacker australiano Julian Assange, se podría decir que es
rocambolesca; se inicia tras la divulgación de los cables de las embajadas de
los EEUU por parte de WikiLeaks; el entonces vicecanciller del Ecuador,
el uruguayo Kintto Lucas, dijo que el Ecuador estaba abierto a otorgarle
la residencia a Julian Assange. Pocos días después, el presidente Correa
expresó: “La declaración de Kintto Lucas fue a título personal, pues no
ha recibido la autorización del canciller, ni del presidente (…). Nosotros
jamás vamos a apoyar el rompimiento de la ley, así ese país haya actuado
equivocadamente”.

El 19 de junio Assange pidió asilo en la sede de la embajada de Ecuador en
Londres, para evitar una inminente extradición a Suecia, país que lo reclama
por presuntos delitos sexuales. De acuerdo a la Convención de Caracas de
1954, establece que el asilo se concederá solamente por delitos políticos,
excluyendo a personas enjuiciadas o sentenciadas por crímenes comunes; en
base a esta normativa el pedido de asilo de Assange no procede, porque está
procesado por delitos comunes; además, abandonó el arresto domiciliario
impuesto por las autoridades de justicia del Reino Unido.

El presidente Correa, sin medir las consecuencias, decidió otorgarle el asilo
al hacker australiano; recordemos que en el caso del ecuatoriano Carlos Pérez,
director del diario El Universo, que pidió asilo a Panamá, el canciller Patiño,
manifestó: “Que no es lícito conceder asilo a personas que al tiempo de
solicitar se encuentran o procesados ante tribunales ordinarios competentes y
por delitos comunes o condenados”.

La inmediata respuesta del Reino Unido fue la negativa de concederle el
salvoconducto para que Assange pueda abandonar el país, “Teóricamente
Assange puede estar en la embajada de forma indefinida”.

Sobre este tema hay antecedentes, el caso del cardenal húngaro Jozesf
Mindszenty (1892-1975), quien permaneció asilado15 años en la embajada
estadounidense de Budapest a raíz del aplastamiento soviético de la revolución
anticomunista húngara de 1956, en la sede de la embajada el Cardenal
Mindszenty permaneció hasta 1971.

Otro caso es el de Víctor Haya de la Torre (1895-1979), líder del partido
Aprista peruano, que en 1949 pidió asilo político en la embajada de Colombia
en Lima porque era acusado de ser el responsable de haber instigado y
dirigido una rebelión en contra del dictador Manuel Odría. Colombia solicitó
el salvoconducto para permitirle abandonar el país. El Gobierno del Perú lo
negó, alegando que Haya de la Torre había cometido delitos comunes y no
podía beneficiarse del asilo; el dirigente político peruano permaneció 5 años
en la sede de la embajada colombiana.

Este es un caso de Ripley, se le concede el asilo a un pirata informático,
perseguido por la justicia y se le negó el salvoconducto a un ecuatoriano que
le había otorgado el asilo Panamá.

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  1. Simplemente es el pais de Rafael Correa quien ha superado de largo al ing. Leon Febrescordero a quien tanto ha criticado y a quien nunca ha podido superar en inteligencia ni en hombria y orgullo de guayaquileno.

  2. Exelente su articulo de opinion sr. Molina…no deja en buena luz las maromas del arlequin de corondelec.No hay otro camino que el de quitarle la mascara dejandole saber que la fiesta ya termino para el.

  3. Pienso que el verdadero motivo que engloba este tema es el delito cibernetico, que por supuesto para ciertos paises grandes y con poderes es sumamente dificil, ahora sabemos que la informacion es un poder, si no se hubiera sacado a la luz toda esta informacion no se conoce como paises del primer mundo manejan y cometen tambien delitos de lesa humanidad. Quien mismo tiene la reazon en este mundo lleno de intereses y prejuicios?

  4. Es cierto. Ni la Convención de Viena, ni los estatutos de Roma dicen que hay que proteger a delincuentes comunes. En eso usted en lo correcto.

    Jamás Londres expedirá un salvoconducto para ese delincuente informático; ahora acusado de violación. Ese hombre nació en un país libre y democrático, y como tal sabe perfectamente que esta faltando a las reglas civilizadas. Quiere aprovecharse de ellas, con la ayuda de tercermundistas, para no responder por la gravedad de sus actos.

    Assange es bueno para denunciar por todo lo alto a países que dice están cometiendo actos ilegales, pero él es el primero en huir de sus responsabilidades. Assange debe presentarse ante las autoridades suecas, y dejar su cobardia. Quienes lo protegen demuestran su poco apego a la moral y a las buenas costumbres. Son tan cobardes e inmorales como Assange.

    Londres no reconoce el asilo político, que es exclusivamente latinoamericano, pues aquí siempre ha habido inestabilidad política, por eso las embajadas latinoamericanas han sido utilizadas como refugio. Recordemos al aspirante a dictador, el hondureño Manuel Zelaya, cuando se refugio en la embajada de Brasil, es solo un ejemplo.

  5. Hay indicios muy claros de que todo fue premeditado. Los empleados de Wikileaks estuvieron en el Ecuador hace algunas semanas, negociando con Patiño y Correa el nuevo escondite para el hacker. Cada uno esperaba sacar tajada. He aquí el articulo de The Economist, revista semanal londinense que no necesita presentacion, donde se afirma sobre esas visitas previas a la concesión de asilo.
    http://www.economist.com/blogs/americasview/2012/08/britain-and-ecuador?spc=scode&spv=xm&ah=9d7f7ab945510a56fa6d37c30b6f1709

  6. Además hay que saber que Londres sí tiene el derecho de entrar cuando le plazca a la embajada de Ecuador, pues no se le está dando el uso oficial para la que fue acreditada.

    Londres puede quitarle la inmunidad a la embajada ecuatoriana en cualquier momento de acuerdo a The Diplomatic and Consular Premises Act 1987. Ley interna creada a raíz del asesinato de Yvonne Fletcher, una policía de Scotland Yard que iba desarmada y recibió disparos mortales desde una de las ventanas de la embajada de Libia en 1984. Desde entonces, Londres se reserva el derecho de ir a sacar a empellones a los que se valen de la inmunidad diplomática para cometer actos criminales. Ni Patiño ni Correa sabían de eso porque ambos son inexpertos en todo. Pero en cuanto se enteraron bien, decidieron aprovecharse del asunto para engañar a los incautos y a los ignorantes, con el cuento del allanamiento a su cuchitril que ellos llaman embajada.

    Una embajada no puede esconder bajo ninguna circunstancia a ningún acusado de crímenes comunes. Assange esta acusado de violación por dos mujeres en Suecia. En Escandinavia cuando una mujer dice no, es no; y punto. No hay discusión posible. Lo sé por haber vivido allí por mas de dos años. Alla las mujeres tenemos los mismos derechos que los hombres y el respeto es absoluto. Por eso creo que quien mas sale perdiendo en este embroglio amañado es la justicia sueca, y la dudosa moralidad de todos los ecuatorianos.

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