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Los cuadernos de la corrupción ecuatoriana

El custodio de oficio, policía de larga data y asignado administrativamente para protección de la máxima autoridad de control, junto al conductor de dicha institución, retiraron múltiples encomiendas bajo encargo y supervisión del principal jefe del organismo. Un edificio cercano al Malecón era el lugar de entrega los días domingos a las 22h00. El policía, luego de telefónicamente confirmar posesión, recibía instrucciones de dirigirse a la residencia del funcionario. El chofer debía esperar a que la puerta del garage se abriera desde adentro para acceder a su interior. Con el vehículo particular dentro de la casa se procedía entonces a cerrar dicha puerta. La maleta era entonces subida a pulso por el chofer hasta la planta alta de la casa. Conductor y policía se retiraban luego por la puerta principal. Al día siguiente, rumbo al aeropuerto, el conductor recibía de manos del alto funcionario estatal un billete nuevo de US$100.00 para el desayuno.

Moreno prometió durante la campaña presidencial que solicitaría la cooperación de Naciones Unidas para implementar en el país un programa comparable al de la CICIG. La negativa del Presidente en cumplir con su promesa hace presagiar su temor por terminar como los antiguos mandatarios de Guatemala. Otras promesas, entre ellas la de los 250,000 empleos por año, quedarán en la nada, pero ninguna es más importante que la de acabar con la corrupción de Estado. Vicepresidente Sonnenholzner, ¿cree usted que la corrupción persiste en el país? ¿Trae información desde Brasil?

 

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