Señor Guillermo Lasso, bendito sea el fruto – Desde mi Trinchera
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Señor Guillermo Lasso, bendito sea el fruto

Carta abierta al futuro Presidente de la República.

Estimado Guillermo, con la excusa que los dos somos guayaquileñxs me permito tutearte, a lo largo de esta corta carta te quiero expresar mis preocupaciones como mujer, activista, feminista y comunicadora que trabaja en el sector privado. No represento a nadie, ni soy la vocería de nada.

Guillermo, hay un libro que se llama ‘El cuento de la criada’ de Margaret Atwood, es una distopía sobre una sociedad totalitaria, teocrática y fundamentalista donde las decisiones la toman los hombres y las mujeres, divididas por funciones, no tienen opinión. Gilead, así se llama esa república. En Gilead se saludan diciendo: ‘bendito sea el fruto’, la respuesta es ‘y el señor permita que madure’. Las mujeres son obligadas a parir, por eso las frases.  Ojalá puedas leer libro y ver la serie, la historia es realmente interesante.

Me parece importante contarte esto porque yo he sido tu oposición por años y cada vez que alguien de tu partido o tú, plantean argumentos basados en una posición personal religiosa siempre pienso, digo y tuiteo: GILEAD. A lo largo de tu camino político nos dejaste claro tu posición sobre temas como el aborto, el matrimonio igualitario y otros asuntos que nos abordan y atraviesan a las mujeres y la comunidad LGBTI. Tu discurso cambió en la segunda vuelta y aquí te confieso que más que alegría me generó desconfianza, por eso lo cuestioné, lo cuestionamos y tus seguidores, Guillermo nos llamaron ‘malagradecidas’. Pero yo estoy segura que (ahora) me entiendes y sé que lo haces porque los bloqueos de tu partido hacia los derechos sexuales y reproductivos son recientes. Muy recientes.

Eres el presidente electo y a pesar de tener una mayoría progresista en el legislativo, va a pasar por tus manos el proyecto de ley para la despenalización del aborto por violación. ¿Vas a vetarlo? ¿vas a permitir que las niñas y mujeres víctimas de violación decidan sobre sus cuerpos y sobre su futuro? ¿va a pesar tu posición personalísima religiosa sobre los derechos humanos? ¿o vas a continuar con el discurso paternalista y patriarcal sobre que veamos en ti a un padre? Guillermo, las mujeres queremos decidir sobre nuestros cuerpos, no queremos un padre, queremos un ejecutivo que nos respete, que tenga perspectiva de género en sus decisiones, que nos incluya, que le haga caso a los llamados de atención de las organismos internacionales sobre nuestros derechos. Guillermo, las niñas no son madres. No deberían. ¿No lo crees?

Guillermo quiero contarte otra cosa: las mujeres abortan así esté penalizado. Las mujeres de la clase media alta o alta se van del país a hacerlo a Miami. Las mujeres de clases populares lo hacen en sus casas o en lugares clandestinos, a veces quedan con secuelas físicas y sicológicas de por vida y a veces son denunciadas. No sé si lo sabías pero aquí te lo cuento. Entre nos. Guillermo, estoy preocupada. Tomas a un país destrozado económica y socialmente. Las mujeres no tenemos presupuesto para la prevención de violencia de género, y tú prometiste arreglar eso. Pero Guillermo, me preocupa porque históricamente si no hay plata son los presupuestos de las mujeres los primeros en ser manoseados. Pregúntale a Lenin.

Ahora debo confesarte otra cosa: me siento algo tranquila escribiéndote esta carta. Uno de los temas que nos repitieron tus seguidores era que la opinión no iba a ser perseguida, no iba a ser condenada y no ibas a denunciarnos. Pero Guille -sorry, me pongo en confianza después de un par de párrafos– aquí tengo un sentimiento ambiguo porque no reconociste el informe de la comisión de la verdad respecto a lo sucedido en octubre de 2019, lo que me hace pensar – por favor, corrígeme- que avalas la violencia ocasionada por parte de la policía nacional hacia los manifestantes. Entonces, yo que escribo esto aquí desde la comodidad de mi hogar quizá no voy a sufrir la fuerza del cuerpo policial, pero Guillermo mira yo, a veces, salgo a marchar, sobre todo cuando matan a una de mis hermanas y no me gustaría que seas sponsor de quienes en lugar de cuidarnos, deciden volcar su violencia hacia nosotras. ¿Por qué no reconociste el daño que se hizo en octubre de 2019? ¿tengo que preocuparme, Guillermo, si salgo a marchar con otras mujeres a gritar que no nos maten? ¿o vas a permitir, mirando a un lado, la represión? ¿cuál es tu límite con la libertad de expresión?

Guillermo, ganaste. Ahora, por favor, te invito a revisar y a leer con sutileza estos resultados. Analiza el 16% del nulo, busca los discursos de los sectores feministas que te apoyaron, y conversa con ese voto duro tuyo que es el anti-correísmo. La apuesta que la gente dio por ti, y que yo no me esperaba sinceramente, responde a un hartazgo colectivo. Lo económico no está arriba de lo social. Los discursos son importantes. Las acciones que se esperan de ti no son tus creencias personales, no quiero una democracia de la burguesía, ni una dictadura de la mayoría, me gustaría que tu gobierno piense en función de derechos. No quiero vivir en la distopía de Margaret Atwood.

Quiero contarte, para terminar, que estaré vigilante, con lupa en mano analizando las acciones de tu gobierno, que mi corazón desde la izquierda va a continuar exigiéndote en las calles y desde esta columna, que nunca más ningún gobierno va a tener la comodidad de mi silencio. Te deseo suerte, éxitos en tu gobierno y por favor, no nos conviertas en Gilead.

1 Comentario

  1. Hernán Ulloa

    Creo que tienes derecho a expresarte como quieras, aun siendo irreverente y majadera;en octubre la violencia fue fomentada por tus indios, quemado la contraloria, impedidos de salir a trabajar, daño de la ciudad, y ellos bien gracias ahi creo que te perdiste, ser feminista no es ser agresiva y culparsi mirar a ambos lados

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