Debo iniciar esta presente entrega mencionado, que cada día entiendo menos a quienes son los detentadores del poder omnímodo actual, mismos que al percibir una ciudad donde sus protervos intereses aún no calan, y con una angurria de poder que los ciega, hacen mil y una piruetas legales, para tratar de apoderarse, de lo que la gente una y otra vez le ha dicho NO en las urnas.
Quizás sea un poco fuerte lo que expreso y pido disculpas por ello, pero me hago responsable de lo que digo y considero que si el tono es subido, en esencia lo escrito es mi pensar y sentir como ciudadano, así como, el de muchos compatriotas que no tienen la oportunidad como yo la tengo de escribir estas pocas líneas.
