Usando la imaginación, elucubro cómo se prepararía un identikit de un prófugo de la justicia ecuatoriana y pienso que sería algo así:

Descripción general del individuo a capturar, conforme a la orden recibida de las autoridades judiciales del Ecuador.

Individuo de tez pálida, por el susto de enfrentar la justicia que tanto manipuló a su antojo cuando se creía todopoderoso. Pelo negado a crecer, salvo en la zona frontal donde ostenta una especie de islote capilar bastante particular.

Tiene como característica una voz y risa carrasposas, que suele soltar ante preguntas incómodas. Responde al remoquete de ‘Carlitos’. Color de ojos similar a los de su expartido, del que no queda mucho, salvo los mismos personajes llorones y sufridores de siempre.

Ceño fruncido que denota amargura, siendo este su estado natural ante la intolerancia de someterse al orden legal constituido y finalmente, asumir que no es omnipotente, por lo que será tratado como un ecuatoriano más. Extremidades superiores que presumimos terminan en fieras y afiladas garras que lo ayudan a levantar con fuerza a sus presas.

Extremidades inferiores preparadas para correr lo más lejos posible de sus captores. Arma preferida: su lengua, que suelta sin control para agredir contundentemente. Los lugares que suele frecuentar: un ático en Bélgica, un estadio en Rusia. Y ahora estimamos que comenzará un periplo por algunos consulados o embajadas en busca de asilo, para esquivar la acción de la justicia. De capturarlo, tener cuidado, porque tiende a tener rabietas en las que suele arrancarse la camisa y pedir que le disparen. ¡De ninguna manera sucumbir ante sus ruegos!

Con estos detalles se preparará el respectivo identikit para la pronta identificación del sujeto a capturar.

Ahora sí, manos a la obra y proceder con todos los operativos necesarios para traerlo de la oreja, para que enfrente, el o los procesos judiciales que tenga en su contra.

Al susodicho no debe preocuparle la soledad en la cárcel, pues estará a buen recaudo y acompañado de sus socios de la década perdida.

 

Diana Acosta

Acerca de

Guayaquileña, Abogada, madre, Doctora en Jurisprudencia, Profesora Universitaria, Harlista, IUS Laboralista, Columnista de Opinión, Feminista.

3 Comentarios

  1. Carlos franco

    Sinceramente solo deseo que sea una justicia imparcial ( verdaderamente ciega) sin venganzas ni revanchismo. Me pregunto: será esto posible en un país en que lo contrario es la norma? Cuando realmente se pudo llamar justicia el ejercicio judicial?

  2. BETTY VITERI

    FALTA DECIR QUE PROBABLEMENTE SUFRE DE LAGUNAS MENTALES, PORQUE NO RECUERDA LAS ÓRDENES IMPARTIDAS DESDE LAS SABATINAS, QUE ERAN OBEDECIDAS SIN NINGÚN CUESTIONAMIENTO, ESAS LAGUNAS MENTALES O PÉRDIDA DE MEMORIA PODRÍA SER EL INICIO DE ALZHEIMER.

  3. Carmen Salcedo

    Excelente!

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