23 julio, 2024

Te he visto renacer

Mujer que hace caer lluvia en los desiertos
Mujer que une civilizaciones

Te quisieron destruir
Te quisieron quemar
Abusaron de tu inocencia
Abusaron de tu bondad

Mujer fuerte
Mujer admirable
Mujer que todo lo puede

Te pisaron
Te creyeron hundida, destrozada

Te he visto renacer
Te he visto crear luciérnagas con las manos
Capaz de todo eres

Mujer, hermana, amiga.
Mujer que crea con sus manos
Mundos de paz, de perdón.

Te veo naciendo
Una, dos, tres veces
Te siento fuerte
Te percibo libre

Fuiste niña
Caíste,
Ahora eres mujer,
Creces y creces

Míralos ahí,
Ellos y ella
Mira cómo bailan su karma
Cómo los destroza, cómo mueren

Tú vuela, mujer, vuela

Nunca caerás
Ya conoces la tierra
Ya conoces el mar
Ahora vuela, mujer, vuela.

Aquí estoy, te percibo grande
aquí estoy, te sostengo.

Si algún día alas te faltan
Arranca las mías, mujer.

Tú, que naciste y volviste a nacer,
Tú, que brillas más que el sol,

Tú vuela mujer, vuela.

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Siguiendo con los versos de José Ángel Buesa, quiero presentar ahora uno de sus versos más cadenciosos, un estilo antiguo de versificar, que es muy musical y agradable. Creo que en la poesía romántica en general, Buesa es un referente obligado para las almas que interiorizan los sentimientos.

Duele ver cómo el mundo ha ido dando la vuelta y del amor romántico y tierno, se ha pasado al deporte sexual, donde lo que importa es el placer, no el sentimiento.

Me da pena ver el camino que le queda a nuestros descendientes. Quizás soy un negativista por mi forma de pensar retrógrada, pero creo que el amor debe ser la base para toda relación humana. Si no se ama, no se vive. La vida puede tener todo el erotismo que le queramos poner, pero si no hay amor, no hay vida. Los sentimientos deben aflorar y por ello, creo que el leer poesías románticas ayuda a llevar ternura al alma y a la relación humana. La intimidad del hombre y de la mujer es el sitio más íntimo del ser humano. Si se lo presenta abiertamente a todos, deja de tener esa intimidad que nos lleva al deseo de conquista de la otra persona.

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