20 julio, 2024

¿Por qué contra los Colegios Particulares?

Casi parece un acoso obsesivo contra ellos.

¿De quién? – imposible creer sea del Señor Presidente de la República – educado en Centros educativos particulares y, a mucho honor, becado; según dicen quienes fueron sus compañeros “por su gran inteligencia y muy buen rendimiento”; aunque él dice que tuvo que llorar por la deficiente preparación en la Universidad de acá; sí creo que haya vertido lágrimas pero de nostalgia por su tierra, no hay quien estudia fuera de su patria, que no llore, a veces, por su familia.

Porque tratándose de la educación de nuestro país, por mucho complejo de inferioridad que alguien tenga, no debe dejar de reconocer, que la educación nuestra, como la de todos los países, tiene sus diferencias, sus pro y contras; pero no para llorar de impotencia, sino para adquirir, sobre las falencias de uno, los nuevos conocimientos y también dejar de lado lo inservible, que se encuentre por allá.

Las escuelas del milenio, me emocionan por su estructura digna para los estudiantes, con las cuales los destartalados locales se irán terminando, asimilados por ellos. Claro que se necesitarán cientos o más; pero soy de las que creo que “algo es mejor que nada” y ojalá sigan creciendo para bien de la Patria ecuatoriana.

¿Qué nos falta en estos momentos?-Institutos Superiores pedagógicos de alto nivel, para formar en la excelencia a más maestros, que abastezcan la demanda nacional. No hay que dejar de reconocer, que poco a poco fue disminuyendo el número de personas que quisieran ser maestros, sobre todo, porque se las bajó de categoría en la sociedad, quitándole la gran valía substancial en la vida de la nación, de quienes depende la educación; que hay que reconocer- no fue prioritaria en la estructura política de ciertos gobiernos de turno-

Y ante la crisis educativa, la tabla de salvación es la educación particular, en un 99%, promovida por maestros ecuatorianos, que creen en la educación como parte fundamental de la vida de un pueblo.

No conozco colegios particulares, desde el mínimo al máximo que no hayan sido creado por maestros, cuyos capitales económicos, son en pequeño, o unidos con la de otros, con los mismos ideales y los riesgos de que puedan tener o no “utilidades”.

De ahí que nacen en pequeño y de acuerdo a su calidad crecen o perecen; por lo que fue desatinado lo que nuestro Ministro en una asamblea de rectores de colegios particulares, convocada por él, le dijera a un director de escuela particular, de esas pequeñas, que clamaba ante el temor a que desaparezcan -¡“búsquense otro negocio”!.
No hay negociantes y lo digo con énfasis yo, que he trabajado en todos los estamentos docentes y directivos de educación.
No hay comerciantes, ni siquiera solo inversionistas que ello significa financieramente -quien pone su dinero calculando sólo las utilidades monetarias.

Lo que si hay y lo digo con seguridad, porque soy una de ellos – Maestros cuyo objetivo lo señalan dentro de un proyecto o empresa educativa- en su verdadero sentido, con metas bien claras, teniendo siempre por delante la patria ecuatoriana, a cuyo desarrollo están coadyuvando. De ahí que estos colegios son particulares en cuanto al manejo de los fondos económicos, y en cuanto a sus servicios son de reforzamiento a la educación nacional. Y están abiertos al público que, como la carta constitucional de casi todos los países del orbe, se basan en uno de los más nobles derechos humanos -la libertad-

Nuestra constitución así lo menciona: Art. 29 “…Las madres y padres o sus representantes, tendrán la libertad de escoger para sus hijas e hijos una educación acorde a sus principios, creencias y opciones pedagógicas”

Es cierto, que deben regirse dentro de las normas educativas nacionales, pero también permitirles desarrollar actividades u “opciones pedagógicas” complementarias de calidad, para bien de los educandos, que por ser adicionales tienen igualmente costos adicionales y los padres que deciden por tal o cual centro educativo, los tienen que solventar.

Es deber del estado comprobar su justificación; de ahí que sí es necesario: a más del control académico-científico, el financiero, realizado por entes especializados para coadyuvar al buen término de los proyectos educativos Institucionales, sin predisposiciones negativas o coercitivas, que parecieran tener fines elimatorios…

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Después de razonar mucho mí voto

He recibido una cantidad de llamadas y correos electrónicos preguntándome que conozco de las “encuestas” y preguntándome “por quien vas a votar”, dato este último que si es lejos de la urna no se considera influenciar. Además, salvo el caso de Jaime Nebot S. por su efectividad y brillantes ha sido muy difícil llegar a una decisión óptima.

Les narraré el análisis de por qué he decido votar por los que escogí:

4 comentarios

  1. Totalmente de acuerdo en términos generales. Pero si hay colegios que funcionan como ONG´s que hacen maravillas con el dinero y no invierten en infraestructura física académica (laborat.). Conozco un caso. Por eso cambié a mi hijo al Torremar.

  2. Lo que yo quisiera saber después de oir tanta verborrea sobre la educación recibida, si los funcionarios del gobierno SON TODOS SABIOS? Y DONDE SE EDUCARON? Déjense ya de tanta distinción, y si hay que reformar el sistema académico, háganlo y punto.

  3. Que pena que el Ministro de Educación (economista según conozco) menosprecie y crea que son negocios los colegios particulares, eso ofende a maestros y educadores que crearon colegios particulares por la mística de educar y enseñar; me refiero a educadores con vocación como el Dr. Angel Polibio Cháves (q.e.p.d) y su hija Martha, por decir un ejemplo, o los colegios regentados por religiosos que orientan a sus estudiantes a los valores cristianos.

  4. preocupante ciertamente su escrito distinguida Maestra mas, dicen que «al mal tiempo buena cara». Ecuador llego practicamente a medias hasta antes de esta revolucion, que en bien y en mal funge hoy de gobernar democraticamente sometiendo al pais a l!

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