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La inmoralidad

Es una plaga, como una de las siete plagas de Egipto, que se ha enraizado en el Ecuador.

¡Nadie puede decir que el Ecuador no ha sido un país de pillerías y robos! La facilidad para las ventajas, prebendas y demás tipos de pillerías han estado a la orden a lo largo de su Historia. Olmedo trató de crear las normas de un buen Gobierno, pero la ambición de los que llegaban a gobernar, hizo inútil todo su esfuerzo. Gobiernos como el de Rocafuerte, el triunvirato de marzo de 1845, García Moreno (desgraciadamente con opresión dictatorial), Yerovi, fueron luces señeras de que “si se quiere, se puede”.

Pero en los últimos años, la vorágine de ambiciones ha superado todas las peores expectativas. ¡Y ahora hemos llegado al colmo! Ya no hay que elegir autoridades, sino delincuentes. ¡SÍ! Es cierto que hay unos pocos que no pertenecen a la parvada de pájaros de alto vuelo, pero la moda actual es tener libertad por ser candidato. Para todo pillo, su escudo para no ir a la cárcel, es ser candidato a algo.

¡No hay en quien confiar! Hemos visto cómo el Congreso Nacional se ha repartido criminalmente los Hospitales del país, para robar descaradamente en los insumos para la atención gratuita a los pobres, sin importar la vida de los mismos. ¡El afán de robo, los convierte en criminales y a nadie del Gobierno le importa!

¡Y la cerecita del pastel! ¡Ninguno de los Asambleístas defendió al país contra la aprobación de la COS DE MULA, del Código de Salud, que se va contra la Constitución, contra la moral y contra la inteligencia! Un Código de sangre que pretende legalizar el asesinato, la inmoralidad, la injusticia, con la excusa de ayudar a los necesitados. Corrió por Whats’Up la noticia del condicionamiento de su puesto, de la Vicepresidenta recién electa, como persona moral, inteligente y decente, a su cargo, si el Presidente no veta el Código. La Ministra Romo, dice que no es cierto, según el Diario. Al parecer, la moral utilitaria que está primando, sólo necesita establecer que a los 65 años, se mate a las personas en vez de jubilarlas, ¡para evitar más gasto al Estado y tener para robar más! En el resto, es preferible la satisfacción homosexual o con transgénero. Así les quedará el mundo para que no haya escasez de alimento.

Creo que es hora de que la decencia, la honradez y la moral, tomen las riendas del mundo y se dé un giro de 180 grados al rumbo que llevamos, o acabaremos en el precipicio.

José Fernando Gómez

@jfgrmd - Médico Pediatra. Miembro activo de la American Academy of Pediatrics. Miembro activo de la Honorable Junta de Beneficencia de Guayaquil. Director de Desde mi Trinchera.

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