Las prensa clama normalmente por sus derechos que los considera inalienables e intocables pero lamentablemente hay que reconocer, hablando concreta y específicamente de nuestro país, que al igual que defiende los suyos, no hace lo mismo con los derechos de sus lectores y/o de los ciudadanos en general. La mayoría de las empresas periodísticas usan pues la doble vara para medir: la larga para ellos mismos, la corta para los demás. A su mejor conveniencia y sin pudor alguno.

Un ejemplo claro de eso es lo sucedido hace pocos días con una carta que Dn. Xavier Neira M., enviara a la Revista Vistazo, (que junto a su fraterna Ecuavisa han sido hogar de algunos de los más conspicuos “arrepentidos tardíos” y promotores del Correato), con relación a un artículo del Sr. Jorge Vivanco, respetabilísimo comentarista de dicha revista y del Diario Expreso.

En ella el Sr. Neira acotaba algunos comentarios de un artículo del Sr. Vivanco y Vistazo publicó en efecto la carta pero recortándola sustancialmente con lo cual le hicieron perder su sentido real. Como quién dice “cumplieron”, pero a la medida de su mezquina conveniencia. A continuación reproduzco la carta completa del Sr. Neira y luego lo que Vistazo publicó a fin de que los lectores puedan comparar y ver hasta adonde se utiliza el famoso argumento del “espacio” para recortar y distorsionar así, los conceptos y las ideas de quiénes no comparten la línea de un determinado medio y/o comentarista. Veamos si en la próxima edición se atreven a publicar completa la carta del P. Paulino Toral que está circulando profusamente por la red; no necesariamente compartimos totalmente la posición del P. Toral, pero es innegable que es un ciudadano de gran respetabilidad y que razona con fundamentos sus criterios.

La prensa o por lo menos una buena parte de ella, aunque proclame su “santidad”, es tanto o más responsable que los políticos por la crisis histórica por la que atraviesa el país.

CARTA DEL SR. X.NEIRA M.:

Guayaquil, Abril 20 de 2012
Señor
Director de Revista Vistazo,
Ciudad.-

Señor Director:

Permítame algunos comentarios a la opinión del editorialista Sr. Jorge Vivanco, aparecida en la edición que circuló hoy. Coincido con él respecto del gran bien perdido en el Ecuador (la confianza en la institucionalidad democrática) durante el correato. Y el futuro luce aún mas sombrío. Pero discrepo totalmente con su afirmación de que el Presidente Correa “se declaró enemigo de los medios de comunicación” desde que era candidato a la Presidencia. Al contrario, Señor Director, el Dr. Rafael Correa fue el candidato mimado por los medios mas importantes del país. Eso fue evidente durante la campaña e incluso ha sido reconocido por muchos de aquellos comunicadores que hoy forman parte de ese ejército de “arrepentidos tardíos”. Se llegó al punto, en algunos canales de Tv de “fabricar” salidas en vivo en ciertos noticieros matinales, donde dieron “inéditas” coberturas del candidato Correa recibiendo posada durante la noche previa, en los sectores humildes de la ciudad. Fueron verdaderos directores mediáticos de la campaña Correista.

La prensa ha terminado siendo víctima de su invento. Correa aprovechó con indudable habilidad y gran sentido de oportunidad el ataque encarnizado y despiadado que gran parte de la prensa nacional desató contra lo que llamaron –para satanizarla- la “partidocracia corrupta”, sin discriminar. Revise Ud los medios de esa época. En momentos en que se cuestionaba a los políticos no se personalizaban los cargos sino que se generalizaban las críticas. Y no se ahorraron expresiones peyorativas hacia quienes actuaban en los Congresos ni en altas funciones del Ejecutivo, algunos de los cuales por cierto tuvieron comportamientos impropios y reprochables. Era la “partidocracia corrupta” la culpable de todo, sin discriminar, generalizando los ataques. Eso condujo a un descreimiento colectivo de la política. Y la población hastiada, buscaba redentores.

Ya en el ejercicio del poder, el Presidente Correa poco a poco ha ido generalizando sus críticas, algunas ciertas pero muchas injustificadas contra los medios. Algunos medios han permitido ofensas presidenciales contra sus propios periodistas sin reaccionar oportunamente. El Universo defendió a Emilio Palacio, casi hasta el holocausto. Hay ejemplos por doquier: Carlos Vera, Jorge Ortíz, Diego Oquendo, Alfonso Espinosa de los Monteros, José Hernández, Juan Carlos Calderón, Alfredo Pinoargote, Teresa Arboleda, Christian Zurita, Josefa Coronel, Janeth Hinostroza, Tania Tinoco, entre los que recuerdo. Algunos de ellos cayeron en el error de negar el derecho a la réplica, creyéndose dueños de la verdad, e incumpliendo con el ejercicio de una de las piezas claves de la comunicación, dando así crédito a los ataques del Poder, y a que se imponga la cantaleta de “prensa corrupta”, hoy etiquetada por el oficialismo.

El Sr. Vivanco también presenta al “veto presidencial” como una novedad impuesta en la Constitución de Montecristi. Craso error pues la actual Constitución es idéntica en esa materia a las Constituciones anteriores, por lo menos desde 1998. Lo que ocurre ahora es que la Asamblea incumple su tarea y permite que los desafueros y los caprichos del Presidente sean tratados en los vetos. En ciencia política “legislar a través de vetos” es una blasfemia, pues permite solapadamente al Presidente introducir en leyes aspectos que no han sido debatidos ni aprobados en los proyectos sometidos a su sanción u objeción. Eso está expresamente prohibido en la Constitución. Pero el oficialismo se hace el desentendido y alcahuetea dichas violaciones. En rigor, hoy no hay legisladores sino esbirros del Ejecutivo o miedosos opositores que no son capaces de ejercer a cabalidad sus tareas parlamentarias. No son capaces ni siquiera de debatir esa grosera e impropia carta del Presidente Correa al Arq. Fernando Cordero, donde se humilla a la Función Legislativa, otrora primer Poder del Estado.

Del Señor Director, atentamente,

Eco. Xavier Neira Menéndez

CARTA PUBLICADA POR REVISTA VISTAZO: