(CC) por Presidencia de la República del Ecuador - Flickr

Es notorio que el comportamiento errático y eufórico del Presidente es altamente perjudicial para la nación entera ya que nuestro país carece de credibilidad internacional, reflejada en las dificultades del gobierno en conseguir préstamos por parte de organismos internacionales, de comprar energía a Colombia; de sus altas autoridades de conseguir reuniones en Gran Bretaña para exponer el Proyecto Yasuní.

Ahora, reniega de los países que han mostrado una inclinación a colaborar con este proyecto en términos poco tinosos e insultantes. Esto demuestra no simplemente falta de madurez sino que no tiene ni la preparación para ocupar el puesto de presidente ni la educación que este cargo exige, dándole al puesto de gobernante de nuestra nación una mala reputación y un mal nombre que finalmente repercute negativamente en el bienestar de todos los ecuatorianos ya que es elemental entender que nadie regalará dinero a ningún país sin asegurarse que ese dinero tendrá un buen destino, puesto que no se lo darán para fines proselitistas y populistas sino para el desarrollo de la nación, además de asegurarse que definitivamente no se realizará exploración petrolera en el sector de referencia.

Pero, mucho cuidado con que sea el caso de que las presiones de China, para conceder al gobierno el tan ansiado préstamo, que lo ayudaría a aliviar temporalmente sus problemas de liquidez, sean tan fuertes que el presidente se encuentre en una encrucijada y esté considerando como alternativa hipotecar el campo ITT para conseguirlo.