Opinión

Tengo dolor de país

La canción de Piero dice así, “…que será de mi país… país….” Lo parodio y pregunto lo mismo, pero mi canción se ahueca por que tengo dolor de pueblo, dolor de la angustia de mi gente, sin exclusiones, porque todos son “mi gente”, el de Samborondn, el de Tarifa, el de Guayaquil, el de Quito, los afiliados a los clubes de diferentes tipos, no hay distingo entre unos y otros, todos somos ecuatorianos, no diferencio entre blancos, negros, indígenas, pobres, ricos, campesinos, cholos, montubios, los últimos excluidos de las posibilidades de ser ciudadanos de primera clase como los indígenas, por no ser contemplados en los derechos propios exclusivos de ellos.

Veo que se esta pervirtiendo a mi pueblo, se le enseñan cosas malas, no se quiere que sea un pueblo altivo, trabajador, orgulloso de su condición de ecuatoriano. Se lo quiere convertir en un pueblo mendigo, acomodador, transador, se lo quiere hacer vago, cómodo, sin vergüenza porque quien se reduce a recibir una caridad mensual, sin hacer esfuerzo de ganarlo se vuelve así y el siguiente paso es exigir mas por la misma nada, con eso le quitas el orgullo y luego tienes un maniquí con la barriga llena. Lo llenas de temor, de miedo a perder esa comodidad, esas dadivas y así hace lo que quiere el satrapa. El camino es volverlo perezoso y cobarde para que no reclame lo malo, lo absurdo.

No hay satisfacción más grande cuando para hombre o mujer que llevar el pan a casa, con el orgullo de haber ganado el dinero de la compra. Nada hace más grande al ser humano que el orgullo de saber trabajar y producir; las dadivas quitan ese orgullo. Se necesita la ayuda temporal para encontrar trabajo, pero no la dádiva permanente. Eso es un veneno para el orgullo humano. Por eso tengo dolor de pueblo, se lo esta convirtiendo en mendigo sin orgullo, no importa si no trabaja, igual recibirá la caridad mensual.

¿Porque no se invierte ese dinero en crear fincas para que el campesino vuelva a trabajar? ¿Por qué no se hacen cooperativas para que los agricultores vuelvan a tener trabajo y recuperen el orgullo personal? ¿Porque no se crean organizaciones de producción urbanas para que ese producto cosechado por cooperativas sea procesado industrialmente y exportado? Ahí el trabajador recibirá su sueldo y tendrá su orgullo de ser humano intacto. Amén del beneficio colectivo.

Si miro a cualquier lado veo odios, rencores, vendetta por un dolor de alma que no lo provocamos los que trabajamos de sol a sombra y somos clase media, los que hacemos la vida del día a día, los que producimos impuestos en la compra de la plancha, del terno en el artesano, que reunimos con esfuerzo para un viaje cada ciertos años, que enviamos a nuestros hijos a la universidad, que procuramos mejorar cada día en lo personal y en lo económico, que somos como cualquier familia media, sin odios ni rencores pese a que tuvimos menos que el mismo Presidente, que no fuimos premiados con becas al exterior, que tuvimos que dejar el colegio particular por no tener para la pensión, pero eso no nos hace odiar la vida, sino agradecer a diario la fuerza y la dedicación para ser mejores.

Si, tengo dolor de país por los odios a flor de jardín, por que los que se aprovecharon de todo no quieren recapacitar y cambiar, porque los que se sienten agredidos no quieren entender que nosotros no somos los culpables de su amargura, y sin embargo nos están aplastando. Si, tengo dolor de país y espero que este país mío les diga sus verdades a todos, que griten que han sido engañados y se den cuenta que ninguno tiene la verdad en la mano. Mi dolor de país no se pasa con la aspirina de la constitución sino con el verdadero cambio, en paz, con progreso, sin odio, sin partidos políticos, sin social cristianos, sin mpd, sin ID, sin Alianza País, mi dolor de país se pasara arrancando de cuajo el corazón traidor, cambiándolo por uno que tenga solo los colores amarillo, azul y rojo, sin importar el petróleo de Chávez, el TLC, o cualquier consigna, solo ahí se pasara este dolor de país.

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