23 julio, 2024

El federalismo que nunca llega

Esa forma de gobierno es aspiración nacida en la Independencia de Guayaquil y reafirmada posteriormente. Los guayaquileños estaban en contra del estado unitario y central. Simón Bolívar empezó siendo liberal federalista y terminó creyente de un estado unitario y central. Vicente Rocafuerte trató de cambiarlo de idea. En carta dirigida a Bolívar el 27 de septiembre, 1826, afirma: “… los tiempos han variado; lo que entonces fue causa de ruina será en el día medio de salvación…” y sugiere:

El sistema federal es el único que en el día conviene a la América independiente, y nos importa establecerlo cuanto antes del modo más permanente y más adecuado a nuestras localidades”.

Indicó que el sistema federal en Hispanoamérica no debía ser calcado del estadounidense, para tener éxito era necesario adaptarlo a la idiosincrasia de América Hispana. En 1827, el Cabildo de Guayaquil se declaró federalista y no reconoció a la autoridad impuesta por Bolívar.

Al pasar de las décadas se perdió el pensamiento liberal federalista, pese a que en el siglo XIX hubo personajes como Pedro Carbo, ex secretario de Rocafuerte en México. Alfaro liberal a su manera y “federalista” por interés, siempre necesitó a Guayaquil.

Desde 1925 el centralismo comenzó a tomar fuerza y no paró el resto del siglo y en el XXI continúa. En la segunda mitad del siglo pasado hubo intentos esporádicos de revivir la idea de crear un sistema federal. Para 1985, Jaime Damerval escribía sobre las autonomías regionales. Jorge Pino Vernaza escribe desde 1990 sobre ese modelo, encontró una proclama publicada en junio de 1976. Con el título de Guayaquileños sacudámonos del centralismo, reproduce el himno federalista. Durante el Bicentenario de la Independencia de Guayaquil varios columnistas tocaron el tema. Pino Vernaza publicó un libro sobre el pensamiento de Olmedo y Rocafuerte y quien escribe una biografía de Juan José Olmedo con información no encontrada en las anteriores. Aquiles Rigail Santisteban también publicó su obra Guayaquil hacia el federalismo. De su parte, Juan José Illingworth Vernaza ha mantenido viva la importancia de ser federalistas

¿Por qué tantas voces no han sido escuchadas en décadas? Valiosos guayaquileños que han estado en el poder no se han interesaron en cambiar el modelo, a pesar de haber tenido presencia en la presidencia, vicepresidencia y poder legislativo. Es otra de las innumerables historias incomprensibles de nuestra patria. 

 

 



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1 comentario

  1. Mientras Argentina tuvo una Constitución aplicada federal se engrandeció. La federación simplemente da autonomía a las regiones determinando las competencias locales y las del gobierno central. Pero en este país habría que terminar con la impunidad antes, porque roba el gobierno central y roban las entidades locales. Desde el 2007 el país ha ido en picada hacia la mayor corrupción. Espero que el presidente Daniel Noboa pueda hacer subir la cuesta y termine con la corrupción, la impunidad y logre recuperar los fondos robados, o al menos algo de ellos. De lo contrario la carga la tendremos el pueblo, porque no hay otra opción que poner el hombro. Muy bien Guillermo Arosemena por recordarnos que el sistema federal es la aspiración de la mitad del país.

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