15 abril, 2024

La espada de Damocles

Es una expresión que hemos escuchado muchas veces y la interpretamos como un riesgo potencial que podría sobrevenirnos por estar en una situación de peligro.

El cuento se lo debemos al filósofo romano Cicerón, quien relataba que Damocles, un cortesano excesivamente adulador, lisonjero y envidioso del monarca Dionisio rey de Siracusa (Italia), recibió la oferta de cambiar papeles con él rey por un día, de forma que pudiera disfrutar de primera mano su suerte. 

Le celebró entonces un generoso banquete. Damocles fue servido como rey, atendido por bellas mujeres.

A la hora del postre, Damocles miró hacia arriba y observó una afilada espada atada por un único pelo de crin de caballo que colgaba directamente sobre su cabeza, inmediatamente se le quito el apetito, lo cual no es ninguna novedad pues a todos se nos va el apetito acabando de comer. El miedo acelero su digestión, pues le vino lo que en Ecuador se conoce como churrete y los científicos Italianos llaman “pedorrini acuoso”

Regresando del otro trono, se le quitaron las ganas de seguir sentado en el trono de su jefe y le rogó al tirano cambiar papeles pues ya no quería seguir siendo tan afortunado. 

A partir de ese día, fue consciente de que la riqueza y el poder tenían también una parte negativa, y nunca más volvió a desear el dinero, la fama o la posición del rey.

La Real Academia Española define la expresión como “la amenaza persistente de un peligro”.

Fue utilizada en una cita del presidente John Kennedy: “Vivimos bajo una espada de Damocles nuclear, colgando por el hilo delgado, que puede cortarse en cualquier momento por accidente, error de cálculo o locura”. 

Opinión contraria tenia Nikita kruschev, su homólogo soviético, cuando ripostó: “Nuestras bombas atómicas, penderán como una espada de Damocles sobre las cabezas de los imperialistas”.

A un asteroide que amenazaba nuestro planeta, la Nasa lo llamó Damocles.

La enseñanza de Cicerón al contar esta historia era demostrar que la riqueza y el poder no tienen la capacidad de hacernos felices. En este sentido, el filósofo romano pensaba que en el poder se vive bajo una presión constante que les dificulta alcanzar la felicidad permanente.

Otra posible interpretación de la fábula es la de advertir a los lectores que no deben juzgar a los demás sin conocer completamente la situación en la que se encuentran. 

Una tercera enseñanza que se puede inferir es que la muerte puede llegar en cualquier momento, por lo que debemos tratar de vivir el presente y disfrutar todo lo posible. El carpe diem, pensamiento central de los filósofos estoicos.

Una espada de Damocles se desplomó sobre el presidente y la asamblea. La próxima espada caerá sobre nuestro voto el 20 de agosto, la crin de la que pende será cortada cuando se vaya el sistema del CNE.



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