30 mayo, 2024

La lección no aprendida del Spassky vs Fischer

La hegemonía soviética1 en el ajedrez pasó del patriarca Botvinnik2 a Petrosian3 y luego a Spassky4, uno de los mayores símbolos de la supuesta superioridad con la que la Unión Soviética pretendía derrotar ideológicamente a los Estados Unidos. El judío Fischer5, tanto más célebre quizás por sus excentricidades temperamentales, irreverencias personales y susceptibilidades políticas, destruyó a los 29 años de edad y en plena Guerra Fría aquel mito de la supremacía socialista. Reykyavik quedó marcada como la cuna de la modernización del ajedrez, si no fuese por la precocidad de su máximo exponente, seguro por un mayor entendimiento entre la racionalidad personal y la complejísima percepción de espacios y movimientos de sus referentes sobre el tablero.

El liderazgo fue asumido después por Karpov6, aún bajo dominio soviético, hasta que apareció Kasparov7, desertor del sistema ruso y uno de los más voraces estrategas de todos los tiempos por su extraordinaria concentración sistémica. El noruego Magnus Carlsen, segundo campeón más joven de la historia después de Kasparov, ha liderado el ajedrez desde el 2013 cuando apenas tenía 22 años. Fue hasta hace poco desafiado por su contemporáneo ruso Ian Nepomniachtchi. Rusia depositó inútilmente en “Nepo” la responsabilidad de abanderear cuando menos un indiscutible y estratégico poder de maniobra geopolítica, pero sin el otrora aura de preeminencia universal, desafío definitivamente perdido desde las entrañas de su propio socialismo frente a las libertades del capitalismo.

1. El sistema fue diseñado por los soviéticos para que el campeón vigente defienda su título cada 3 años.
2. Mikhail Botvinnik, campeón mundial (1948-1957, 1958-1960, 1961-1963).
3. Tigran Petrosian, armenio, campeón mundial (1963-1969).
4. Boris Spassky, natural de Leningrado, hoy San Petersburgo, campeón mundial (1969-1972).
5. Bobby Fischer, estadounidense, campeón mundial (1972-1975).
6. Anatoly Karpov, nacido en la región de los montes Urales, campeón mundial a los 24 años de edad (1975-1985).
7. Garry Kasparov, nacido en Azerbaiyán, antigua Unión Soviética, campeón mundial (1985-2000).

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El hábito

Solemos decir o al menos hemos escuchado decir: “el hábito no hace al monje”; tal afirmación se deriva del tipo específico de traje que usan algunas comunidades religiosas. Tal traje es una demostración externa, dice que esa persona pertenece a alguna comunidad, pero, poco puede decir que como es esa persona en realidad, respecto a sus obras, pensamientos, palabras y omisiones.

Al decir “el hábito no hace al monje”, también podemos entender de que por mucho que se realice una práctica determinada eso no es garantía de que lo que se está haciendo sea lo correcto. Simplemente es un hábito, que puede incluso ser completamente errado o perjudicial.

Traigo a consideración el tema, más que para profundizar en el comportamiento moral de las personas, para reflexionar acerca de la acertada acción profesional en diferentes campos. Sobre todo porque parece querer entrar en boga la corriente de que no es necesario ser profesional en algo para saber realizar bien dicha actividad.

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