18 abril, 2024

A mi médico

Vital Aza Álvarez-Buylla, Médico, escritor y poeta satírico español, nació en 1851 en Ponce de Lena, Asturias, en el noroeste de España y murió en 1912. Después de estudiar y ejercer la Medicina escribió más de setenta obras de Teatro con notable éxito, algunas de ellas con Miguel Ramos Carrión. Se destaca entre ellas “Basta de matemáticas”. Poeta de fino humor, tiene entre sus poesías, esta que presentamos ahora, una carta “A mi Médico”, en que defiende el vicio del cigarro. Leamos esta preciosa joya:

A mi Médico

Vital Aza (1851-1912)

Asegura Usted Doctor,
con mucha formalidad
que para mi enfermedad
el tabaco es lo peor,
y me pone usted, cruel,
en el trance amargo y duro
de no fumarme ni un puro…
¡ni un cigarro de papel!

Un día – ¡tan sólo un día! –
seguí su plan con firmeza,
pero me entró una tristeza
que creía que me moría.
Yo Doctor, podré pasar,
si así me lo manda hacer,
cuatro días sin comer.
¡Pero lo que es sin fumar…!

¡Imposible…! ¡Empresa vana…!
Mándeme otra medicina:
el colombo, la quinina,
el ruibarbo, la genciana,
¡el demonio!, lo que sea…
que yo tomaré al instante
todo lo más repugnante
de nuestra farmacopea.

¿Pero mandarme señor
que no fume en veinte días?
¡Eso es pedir gollerías
queridísimo Doctor!
En este mismo momento
y sin el menor empacho
encerrado en mi despacho
y saltando de contento,
con un placer infinito
y de mi vicio orgulloso
me estoy fumando un jugoso
Cabañas, ¡que es exquisito!
¿Dice usted que es un veneno
el tabaco para mí?
El tabaco malo, si,
pero hombre ¿el tabaco bueno?

¡No me venga con simplezas!
Yo con un puro me curo;
por algo se llama puro,
¡porque no tiene impurezas!

Un buen tabaco Doctor,
tonifica, fortalece,
depura, nutre, embellece,
limpia, fija y da esplendor.

No hay nada más excelente,
más higiénico y más grato.
Tiene un mal: ¡Que no es barato!
¡Ese es el inconveniente!
Nada Doctor: Yo protesto
contra esa prohibición.
Lo malo de la cuestión
no es esto solo, no es esto.

Lo malo es que mi mujer
ya se ha llegado a enterar
y no me deja fumar
y me tengo que esconder.
Me registra los bolsillos,
si hay algún puro, lo saca
y me quita la petaca
y me deja sin pitillos.

Y me manda y me suplica
que no fume, por favor
“Tiene razón el Doctor,
¡El fumar te perjudica!”
La pobre se desconsuela,
tiene en usted mucha fe
y estoy, por culpa de usted
como un niñito de escuela.

Mientras me levanta el veto,
para fumar sosegado,
me meto en el… excusado…
es decir, donde meto.
Ya comprende usted que yo
no puedo seguir así.
Véngase usted por aquí,
diga que se equivocó.

Que puedo fumar sin tasa.
Convenza usted a mi esposa.
¡Mire usted que es fuerte cosa
fumar de ocultis en casa!
Y si quiere usted Doctor
devolverme la salud,
prohíbame una virtud
¿pero un vicio? ¡No Señor!

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¿Qué es el beso?

Comienzo pidiendo ayuda a los lectores. La hermosa poesía que presento en esta ocasión, la tengo en mis registros como de autor anónimo y no creo que está completa. En Internet algunos la presentan como perteneciente a Antonio Comas, un argentino más conocido como “El Indio Duarte”, famoso declamador de versos, sobre todo de poesías de drama y de leyendas, quien la declamó muchas veces e incluso la grabó. Se refieren a él como nacido en la pampa argentina por la segunda década del siglo pasado. Actor y recitador de altos quilates, destacó en Colombia por 1953 y su estilo y su voz llamaron la atención con facilidad. Discos Fuentes lo contrató como su artista exclusivo y grabó para ellos tres discos de larga duración que lograron un sonado éxito.

El Indio Duarte perteneció a varias Compañías teatrales y siempre fue acogido con grandes ovaciones, tanto por su voz como por su arte. También hizo poesía, entre las cuales destaca “Padre Nuestro”, pero con un estilo diferente a las poesías que lo hicieron famoso como declamador y que eran de otros autores, como Manuel Mur Oti y Juan Pablo López entre otros. Mientras no tenga con certeza el nombre del autor de esta poesía, debo seguirla considerando como de autor anónimo, incluso, no puedo estar seguro de que su letra esté completa, pero es tan hermosa y real que no quiero dejar de mostrarla.

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Ya hemos hablado de Rafael de León, sin embargo, de sus hermosos poemas tengo aún algunos en el tintero, que considero tan hermosos, que vale la pena ser recordados. Uno de los que más me impacta es este romance de aquel hijo que no tuvimos. Rafael de León hace una descripción tan bella de ese hijo, que provoca un sentimiento de melancolía y dolor de haber perdido ese gran amor de la juventud. Revivamos ese amor de antaño.

Romance de aquel hijo

Rafael de León

Hubiera podido ser
hermoso como un jacinto,
con tus ojos y tu boca
y tu piel color de trigo,
pero con un corazón
grande y loco como el mío.

No hay comentarios

  1. ESTA POESIA LA CONOSCO DESDE HACE 35 AÑOS , MI ESPOSA LA DECLAMABA EL ERA FUMADOR PASIBO , ESTA BELLISIMA OJALA Y LOS FUMADORES LA CONOCIERAN Y ENTENDIERAN ,EL MAL QUE HACE EL CIGARRO

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