25 febrero, 2024

Gracias Má

Yo te quiero regalar palabras, ser tu red para cuando caigas, cogerte de la mano al andar… Por ti mi vida empeño, por un momento de verte sonreír, por ti mi alma vendo, a cambio del tiempo que necesites para ser feliz…Dejo todo por un beso tuyo, quiero ser tu espada y tu escudo, decirte que te quiero una vez más…

Palabras de la canción Por Ti, de Ella Baila Sola. La primera vez que ensayamos la canción en casa de Corina de Ginatta no pude cantarla, se me trababa la lengua, tenía un nudo en la garganta mientras me contenía para que mi llanto no fuera muy notorio. Todo lo que dice la canción es tan cierto. Por Ti, fue una de las dos canciones que los padres del Torremar cantamos a nuestros hijos el día de la fiesta de graduación, pero esa no es la historia. La historia es otra, la que recordé cuando Mario Monteverde nombró al primero de la lista, el día anterior a la fiesta, el día de la ceremonia de graduación. Mientras se escuchaba el nombre de mi hijo, una foto de Victorino Antonio cuando era chiquito salía en la pantalla junto a otra cuando ya era más grande. Le dije a mi esposo, párate y aplaude, aplaude fuerte. Mientras los dos aplaudíamos emocionados, Jorge Coronel le entregaba el título de bachiller, luego nuestro hijo caminó hacía donde estábamos, me dio un beso, me entregó su título y me dijo: Gracias má.

Dos palabras que llenaron por completo todas mis expectativas. Por el resto de mi vida no necesitaré nada más.

Es difícil explicar a los hijos con cuanto amor han sido concebidos en nuestra vida. Eso intento hacer ahora. Victorino Antonio fue el fruto de un inmenso amor. Cuando nació, su papá no podía contener la alegría, se acercó a mí con el niño en sus manos y me dijo: míralo que bello que es. En realidad yo me quedé pasmada, esperaba “otra cosa”. Lidia nuestra primera hija desde el mismo momento de haber nacido fue una niña preciosa. Este segundo hijo no se le parecía en nada, era una horrible bola de pelos. ¡Es el efecto de la anestesia! pensé, mientras le decía a mi esposo, ¡llévatelo, llévatelo! Ya cambiará, seguía pensando, estoy segura que no es lo que vi. Decir que cambio es poco, mi hijo se hizo un niño precioso, ahora es un joven muy guapo. Pero esa no es su mejor cualidad, su virtud está en su corazón. Confianza, alegría y algo de despreocupación, eso es este chico devoto de Francesco de Asís, hincha de Barcelona y fan de Bob Marley. Ese es mi hijo, el que fastidia como un chinche con la música de Ricardo Arjona, cantándome voz en cuello: Señora de las cuatro décadas… y el que cuando intuye que algo anda mal me canta: Tu casa es una casa de locos y tú también otro poco…Un chico que quiere ser poeta pero también desea ser un gran médico como su abuelo y su papá. Un chico que como tantos inicia una vida diferente, como el hijo de cualquiera de ustedes, los que están leyendo este relato. Una vida que anhelamos los padres de todos los chicos del mundo, sea una vida feliz…

Con un viejo bolso colgado en su espalda a manera de mochila, calzando unos zapatos deportivos algo desgastados, mi hijo estaba de salida. Quieres que te acompañe, pregunté. No má, no soy un niño, quédate tranquila. Me dio un beso y se fue caminando alegremente, se fue a la universidad. Yo apoyada en la puerta de mi casa seguía dando consejos al aire, de repente se volvió y me dijo: ¡Ya! No te preocupes. Hice un gesto de aprobación con la cabeza, cerré la puerta. Esa es la vida, así nos pasa a todos, me dije. Y mientras mi entereza flaqueaba y luchaba por no doblegar, mi boca tarareaba aquella canción: decirte que te quiero una vez más…

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Una profunda mirada, siempre llena de incógnitas, invadida de amor.

No hay comentarios

  1. Karyna:

    Te felicito por tener un hijo como Vitorino, a travez de mi hijo , y de manera personal , puedo decir que es un cabellero en toda la definición de la palabra…..Nuevamente te felicito…

    Carlos

  2. Mi mami acaba de leer en voz alta lo que escribiste de la graduación de tu hijo, me ha encantado… me imagino lo orgullosa y feliz que tu estas
    te felicito!!!
    chaooo.
    Tengo 9 años

  3. Es la interactividad lo maravilloso de esta Trinchera. Gracias amigos por sus comentarios, todos son bienvenidos y que sirvan para mejorar cada día.

  4. Al leer este ejemplo de vida, he recordado, los tres pasajes similares que como mamá de igual número de hijos viví, al graduarse cada uno de ellos, y de esa manera comenzar a hacer cada cual su camino, y me he sentido absolutamente feliz.
    Ya son varios años desde el último episodio parecido, y no tengo nada mas que agradecer al Señor por haberme regalado la oportunidad de darme tres hijos que devolví a la vida convertidos en seres de provecho, y sobre todo en personas felices capaces de disfrutar de las cosas pequeñas que ella nos ofrece y aquilatar en su real valor los sentimientos que los demas nos regalan.
    La felicito y agradezco por compartir esos momentos tan intimos y a la vez tan cotidianos que por ser asi, a veces se nos pasan sin darnos cuenta.
    Comienza otra etapa para Victorino, y estoy segura no habra dia en que Ud. no deje de pensar en él, sin embargo a esa preocupacion se le unirá la confianza de saber que se hizo la tarea correcta, matizada con amor y buenos ejemplos.
    La felicito!!!!!!!!!!

  5. Gracias por este articulo/recordatorio, para aquellas madres que tienen hijos a punto de graduarse como el mio tambien.

    Saludos,

    Moncia

  6. KARYNA, TE FELICITO POR ESTE BELLO ARTICULO. ES COMO YA LO DIJERON REFRESCANTE Y ESPERANZADOR , DE SABER QUE COMO VICTORINO HAY CHICOS BIEN FORMADOS, FRUTOS DE FAMILIAS QUE LUCHAN CONTRA ESTE AMBIENTE MATERIALISTA Y SON LOS QUE VAN A SACAR ADELANTE NUESTRO PAIS,GRACIAS POR COMPARTIR ESA LINDA EXPERIENCIA DE GRADUACION DE VICTORINO

  7. A veces nuestro lenguaje resulta limitado, por ello, luego de leer con emoción su excelente testimonio Madre-Hijo, sólo pueda decir Felicitaciones!
    A nombre de quienes hacemos la revista católica Enlace (de la Arquidiócesis de Guayaquil) solicito nos permita publicar su acierto literario (Gracias Má) en nuestra edición especial de mayo (Día de la Madre).
    Por su atención y especial labor en la formación de nuestros niños y jóvenes, Mil Gracias.

  8. Para: Christian Espinel.
    Muchas Gracias, para mi es un honor que publiquen el relato en su revista. Con mucho gusto, le he enviado la misma respuesta al correo que figura en el comentario. Gracias,

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