Opinión Política

Ecuador, un país de histéricos.

Dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, que histeria en el ámbito médico es: “Enfermedad nerviosa, crónica, más frecuente en la mujer que en el hombre, caracterizada por gran variedad de síntomas, principalmente funcionales, y a veces por ataques convulsivos” o como adjetivo: “Estado pasajero de excitación nerviosa producido a consecuencia de una situación anómala”.

Es malo denunciar lo que uno cree y considera que se está haciendo erróneamente, yo considero que es indispensable hacerlo, más aún si dentro de tus deberes como legislador se tiene la obligación legal y moral de hacerlo.

Para mí es una pena, que quien funge como segunda autoridad de nuestro país, siga anclado a la nefasta manera de administrar del expresidente Correa, cuya manera de contrarrestar las denuncias en su contra, a falta de argumentos de defensa, se limita a denostar a sus denunciantes, tratando de minar la credibilidad de los mismos aún con argucias y patrañas, pero en ningún momento desvirtuando de lo que fundamentalmente se le acusa.

Esa práctica es perversa, pero está dentro de la hoja de ruta del socialismo del Siglo XXI que nuestros últimos gobernantes están siguiendo al pie de la letra; hace algunos años escribí que yo consideraba una buena persona al presidente actual y que en esos momentos, cuando el ejercía el cargo del infamador de ahora, me parecía que el señor Moreno no encajaba en el andamiaje corrupto del expresidente y su pandilla, actualmente sigo considerando lo mismo, pero con diferentes actores y diferentes posiciones, ahora quien no encaja en el nuevo andamiaje de apertura implementado por el licenciado Moreno, es quien manejó los sectores estratégicos a su abuso y antojo durante la década perdida en nuestro querido Ecuador.

Regresando al título de histéricas, mencionado por el señor Glas a varias Asambleístas que están ejecutando las labores para las cuales fueron electas, creo que se orientarían más a la segunda acepción dicho por la RAE: “Estado pasajero de excitación nerviosa producido a consecuencia de una situación anómala”, porque a mi modesto entender, lo expuesto por ellas y en lo cual coincidimos muchísimos ecuatorianos es que lo actuado por el actual VP del País, de largo y con creces es una situación anómala que debe ser explicada, no con espectáculos en la Asamblea Nacional, donde sólo faltó un grupo de garotas sacadas de las oficinas de alguna transnacional de construcción para que le vitoreen mientras destilaba veneno, sino a través de un juicio político donde se le exija responder las preguntas que muchos ciudadanos queremos que nos contesten.

Si eso para los reciclados del gobierno anterior es ser “histéricos”, creo que las Asambleístas así como cientos de miles de compatriotas diremos con mucho orgullo, también soy parte de los ECUATORIANOS HISTÉRICOS.      

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