Estoy totalmente de acuerdo con lo que anunció el presidente Rafael Correa El pasado domingo, en el pronunciamiento que pedirá la inconstitucionalidad de una parte de la ley hipotecaria del país.

Especialmente por el hecho de que permite a las instituciones financieras a recuperar deudas hipotecarias con la incautación y remate de otros bienes ajenos al inmueble.

Primero analicemos el concepto de una hipoteca:

“Es un contrato por el que una entidad de crédito abre una línea de financiación de la cual el titular puede ir recibiendo cantidades según sus necesidades. El titular se obliga a retornar las cantidades que haya recibido en los plazos y condiciones pactadas entre las dos partes. En el caso de incumplimiento por parte del receptor de los dineros, la entidad de crédito tiene la garantía hipotecaria con que pasará a ser la propietaria del bien. El crédito se formaliza en escritura pública para poder ser inscrito en el Registro de la Propiedad.”

Permitir la práctica actualizada de hacer extensiva dicha facultad de tomarse la propiedad hipotecada y extenderla para llevársele la bacinica, el reloj, mujer… Y volverlo en un esclavo. Nones.

El Sistema Financiero es un negocio comercial, todos queremos ganar, pero hay que enfrentar el riesgo de perder. Los malos prestamistas no admiten esa posibilidad y asustan a todos con que vendrá el fin del mundo si quiebran.

El mundo NO quebrará, eso si la acción de castigo debe ser al primer vestigio de malas prácticas.

Hay Bancos y Financieras muy serias, por lo tanto duras en sus requisitos; otras que quedan cortos en ser denominados facinerosos.

Estos últimos requieren estar en contubernio con las autoridades de supervisión interna y especialmente gubernativa.

Veamos Presidente, usted debe poner todo en orden: Prohibir que a un Gerente de una compañía le obliguen a dar su aval personal (y de su esposa), por el crédito de la compañía.

Esta situación se presenta en especial por los ejecutivos bancarios que huelen a mamadera y no hacen un análisis objetivo del uso de los fondos. Tarjetas de Crédito que abiertamente comenten anatocismo, Bancos que renuevan el crédito para encubiertamente igual hacerlo.

Existen tantas buenas Leyes que no se acatan. El Código de Comercio tiene muy buenas disposiciones que no se cumplen; como aquella en la que se indica que en caso de fuerza mayor debida a hechos de la naturaleza que no pueden ser previstos o controlados por el deudor (terremotos, rayos, tsunamis…), las deudas sobre el negocio afectado son condonadas.

Crear más leyes, reglamentaciones; bla bla bla, es solamente lo último.

Necesitamos libertad. Libertad para que se puedan informar las violaciones, libertad para competir, libertad para buscar otras instancias de capitales.