Preferiría escribir sobre temas agradables, no sobre esa bestia negra que es la política. Escribir por ejemplo pidiéndole a Dallayana que me autografíe una de esas fotos publicadas en SOHO, tema sobre el cual traté hace poco y que suscitó bastante controversia entre alguna mujeres, envidiosas quizás de tantas exquisiteces. Pero hoy caigo sobre el inefable Rafael Correa y sus cinco años de gobierno.

Históricamente las persona que han gobernado el Ecuador durante períodos continuos más largos han sido Eloy Alfaro (5 de junio 1895 a 31 agosto de 1901) 2.500 días ; García Moreno (10 agosto 1869, al 5 de agosto de 1875) que suman 2.185 días y que hubiese superado esa marca de no haber sido asesinado. La dictadura militar petrolera de los setenta duró 2.815 días sumadas las gestiones de Bombita Rodríguez y Alfredo Poveda que debo mencionarlos juntos porque es realmente un record si se lo toma en su conjunto por eso de las botas y charreteras.

Ahora bien, acumulados los días totales en el poder de nuestros gobernantes, sea bajo la forma constitucional o cualquier otro tipo de esparadrapo, tal como sucede con el actual gobierno, la marca absoluta la tiene José María Velasco Ibarra con 4.810 días, seguido por Eloy Alfaro con 4. 325 días, y el venezolano Juan José Flores con 4.111. El cuarto lugar lo lleva García Moreno con 3.488 días.

Rafael Correa apunta, por lo pronto, a llegar a gobernarnos durante 3.650 días continuos, con lo cual rompería la primera marca, y debería reelegirse luego del 2017 por otros 1.161 días para romper todo lo que se pueda romper los registros históricos. Por eso ya está ajustando todo el sistema electoral completo.. Es un hombre de récords y obsesiones por lo que creo que se obstinará para conseguir los mejores galardones. Si esto llega a suceder y la Guga Ayala me lo corrobora con sus predicciones, yo para esa época tendría 80 años y lo más probable es que ya estaría muerto de infarto de solo pensar que faltarían como 520 sabatinas.

Correa marca un período de cambios y de ruptura de esquemas, aunque él nos propone a la larga, y a mi criterio, un esquema de economía que no es auto sustentable. El precio del petróleo ha sido el factor que ha facilitado a este gobierno a empujar una revolución que le pone al Estado como el motor preponderante de la economía. Rafael sube al poder con un precio del petróleo que bordea los 40 dólares, y que en el 2008 llegó a un pico de 150 dólares por barril manejando un promedio de $90. Para los jóvenes de hoy les menciono que LFC tuvo que gobernar con un precio del barril del petróleo que cayó a los 4 dólares, siendo su precio promedio el de $15, sin contar seis meses de parálisis de la exportación a causa de un terremoto.

La gran mayoría de cambios engendrados por Correa son positivos, muchos simbólicos y demagógicos como eso del ferrocarril turístico. Acepto que había que hacerlo con mano dura y al filo de la ley, aunque las leyes él mismo las ha impuesto. Hubiese sido un absurdo que no se note una mejora sustancial de las carreteras y de la infraestructura general pues hay una abundancia de recursos que debían ser volcados en estas obras básicas. No acepto la excesiva y oscura mano que mete la Senplades, pues no votaría por René Ramírez para presidente de nada porque trabajan a espaldas de todos. Tampoco acepto las ataduras al sistema de prensa libre, el exceso de gastos en seguridad del propio Presidente en detrimento de la seguridad de sus ciudadanos, el sobrecalentamiento de la economía mediante subsidios que no enseñan a pescar sino a esperar los pescados ya sin espinas, la prepotencia en el estilo ofensivo de un Presidente que se ha endiosado y ofende a quienes les da la gana sin permitir tan solo un debate de ideas con su persona adelante en algún escenario. Es dueño del micrófono, de la palabra y de los medios de comunicación propios y ajenos acallados y acanallados por un ataque permanente. Me causa nausea el escenario internacional en el cual se ha montado porque en el fondo estoy seguro que no comparte ni el armamentismo de Chávez y peor el de los persas nucleares. Nada tiene que hacer al lado de dos humanoides como lo son Evo y Danielito que juntos no suman ni la décima de la capacidad mental de nuestro Presidente. De Cuba acepto la alianza por la simbología que encierra esa revolución, pero creo que es muy alto el precio de atacar al Imperio solo para mantener esa postura extravagantemente acomplejada en el escenario mundial. Al país no le conviene aunque le convenga a él intentar ese perfil de líder tercermundista.

Me encanta el mejoramiento en eficacia del servidor público, su mejor nivel académico y el uso de la informática, terreno en el cual nuestro municipio guayaquileño se ha quedado rezagado. No acepto que el sector público se engorde sin otro fundamento que el del control sin agregar al PIB nada mas de lo que alcance el petróleo y luego la minería extraída a patadas, porque lo del Yasumí es un simple capote en manos de torero. Me parece estúpido ese impuesto del 5% a la salida de capitales, tan fácil de burlar mediante la sobrefacturación de los bienes importados, (los aranceles son mas bajos que cargas tributarias acumuladas) práctica esta que ya debería comenzar a expandirse por la lógica de los capitales que se parecen al agua por su habilidad para filtrarse. La compensación ya se hizo y una automática devaluación del dólar e inflación llegó a los consumidores más rápido que ese impuesto a manos del fisco. O son ingenuos, o no entienden muchas cosas absortos que estan en su laberinto de dioses.

Cinco años no son nada en el flujo de la historia. En el aquí y el ahora hay síntomas de un mejoramiento general de la economía. Es como un veranillo porque está insuflado por un gasto público desmesurado. Se está construyendo una gran burbuja, que cuando reviente dejará a los ciudadanos sin entender como vivir sin un permanente subsidio de y para la revolución ciudadana, pues todo acto y acción que se decide tiene tan solo ese norte; la prolongación del poder absoluto. Es engañoso eso de afirmar que se esté subsidiando al pueblo, porque en el fondo a lo que se está subsidiando es a su poder absoluto.