El canto es una forma de utilizar la voz humana que exige un funcionamiento especial de los órganos de la fonación, en relación, por otra parte, con la sensibilidad auditiva. Así, pues, se aprende a “cantar” imponiéndose una gimnasia vocal particular, controlando los músculos que intervienen en la producción de los sonidos, la respiración, etc. Ese aprendizaje puede hacerse espontáneamente, por imitación, en un medio social determinado (como es el caso del canto “popular” o “folklórico” y, de una manera más general, el de la etnomúsica vocal), o por un adiestramiento, acústico o tónico, en una escuela de canto, según convenciones muy definidas, y diferentes según los lugares y las épocas. No se les enseña a cantar del mismo modo a un baladista, a un corista de la iglesia romana o a una diva de la ópera de Milán.

En lo que se refiere a su estructura, los órganos de la fonación son iguales en el hombre que en la mujer, sólo difieren por sus dimensiones (cuerdas vocales más largas y más sólidas en el hombre que en la mujer; diferente volumen de las cavidades de resonancia, etc.) Por término medio, entre adultos, las voces de mujer están a una octava más alta que las de hombres (a excepción del contratenor).

La clasificación de la voz humana se hace en función de los límites entre los que una voz se mueve sin dificultad (es lo que se llama tesitura; tenor, barítono, bajo, etc.), en función de las calidades de timbre (el registro: voz de pecho, voz de cabeza) y en función de cualidades más específicas (tenor lírico, tenor dramático, bajo cantante, bajo profundo, etc.)

Hay que añadir que el canto puede practicarse en solo o a varias voces: dúo, trío, cuarteto, quinteto, sexteto y coros. En este último caso se dice que las voces cantan al unísono cuando todas ellas (voces = partes) cantan la misma melodía, en el mismo tono, con las mismas notas, etc., en caso contrario es un canto a varias voces. El canto a varias voces se divide a su vez en homofónico (todas las voces quedan subordinadas a una voz principal) y polifónico (cada voz es independiente de las otras). Finalmente, el canto puede ser “a capella”, es decir, sin acompañamiento instrumental, o acompañado (por uno o varios instrumentos).

Cantantes.- Los cantantes son muy diferentes a otros músicos, y los cantantes de Opera son completamente diferentes a otro tipo de cantantes. El cantante de Opera, a diferencia de un intérprete de cualquier instrumento, está siempre en la escena y por lo tanto siempre está expuesto. Por naturaleza el cantante de opera debe tener un ego bastante bien desarrollado. Tiene que ser como el futbolista que en el último minuto de juego implora patear el penalti con el que su equipo (si lo mete) podría ganar el campeonato mundial frente a 100.000 espectadores en vivo y millones por la T. V., sin tener temor al abucheo y al escarnio si lo falla, o más bien, con la seguridad absoluta de que no va a fallar.

Para estos cantantes su cuerpo es su instrumento. Si tiene stress, dolor de garganta, problemas de estómago, gripe, dolor de piernas, etc., se va a mostrar en su canto; no puede esconderse detrás de un instrumento. Además el cantante de opera debe saber actuar, debe saber moverse en la escena mientras canta de memoria un extenso repertorio. ¿Tiene un pianista que hacer todo esto mientras interpreta un Concierto? Los cantantes de opera son, para resumir, una especie muy especial de intérpretes que requieren una extraordinaria memoria, buena voz, buena actuación, buena presencia, buen estado físico y un gran ego

LA VOZ HUMANA

La voz humana, por su timbre característico, su flexibilidad y fácil emisión, es el instrumento más natural que existe. Ha servido de modelo y base para la ordenación y formación de las distintas familias instrumentales que constituyen el eje de la orquesta. Debido a que la extensión de la voz se produce dentro de los límites del número de vibraciones que mejor tolera el oído humano, hace que sea considerado un instrumento muy agradable de oír.

La voz humana se forma al pasar el aire de los pulmones por la laringe. Dicha laringe está compuesta de un esqueleto cartilaginoso que permite el paso del aire, en cuyas paredes internas hay dos repliegues llamados cuerdas vocales. Éstas, para producir la voz, se acercan voluntariamente, haciendo más o menos pequeño el espacio existente entre ellas. Este espacio recibe el nombre de glotis.

Al pasar el aire a través de las cuerdas vocales, éstas se ponen en vibración, produciendo el sonido. Cuanto mayor sea la extensión de la glotis, más grave será el sonido que se produzca; por el contrario, cuanto más corta sea, más agudo será el sonido obtenido. El timbre de la voz no se forma solamente en la laringe, sino que es conducida a otros órganos como la boca y la nariz, conformando el sonido final de la voz. Este sonido es finalmente el resultado de los resonadores de la cabeza humana, que como el resonador de la guitarra amplifica la vibración producida por las cuerdas vocales y las convierte en sonido de un determinado timbre; la forma de la cabeza es el factor principal que determinará el carácter tímbrico de una voz. Según donde se conduzca y apoye la voz determinará la calidad tímbrica de la voz, y por ello, las características únicas e irrepetibles en cada persona.

Derivado de estas transformaciones podemos obtener ciertos efectos como la voz de falsete: dicha voz se produce cuando el aire pasa sólo por la mitad de la glotis, produciéndose un sonido a una octava alta de la voz natural. También podemos conseguir el vibrato, obtenido mediante la variación intermitente del aire; o el portamento, que consiste en el deslizamiento de los sonidos de una forma pronunciada y a veces excesiva. El vibrato es el aspecto más natural del canto y se produce por la saludable vibración de las cuerdas vocales. Una voz sin vibrato o con excesivo vibrato está forzando sus cuerdas vocales a una producción sonora dañina para las mismas.

Dentro de los elementos que originan la voz, podemos destacar, por lo tanto, los siguientes:

  • Aparato respiratorio (Cavidades Infraglóticas): es el lugar donde se almacena y circula el aire; está formado por la nariz, la tráquea, los pulmones y el diafragma.
  • Aparato de fonación (Cavidad Glótica: es el lugar donde se produce el sonido al pasar el aire a través de las cuerdas vocales; está formado por la laringe y las cuerdas vocales.
  • Aparato resonador (Cavidades Supraglóticas): es el lugar donde el sonido producido adquiere su timbre característico; está formado por el paladar, los senos maxilares y frontales y la faringe.
  • Mecanismos principales: los mecanismos que producen la voz son la inspiración, es decir, cuando el aire es retenido por los pulmones y expulsado y dosificado para producir el sonido; y la espiración, o sea, cuando expulsamos el aire haciéndolo pasar a través de las cuerdas vocales y de los distintos aparatos resonadores.

LA VOZ HUMANA: CLASIFICACIÓN

Su clasificación ha sido, es, y será siempre materia de encendidas discusiones. No existen dos teóricos que estén de acuerdo ni siquiera en lo que podría llamarse su extensión normal. En realidad, las diferentes ordenaciones varían de una escuela a otra, y en la mayoría de las ocasiones se tiene más en cuenta el carácter del personaje que se va a cantar que la extensión vocal del cantante. Además, no hay que olvidar que casi ningún compositor ha calificado las voces en sus partituras, limitándose únicamente a señalar su esencia: soprano, tenor, contralto, etc. Sólo hay una clasificación válida e indiscutible: la que divide a las voces según su género en dos grandes grupos: femeninas y masculinas. Partiendo de un criterio tan sencillo, intentaremos ordenarlas. Las voces humanas se dividen en dos grupos: voces de mujer o de niño, también llamadas voces blancas; y voces de hombre. Las voces se clasifican por su timbre y por su tesitura o extensión.

Dentro de cada grupo podemos hacer la siguiente clasificación:

  • Voces de mujer: Soprano, Mezzosoprano y Contralto
  • Voces de hombre: Tenor, Barítono, Bajo y Contratenor

VOCES DE MUJER

Las voces de mujer, llamadas también voces blancas, engloban también a las voces de niño. Estas últimas han sido, durante gran parte de la Historia de la Música, las verdaderas voces constitutivas de las voces blancas, especialmente en lo que se refiere a la interpretación de la música religiosa. Ello se debe a la prohibición que tenían las mujeres para actuar en los actos litúrgicos.

La utilización de niños para interpretar esta música acarreaba problemas, derivados principalmente del volumen de obras que había que interpretar durante los actos litúrgicos, y también por un sistema musical deficiente que provocaba gran dificultad en el dominio de la lectura rápida. Era frecuente que el niño, antes de dominar todo su repertorio, hubiera hecho el cambio de voz, pasando a un registro de hombre. Para preservar la calidad de las voces de niño de tales exigencias, se ideó la realización de una operación que impidiera tal cambio de voz; a estos niños se les llamó castrati, y muchos de ellos tuvieron gran fama. Los castrati rivalizaron con los falsetistas españoles (hombres que cantan con voz de falsete sin necesidad de ninguna operación), hasta que en el Siglo XIX la iglesia decidió prohibir las operaciones a los castrati.

Soprano: Es la voz más aguda. Su nombre tiene origen en la palabra italiana sovrano, que significa lo más alto. Su papel principal es el de llevar la melodía de la obra. El término de soprano ha tenido, a lo largo de la historia, diferentes nombres: superius, cantus, tiples. Por efecto de la standarización de la nomenclatura musical italiana, la denominación de soprano ha sido universalmente aceptada. Esta es “La Diva”,”La Diosa”, “La Prima Donna” Las sopranos van de un do3 a un do5 pudiendo extenderse hasta un fa5 (Die Zauberflöte). Se observa que la tesitura de las mujeres es un poco más amplia que la de los hombres.

Esta voz suele dividirse en los siguientes tipos:

Soprano de Coloratura: la más alta de las voces de soprano, una octava más alta que las otras sopranos (Do3 al Fa5)

1. Sin embargo, el término “coloratura” se refiere a un estilo virtuoso de canto, no al rango vocal; así, tenemos tenores de coloratura

2. Sopranos de coloratura se distinguen por su extensión, claridad y extraordinaria agilidad y para ello requieren cantar una octava más alto, como ya especificamos

  • Soprano Ligera: (Do3 al Re5) Si bien el volumen no tiene tanta importancia como en otros tipos de soprano, su extensión es la más amplia; voz idónea para realizar todo tipo de virtuosismos vocales, como son los ornamentos y adornos diversos.
  • Soprano Lírica: Do3 al Do5) Una voz razonablemente ligera, cálida y flexible, más expresiva y con mayor volumen que las ligeras, no tiene, sin embargo, agudos tan firmes.
  • Soprano Lírico – spinto: (La3 al Do5) Voz que se encuentra en medio camino entre la lírica y la dramática, supera en potencia y expresión a la lírica
  • Soprano Dramática: (Sol3 al Do5) Una voz más pesada, obscura y de mayor potencia que la lírica. Posee unos graves más ricos que la lírico – spinto y el timbre es también más poderoso; cuando puede cantar ornamentos, se le suele llamar soprano dramática con agilidades.

Mezzosoprano: Ocupa, por su tesitura y timbre, el lugar intermedio entre la soprano y la contralto, confundiéndose frecuentemente entre ellas. De timbre rotundo y bastante más grave que el de la soprano, puede acometer florituras muy complicadas. Las Mezzosopranos cantan de un La2 al La4 más o menos;

Suele dividirse en dos grupos:

  • Mezzo ligera: (Si bemol2 al Do sostenido5) Casi equivalente a la soprano dramática con agilidades; debe estar capacitada para resolver agilidades auténticamente virtuosistas.
  • Mezzo dramática: ((Sol3 al Do5) Casi equiparable a la soprano dramática, aunque sus graves son mucho más ricos y potentes.

Contralto: De las voces de mujer es la más grave. Su papel es el de reforzar la armonía interna de la obra. (Fa2 al Fa4) De singular rareza, supera a la mezzo dramática en la potencia de sus graves. Generalmente las mezzos dramáticas terminan cantando los papeles de contralto debido a lo escaso de esta voz. Se reconoce a la voz de la contralto por la calidad aterciopelada de su registro profundo, casi rayando en un tono masculino parecido al del tenor. La voz de contralto estuvo cantada durante mucho tiempo por hombres. Debido a esto, las obras que se componían en esta época no se ajustaban totalmente a la tesitura de contralto, siendo, por lo general, más graves que el registro de mujer, pero idóneo para los tenores con facilidad para el falsete.

VOCES DE HOMBRE

La voz del hombre empieza a formarse a los 13 o 14 años, que es cuando se produce el cambio de tesitura, bajando una octava la voz que tenía de niño. Es una época en la que hay que tener la precaución de no cantar prácticamente nada, ya que la voz, al no estar formada y asentada debidamente, presenta problemas de entonación.

Tenor: Es la voz más aguda. Su nombre significa la voz que tenía (de tenere), que sostenía la melodía principal del Discantus. En España recibió en el Siglo XIII y principios del Siglo XIV el nombre de ternura. Su papel principal es el de llevar la melodía de la obra y complementarse con la soprano. La tesitura del tenor va del Do2 al Do4 (do de pecho) y se puede alargar a do#, re, re# etc., hasta el fa (Puritani) pero lo normal es no subir más de el Do4.

Se puede dividir en:

  • Tenor Ligero: (Do2 al Si bemol3) Voz muy ágil capacitada para una perfecta vocalización y para entonar agilidades
  • Tenor Cómico o buffo: (Do2 al Do4) Equiparable al anterior. En Francia también se le conoce como tenor trial.
  • Tenor Lírico: (Do2 al Do4) De mayor potencia y firmeza en la proyección de la voz que los tipos anteriores
  • Tenor Lírico – spinto: ((Si2 al Do5) De mayor potencia y expresión que el tenor lírico. Cuenta con el repertorio más amplio de esta cuerda. Una voz que se encuentra en medio camino entre la lírica y la dramática
  • Tenor Dramático: (Si2 al Do4) De gran potencia en la octava central y en los graves; no tan fuerte en los agudos.

Contratenor. (Sol2 al Re4) La voz del contratenor ha existido de una forma u otra desde la edad media. La terminología del contratenor se refiere a una voz masculina, inusualmente aguda, cuyo registro sobrepasa a la del tenor. Dentro de la categoría moderna del contratenor se encuentran:

  • Contratenor Alto: Este es un término que se usa a veces, especialmente en las iglesias Anglicanas, para la voz del contratenor. Esencialmente, este es el contratenor que canta casi exclusivamente en su registro agudo que generalmente se equipara en alcance a la contralto o a la mezzosoprano.
  • Contratenor Sopranista: Esta es una especie de contratenor que cada vez se vuelve más común. Hay un determinado número de hombres en cada país cuyas voces jamás se han “quebrado”, es decir que no han experimentado el cambio durante la pubertad. Este término comienza a borrar la línea entre las voces masculinas agudas y aquellos que son castrati naturales (en artículo anterior explicamos el término). La voz del sopranista es mucho más aguda y tiene mayor tesitura. Generalmente estos Sopranistas se especializan en cantar arias o roles de soprano (como Cherubino en las Bodas de Fígaro), y roles o arias de castrati.
  • Tenor/altino: Estos tenores no son tenores ordinarios, sino tenores de tesitura altísima cuyas voces no tienen cambio de registro, lo que les permite tener un tono casi andrógino, idóneo para partes escritas para “haute-contre” en el medioevo y renacimiento. Hoy en día, este tipo de contratenor generalmente se mantiene en su registro de tenor, interpretando estos roles
  • Castrato: Alessandro Moreschi fue el último castrato artificialmente “creado” de su época, pero aún hoy en día existen castrati: arriba explicamos que hay hombres cuyas hormonas no llegan a desarrollar las características secundarias asociadas al género, tales como el desarrollo de la laringe. Por esta razón, existen estos castrati “naturales” o “endocrinológicos”. Por supuesto, son extremadamente difíciles en encontrar.

Barítono: Ocupa, por su tesitura y timbre, el lugar intermedio entre el tenor y el bajo, confundiéndose frecuentemente entre ellas. El término barítono es de origen griego, y significa tono bajo o grave. Es una voz más grave y aterciopelada que la de los tenores, casi nunca cuenta con agilidades. El Barítono canta solo una cuarta más abajo y su tesitura va de un Sol1 al Fa3. El término barítono cobró importancia a partir de las obras de Mozart, pero es principalmente Verdi quien compone una gran variedad de personajes heroicos de carácter secundario en sus óperas: La Traviata, Rigoletto y Otelo son buenos ejemplos.

  • Ligero o cantante: (So1 al Sol3) Voz atenorada en los agudos; graves no muy potentes.
  • Buffo: (Do2 al La bemol3) Muy parecido al anterior.
  • Bajo Verdi: (Si bemol1 a La bemol3) Característico en las óperas maduras de Verdi. Debe poseer agudos brillantes y graves aterciopelados.
  • Barítono – Bajo: voz de color oscuro que, sin embargo, puede emitir agudos brillantes.

Bajo: De las voces de hombre es la más grave. Posee un timbre lleno y potente. Su papel es el de fundamentar toda la estructura armónica de la obra. A partir de la voz de bajo se construye toda la base armónica de una obra musical. En determinados papeles cómicos tiene que acometer agilidades más bien difíciles. El Bajo por su parte va más o menos de un Mi1 a un Do3 aunque a veces baja más, incluso al Re4 y al Do3 pero muy, muy rara vez.

  • Bajo Cantante: (Mi1 al Fa3) Además de poseer un timbre relativamente ligero, debe resolver agilidades.
  • Bajo Profundo: (Re1 al Fa3) Octava grave muy rica, agudos firmes. Los bajos rusos se encuentran casi todos en esta división

MUSICA VOCAL

Podemos definir la música vocal como aquella que se escribe para voces. La música vocal puede llevar o no acompañamiento instrumental. Cuando lo lleva se llama música vocal acompañada, mientras que cuando no se escribe ningún acompañamiento se llama música a capella. La música “a capella” fue instrumento idóneo de la polifonía de la segunda mitad del Siglo XVI y del Siglo XVII, siendo el modelo más puro y propio de un grupo coral.

Existen diferentes grupos vocales, según sea el número y variedad de los elementos que los constituyen. Los más habituales y conocidos son:

  • Coro de voces blancas: Está formado únicamente por voces de mujer o de niños. Una formación peculiar de este tipo de coro es la Escolanía, que está formada por niños exclusivamente.
  • Coro de voces graves: Está formado únicamente por voces de hombre. Su composición habitual es: tenores 1º, tenores 2º, barítonos y bajos. En el siglo pasado este grupo vocal recibió el nombre de Orfeón (posteriormente el Orfeón se convertiría en una forma de coro mixto).
  • Coro mixto: Está formado tanto por voces blancas como de graves, y es el grupo vocal más frecuente, recibiendo diferentes nomenclaturas, tales como Orfeón, Schola o Masa coral.
  • Coral de cámara: Conserva el modelo de su homónimo orquestal, siendo sus componentes en número de 12 a 18, y teniendo todas las posibilidades combinatorias: voces blancas solas, voces graves solas, o coro mixto.
  • Cuarteto: Es un grupo vocal formado por 4 cantantes, a saber, una soprano, una contralto, un tenor y un bajo. Es característico de la música vocal del S.XV.
  • Coro de ópera: Es un coro mixto con gran número de componentes, y cuya finalidad es interpretar la parte asignada en una ópera a dicho grupo vocal.

Hay mucho más que decir sobre las voces. Por ejemplo que en la ópera Italiana el héroe casi siempre es el tenor y el villano o el viejo es el bajo, mientras que en la Rusa el bajo será el héroe; que en la zarzuela española normalmente el barítono es el héroe; pero, por ahora contentémonos con lo que hemos visto y el resto se lo dejo a la curiosidad de ustedes