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Al proseguir con esta serie de artículos debemos aclarar ciertas interrogantes sobre las funciones de Oferta (O) y de Demanda (D) que son necesarias explicar para un mejor entendimiento del lector. Estas son: ¿De dónde provienen estos conceptos? ¿Cómo se desarrollaron?

La Economía como ciencia, empezó siendo parte de las ciencias humanísticas. Ésta, trataba de resolver el problema de cómo satisfacer dos de las necesidades básicas de los seres humanos, que son: alimentación y techo, siempre teniendo en cuenta que los recursos naturales no son eternos, ni son infinitos. Por ejemplo, arqueológicamente se ha concluido (con cierta discusión) que en sus comienzos los seres humanos se alimentaban de los frutos que daba la naturaleza; pero, a medida que estos recursos se agotaban, tenían que ir a buscarlos a distancias más lejanas, hasta que impulsados por la necesidad empezaron a cultivar sus alimentos; así, los frutos que brindaba la naturaleza se multiplicaban (cosechaban), algo que les daba comodidad y que al mismo tiempo satisfacía la necesidad de alimentación de la población1. Esta práctica se la desarrolló generalmente cerca de donde los humanos habitaban.

De esta manera se empieza a perfeccionar la Microeconomía, la misma que trata de contestar las preguntas básicas que ahora son parte del vocablo de cada discusión en Economía: (1) ¿Qué se debe producir? (Bienes y Servicios). (2) ¿Cuánto de estos bienes y servicios se deben producir? (3) ¿Cómo se deben producir estos bienes y servicios? (4) ¿Cuándo se deben producir estos bienes y servicios? Y finalmente, (5) ¿Cómo se deben distribuir estos bienes y servicios?

La respuesta a estas no tan simples y básicas preguntas de Economía, empiezan con el principio básico de Oferta (S) y Demanda (D). Al principio, la demanda era la que empujaba la economía de un país. Sin embargo, en los últimos 30 años existen opiniones de respetables economistas que han impulsado el concepto de lo que hoy se conoce como “Economía de Oferta”. Las funciones de oferta y demanda crean otro fenómeno que es el Dinero (M –money). Cuando los seres humanos empezaron a cultivar la tierra y a construir viviendas para formar grupos sociales, la única manera de ofrecer y/u obtener un bien o servicio era a través del trueque. Por ejemplo, si alguien del grupo social era buen pescador y capturaba 4 peces y solamente consumía 2, lo más seguro era de que los otros 2 los intercambiara por vegetales, por pieles, o por frutas. Pero, ¿cuántos pescados se pueden intercambiar por cuántas frutas, o por cuántos vegetales, o por cuántas pieles? ¿Qué sucede cuando el pescador necesita pieles pero la persona que tiene las pieles no desea el pescado en intercambio?

Estos problemas dan paso a la creación de una unidad básica que sea intercambiable y aceptada por todos. En un principio fueron corales, conchas, luego fue la plata y el oro, hasta que se desarrollaron las monedas y luego los billetes. Después de la Segunda Guerra Mundial, y hasta 1975, cada país que emitía su propia moneda tenía que respaldar cada unidad monetaria con reservas en oro; sin embargo, en 1975 los países industrializados en conjunto, decidieron que para expandir su economía cada unidad monetaria seria respaldada solo por la promesa de cada gobierno de que su unidad monetaria sería aceptada e intercambiada por bienes y servicios, lo que se denominó “Fiat money” (dinero creado por decreto, ya que está respaldado solo por la promesa del gobierno emisor). Así empezó este concepto de Dinero (M –money), como unidad universalmente aceptada en intercambio por bienes y servicios. El Dinero (M –money) es otro bien que obedece a las funciones de Oferta (S) y Demanda (D). Uno de los factores que hace que una unidad monetaria, Dinero (M –money) sea más fuerte que otra, se debe a que la demanda por esa moneda es más alta que alguna otra. En el concepto de “Fiat money”, el Dinero (M –money) que es solo respaldado por una promesa, trae consigo otro fenómeno económico, la Inflación. Inflación y Dinero son temas íntimamente relacionados.

1 No todas las culturas ni pueblos pudieron desarrollarse en el ámbito agrícola, razón por la cual desaparecieron.