El odio profesado por este gobierno a la burguesía es absurdo y desmedido. Ni Marx ni Engels lo tuvieron. Estos ideólogos no olvidaron que la burguesía hizo su aparición y acabó con el feudalismo medieval . Los siervos de ese entonces devinieron hombres libres , pequeños y grandes artesanos, y más tarde industriales creativos ; desarrollaron el comercio y la libre empresa ;Impulsaron las profesiones y las artes. La educación se robusteció y el desarrollo se dio.

Con la modernización industrial emergió el proletariado , designado por el marxismo para instaurar la revolución comunista cuando el desarrollo social y económico alcanzaren ciertas metas. Sobrevendría un simple cambio de mando. Tan partidarios fueron Marx y Engels del desarrollo previo de la burguesía y del capitalismo , que el primero aplaudió – sí , aplaudió – la conquista de territorios mexicanos por parte de los EE.UU. , valiéndose de frases como las que aparecieron en su artículo publicado por el New York Daily Tribune: “ En América hemos visto la conquista de México y nos congratulamos de ello ( …) Está en el interés del desarrollo de la América entera que los Estados Unidos reciban mediante la posesión de California, el dominio de todo el Pacífico “.

Sería interesante conocer las piruetas dialécticas de Chávez y Correa tratando de explicar este apoyo brindado por las más señeras cabezas del comunismo al imperialismo yanqui. Lo cierto es que, como dije, Marx y Engels previeron un simple cambio de mando, trasmitido por la burguesía al proletariado que había nacido de sus entrañas, sin traumatismos, persecuciones, linchamientos, paredones, asesinatos, genocidios y toda la barbarie que en Rusia y Cuba se consumó, marcando irremisiblemente su futuro fracaso que hoy forma parte del pasado. Nosotros, acá, estúpidamente ,apostamos a ese pasado y pretendemos acabar con la burguesía y todas sus positividades desarrollistas. La opción es cruel y torpe y se valen del innegable poder de seducción que tiene la arenga comunistoide y “libertaria” : es revanchista, removedora de rencores, exaltadora de miserias e injusticias (por ciertas que éstas sean) y cobra especial magnitud cuando es proferida por un milagrero vendedor de ilusiones que ha demostrado saber de su oficio .

Contra toda argumentación histórica y racional , contra todas las experiencias ajenas que ordenan detenerse, que exigen frenar, que imponen dejar de hacer las cosas que se hacen , avanzamos hacia el abismo. La discusión política es tibia y embrionaria y ha cedido el paso a una vergonzosa riña familiar. Unos la calificarán de jocosa e hilarante , de la que la oposición podría sacar partido algún día ; pero, en verdad, presenciamos una grave orfandad política, moral e intelectual, al constreñir el debate político nacional a lo que se endilguen mutuamente dos pintorescos y violentos hermanos . ¡ Es un salto atrás al medioevo ! Una parodia de disputa por un trono . Rafael defendiendo sus privilegios de las pretensiones de Fabricio y éste denunciándolos. Y nosotros , entre absortos y burlones, enterándonos por boca de los protagonistas de este melodrama, cuán ambicioso e intransigente fue Rafael desde “ chiquito”; cuán sacrificado fue Fabricio repartiendo viandas desde niño y soportando las travesuras de su hermanito menor ; cuán cándido, ciego e ingenuo ha resultado ser Rafael en el tema corrupción que le circunda ; cuán cristiano y practicante de los mandatos evangélicos ha sido Fabricio como pastor del rebaño empresarial bajo su guía ; cuán desleal y prevaricador es su hermanito, al anticipar que ratificará a todo funcionario que fuere denunciado como corrupto por su hermano. Asuntos de Estado llevados a la sinrazón e iracundia de un altercado familiar .

Así se conduce el país, al compás de secreciones biliares de un hermano resentido y por la mal escondida ambición de su hermano que ahora cree que debió ser él . ¿ Y el país ? ¿ Cuál país ? ¡ Aquél que, siendo de todos , no es de nadie !

Mientras tanto, la oposición , tan diminuta como la escribo, no cobra vigor ni forma. Padece del síndrome que se ha denunciado repetidamente: carecer de defensas porque el eventual uso de algunas de sus armas entrañaría una violación de sus postulados. Por ello hay quienes la tildan de democracia “boba”. Fue altruista y democrático el gesto de coincidir con un gobierno comunista en la redacción de la versión final de la ley “mordaza”. Pero Correa y su brutal injerencia en la suspensión de Teleamazonas , demostraron que a través del acuerdo legislativo se llegaría fácilmente, tras un veto parcial, a la promulgación de la ley con la que tanto sueña el Presidente .

Y el dilema le estalló en el rostro a la oposición: debe actuar antidemocráticamente o resignarse a ser tildada de pendeja ; debe pugnar intransigentemente para que el proyecto vaya a la basura y preservar de algún modo la libertad de expresión en el país, o someterse al embuste gubernamental que terminaría secundando los planes opresivos presidenciales. ¿ Por qué no se exige de Correa un pronunciamiento anticipado de cuál será su actitud como colegislador cuando reciba el proyecto cuyo contenido básico ya se conoce ? ¿ No se está publicitando, acaso,la predisposición presidencial para el diálogo y los avenimientos? No olvidemos, sin embargo, que cuando se dialoga con comunistas , lo tuyo es negociable ; lo de ellos no. La sagrada revolución así lo exige. Y el engaño y a mentira son sus herramientas favoritas.