Este gobierno ha sido un discípulo aplicado de Machiavelli y menester es reconocer que los regentes del oscuro y largo neoliberalismo partidocratico de los alzamanos, son disciplinados en seguir las reglas escritas en “Il Principe”.

La última de las demostraciones nos ha sido dada con el cierre temporal de Teleamazonas y la clausura definitiva de radio Arutam. Decisiones llevadas a cabo el día en que se iniciaba en el pleno del congresillo la discusión de la ley mordaza. Con ello los graduados de publicidad de la escuela Goebbels lograron: que los desperdigados borregos retornaran al corral; que los ilusos creyentes de los Reyes Magos se quedaran sin regalo; y que todos los medios de comunicación sepan los que les espera para los próximos meses.

Aun no logro comprender la ingenuidad de la oposición al creer en un compromiso que muy sueltos de huesos firmaron, obligándose a respetar reglas de juego que de hecho no eran vinculantes para los verdosos y ardientes corazones. He aquí un pirrico triunfo de corta duración para el PSP, Madera de Guerrero, ID (no sabia por cierto que aun existía) y otros. Como era de esperarse, ante una orden del bordado, todo se fue al agua sin pena ni gloria aunque un general lleno de ella; sostenga lo contrario.

Pero reconozcamos la genialidad de aplicarla justo cuando todos corrían, reuniendo centavos tras centavos, sudando, a tientas por la falta de luz en los almacenes con tal de encontrar el regalito ansiado. Mañana, sin tapujos innecesarios, se hará lo mismo con lo que queda de prensa desalineada y si alguien protesta; nos podrán replicar con un dejo de asombro: “De que se quejan si todos estuvieron de acuerdo con lo actuado en navidad.

Igual cosa terminara acaeciendo con la energía eléctrica. Nos acostumbraremos a ello al punto de considerar innecesario tal lujo. A todas luces, cae como anillo al dedo, se pudo evitar aquello pues desde el primer año de su primer acortado mandato conocían que había una crisis energética. Pero claro es más fácil acusar a los demás y, no el aceptar que si nos hubiéramos dedicado un poco más a gobernar, aquello no se hubiera dado.

Por ello y como buen ciudadano que pretendo ser, aporto con mi granito de arena al ahorro de energía eléctrica. Aunque demanda un importante sacrificio personal no olvidemos que la patria es de todos menos de los que creemos en ella con democracia. La formula: en el instante en que se inicia una cadena nacional, apago el televisor y/o la radio. Cada vez que una de las interminables publicidades ardientes aparece, aplasto el botón que dice off en el equipo. Y los sábados he decidido no prender ninguno de ellos evitando así el desperdicio de energía insultadora. Es que estos mediocres medios de comunicación nos llenan de tonteras malgastando los pocos megavatios que aun nos quedan. Sumen los minutos que representa todo ello y constataran el importante aporte solidario al pais. No dudo en merecer una medalla verde alzada al merito ciudadano. Nuestra única preocupación es que con ello hasta terminan contratándonos a dedo para dar ideas en la Secretaria de los Genios.

Felizmente quedan buenos libros editados por la prensa corrupta y sus editoriales.