En una de las visitas de Chávez a Cartagena de Indias, en Colombia, exactamente el 9 de septiembre del 2004, dirigiéndose a un selecto auditórium integrado por autoridades y público Colombianos, Chávez Frías expresó textualmente lo siguiente:

“Les juro por Dios y mi madre santa, como decimos en el llano, que si yo apoyara la guerrilla, yo no tendría cara para venir acá a Cartagena…yo no tendría cara para venir acá a Cartagena (lo repitió). Yo soy un hombre de honor (..?), si yo apoyara la guerrilla colombiana, tengan la seguridad de que lo diría… no lo escondería. No apoyo…ni he apoyado…ni apoyare jamás a la guerrilla colombiana, ni a movimiento subversivo alguno contra gobierno democrático alguno”.

Reflexión: Como dirían en Venezuela: ¡Que embuste más grande!

Apenas 4 años después, el 10 de enero del 2008, en uno de sus fogosos y ridículos discursos en Caracas, y ante una nutrida audiencia de simbióticos, triviales y oportunistas seguidores de sus políticas, quienes cínicamente lo aplaudían a más no poder a pesar de la sarta de incongruencias que decía Chávez Frías en su gutural discurso, balbuceó además lo siguiente:

“Las FARC y los ELN no son ningunos cuerpos terroristas. A sus ejércitos…verdaderos ejércitos, que ocupan un espacio en Colombia…que ocupan un espacio en Colombia (lo repitió)…¡Hay que darles reconocimiento a la Fuerzas Armadas Revolucionarais de Colombia (FARC)…Y al Ejercito de Liberación Nacional (ELN)!”.

Por si queda alguna duda para aquellos que piensan que estas frases no pueden ser ciertas, dichas “perlas” las tomé de un video de GLOBOVISION, a través de ORVEX (Organización de Venezolanos en el Exilio), cuya similitud y penosa coincidencia de sus miembros con el exilio cubano, habla por sí sola. La más grande afrenta que sufren ciudadanos perversamente engañados por un sistema dictatorial, autocrático y totalitario, y de clarísima opresión, que es exactamente lo que se practica desde hace décadas en Cuba, ahora pues esta incrustada en la Venezuela de Chávez.

Pero sigamos con los “logros de esa revolución”: So gran pretexto de reivindicar la justicia social en Venezuela, taimadamente se atribuyó para sí una imaginaria posta libertaria queriendo emular, nada más ni nada menos que a Simón Bolívar. Su ambición de poder sin límites lo ha llevado, desde el principio, a creerse morbosamente como el ungido líder de una malhadada tendencia política denominada: “Socialismo del Siglo 21”, derrochando a manos llenas millones de dólares a gobiernos que lo secundan en sus afrentosos propósitos; dejando muy, pero muy lejos a su propio pueblo del alcance de una vida digna, a pesar de la infinidad de recursos económicos que genera el petróleo en su país. Mientras tanto la gran mayoría de su pueblo, repito, se debate en la miseria.

Según apreciación de muchos de los que conocen hasta donde quiere llegar Chávez, el problema para Venezuela y la región en sí, no es la prolongada permanencia en el poder de aquel hitleriano y peligroso cuasi bufón, ya que sus maquiavélicas pretensiones las conocen y las intuye hasta el más simple ciudadano común, tanto de Venezuela cuanto de los demás países de Latinoamérica.

Por lo tanto, no existe duda alguna de que los peligrosos contenidos de uno de sus últimos discursos; peligrosos contenidos tanto para Venezuela cuanto para la región, a través del cual incita al pueblo venezolano a prepararse para la guerra (¡¡¡!!!), y luego horas más tarde niega públicamente el contenido de sus esquizofrénicas amenazas, son otro de los síntomas que entraña la patología de un individuo que para los entendidos en materia de siquiatría, saben bien que aquello representa una clara división de su personalidad. Esto, por decir lo menos.

Tampoco se debe pasar por alto aquel reciente momento en que suelto de huesos dispone a sus compatriotas que, para ahorrar energía eléctrica, los venezolanos solo deben bañarse en un tiempo estimado de no más de 3 minutos, o como cuando sugiere que la gente vaya al baño por las madrugadas utilizando linternas. Claro, mientras irónicamente y por otra parte, él aparece en una foto tomada en un sitio al aire libre, sentado frente a un escritorio, pero con dos aparatos que parecen ser dos equipos de aire acondicionado, dispuestos cada uno en las esquinas de su escritorio. ¡BESTIAL!.... “Por ser el dictador…. todo se vale”.

Parece entonces que el problema principal, entre otros, radica en la falta de decisión de una medrosa oposición, así como aterrada y un tanto dispersa, también diluida a ratos por las constantes amenazas y actos de opresión encabezados por aquel vulgar aprendiz de libertador.

Mi padre siempre me decía: “Mira hijo…las personas logran abusar de ti, nada más ni nada menos, hasta donde tu se lo permites…Es así de simple”.