14 abril, 2024

La inteligencia artificial…

Es lo último tecnológicamente de lo que se está hablando y aparentemente el uso infinito de la inteligencia artificial, convertiría a los seres humanos en los individuos más sapientes del universo.

En la actualidad la inteligencia es la suma de las funciones mentales y se la mide mediante pruebas que han sido diseñadas para valorar la calidad y la cantidad de lo que se tiene en el cerebro.

El IQ. (coeficiente intelectual) normal del ser común, es de 105 como promedio y los que son dueños de mentes superiores o genios, tienen un IQ a partir de 150, de la misma manera, que los retardados mentales tienen un promedio bajo, de 20 en su IQ.

En el caso de nuestro país, se ha encontrado que nuestro coeficiente intelectual, en promedio es de 63, como media de los habitantes de nuestra sociedad y eso nos convierte en los penúltimos latinoamericanos en tener tan bajo este promedio, dejando a Bolivia en el último lugar, superado ten solo por el Ecuador.

Es importante que sepan, que el crecimiento o la madurez del cerebro, se completa a la edad de 18 a 20 años y su crecimiento o capacidad se la mide por la cantidad de Mielina cerebral.

La mielina es una sustancia que va alimentando las células cerebrales y son las responsables de que el cerebro madure y crezca hasta completar este proceso de mielinización.

En otras palabras, es normal que los cerebros sean inmaduros por mielinización incompleta, hasta su madurez. 

El ser humano tiene dos caminos para desenvolverse intelectualmente en su futuro.

El primero es aceptar qué en la actualidad, solo funcionamos intelectualmente con el 8% de la total capacidad cerebral.

El cerebro produce lo que conocemos como las funciones mentales y la suma de todas estas, constituyen la inteligencia.

En otras palabras, el cerebro produce inteligencia mediante intercambios químicos entre unas sustancias que están dentro de las neuronas y se denominan neurotransmisores cerebrales. Normalmente estas sustancias se encuentran dentro de las neuronas en estado de reposo y esto sucede porque en la célula cerebral, su membrana está polarizada o cerrada a -70 Milivoltios.

Cuando estímulo externo hace que la membrana se despolarice, los poros de la membrana se abren o despolarizan y los neurotransmisores comienzan a trasladar de sus proteínas a la información que se requiere transmitir.

Todo esto ocurre en millonésimas de segundos y hacen que quiénes tengan más calidad, velocidad y traspaso de las proteínas que son las que llevan la información, sean seres más inteligentes.

En la actualidad se sabe que el lóbulo frontal sirve para pensar, moverse y hablar.

Yo en este momento estoy usando mi lóbulo frontal, para tratar de explicarles mi punto de vista. El lóbulo temporal es el que contiene a la afectividad, el que regula la agresividad, la memoria, el juicio. El parietal es el de la sensibilidad y el Occipital regula la visión.

Ahora se ha descubierto la inteligencia artificial.

Esto significaría que se podrían insertar en ciertas regiones del cerebro, Chips informáticos que contengan una ilimitada cantidad de información, que cada chip implantado en cada región o almacenamiento específico pueda almacenar.

Pero, veamos las cosas menos intelectualmente.

Los sentimientos son la parte de la condición moral humana, que le da sentido, valor y proporción a lo que tiene como su conocimiento el ser humano.

Así por ejemplo, si yo, cojo un niñito y le pongo un  chip donde solo vea, crímenes o escenas con las más horrorosas imágenes y que las mismas les sean introducidas en su cerebro, diariamente por años (hasta que su cerebro madure) entonces como resultados de esta contante presencia de una inteligencia perversa y sin sentimientos, tendremos como resultado a un genio perverso, que solo sabe hacer daño, matar y ser perverso, ya que sus valores serán los antivalores que les hemos inculcados para que solo sepa hacer el mal.

llegará el día en que un microchip pueda guardar mucho más conocimiento que un cerebro normal de un niño que completó su mielinización y habremos convertido a la conducta humana en los aprendizajes tecnológicos perversos que regirá en todo el universo.

Me da risa cuando leo que se trata de hacer leyes para regular el funcionamiento de quiénes reciban los beneficios de la inteligencia artificial. ¿Ustedes creen que los criminales cumplirán su compromiso de no hacer daño a la raza humana?

Ustedes creen que, en lugar de formar sicarios, no resulta mejor, más barato y es hasta más perverso, el tener un pequeño grupo de asesinos que no tienen, son carente de afectos y solo tienen propósitos sanguinarios y con quién sabe que capacidad de funcionamiento cerebral.

La inteligencia humana puede ser el principio del fin de la humanidad.

Lo afirma alguien como yo, que cree que la compleja máquina cerebral que hoy tenemos es perfecta, porque sus respuestas son la consecuencia de la mescla de el sentimiento y la pasión

La inteligencia artificial es un grave peligro si se usa para crear seres criminales con conocimientos ilimitados, pero sin saber lo que es el amor. 


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En este mundo nuestro actual resulta difícil asimilar un oficio, un quehacer diario, sin la influencia de la tecnología, de la informática, sin poner un SMS, sin recibir un whatsapp, sin los recursos de internet, pero no hace mucho tiempo, todo esto no existía.

Estaba yo pensando, por qué no dar un descanso a los electrones que no paran de moverse de un lado a otro, que bien merecido tienen un reposo y recrearnos en pasajes del pasado no tan lejano donde ellos aún no habían surgido de su cuna.

Por unos instantes voy a pasear por una calle imaginaria y comprobar, al inicio del día, cómo las amas de casa acuden en pleno a la esquina de la calle; ¿qué ha pasado?, pues que el lechero ha llegado, con su gran cántara y un par de jarros de latón como medida, de litro y medio litro, repartiendo la leche fresca, sin pasteurizar y sin conservantes, directamente del ordeño al consumidor. Me dispongo, haciendo uso de la osadía que me caracteriza, a entrar seguidamente en una de las casas donde una señora está elaborando jabón, mezclando el aceite de oliva sobrante con la sosa caústica y poniéndola a hervir. ¡Cuidado!, me dice, no te acerques mucho que la sosa puede salpicarte y quemarte, mientras ella remueve con un palo hasta que toma consistencia y lo vuelca sobre un recipiente de barro. Así estará un par de días mientras se está endureciendo.

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