23 abril, 2024

Responsabilidad compartida: No hay excusas para los políticos estadounidenses

Quienes siguen la política estadounidense, a través de los comentarios de legisladores y candidatos a diferentes altos cargos, cuando se refieren al narcotráfico culpan a los gobiernos latinoamericanos por no hacer lo suficiente para detener la introducción a su país de las diferentes clases de drogas que ingresan por las fronteras, incluso hasta proponen enviar al ejército para capturar a los narcotraficantes. Es decir, lo fijan en terminar con la producción, pero por el lado de la distribución y consumo dentro de Estados Unidos no reconocen culpables. Desde que en 1971 el presidente Richard Nixon declaró enemigo público # 1 a las drogas y de acuerdo con el diario español El País “puso en marcha una maquinaria burocrática y propagandística que ha transformado la vida en América Latina”, el consumo no ha parado; posteriores presidentes han afirmado lo mismo y el consumo sigue en pie.  El mismo diario agrega: “medio siglo de derrotas para América Latina” ( https://elpais.com/sociedad/2021-06-17/la-guerra-contra-las-drogas-medio-siglo-de-derrotas-para-america-latina.html)

Desde 1987 Colombia extradita a Estados Unidos a todos los capos que son capturados; el primero fue Carlos Lehder, fundador del Cartel de Medellín, considerados por unos, como el primero en Colombia. Su sentencia es prisión de por vida. Posteriormente han enviado a otros narcos y México ha adoptado el mismo camino. El Chapo Guzmán, líder del Cartel de Sinaloa, se encuentra en una prisión de máxima seguridad en el estado de Colorado. Se estima que Estados Unidos ha invertido y gastado más de un millón de millones de dólares en su lucha contra las drogas. En ese país fallecen más de 100.000 drogadictos por año. Muy pobre resultado, es gestión ineficiente.

¿Por qué Estados Unidos no ha podido terminar con la distribución de las drogas dentro de su país? Teniendo la máxima tecnología, recursos económicos y humanos casi inagotables, se encuentra muy distante de acabar con una actividad que ha causado decenas de miles de muertes en los últimos 50 años. Por cierto, los gobiernos latinoamericanos de países productores de drogas no son los únicos responsables de tan terrible azote. Igual responsabilidad tiene Joseph Biden, actual presidente y los futuros. La guerra no se puede perder. ¿En qué terminaría la humanidad?



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