23 febrero, 2024

La sed de sangre

“Homo homini lupus”, el hombre es el lobo del hombre, es una verdad irrefutable. La tecnología llevó la sed de sangre al cine, luego a la televisión, a los juegos de vídeo, a la Internet y toda su maraña de comunicación.

La ambición humana, la prepotencia, la búsqueda insaciable del poder, ha sido el origen de las guerras, de la destrucción, de todos los conflictos. Esto, añadido al hedonismo (la búsqueda del placer por el placer, en forma incontenible), la amoralidad, la liberación de los instintos y la ola desenfrenada de destruir todo lo establecido, con eso de los géneros (no hablando de calidad de telas), asesinatos, aberraciones, el afán de lo material, la envidia, la insaciabilidad, todo lo que está moviendo al mundo hacia la autodestrucción, parece no tener fin. Para el mundo, es más grande Napoleón, que Mandela o Gandhi.

Somos proclives al mal. Nos atrae lo prohibido. Lo que menos buscamos en la vida es el dominarnos, y es justamente lo que es nuestra obligación hacer. ¡El hombre que se domina a sí mismo, domina al mundo! Es un axioma que debería ser la meta de nuestras vidas.

Paro nosotros mismos vamos como reses al matadero, y prácticamente empujando a los que están delante para avanzar más rápido. Parecemos los lemmings del cuento de Disney, en estampida a nuestro suicidio colectivo.

Si hacemos una encuesta, veremos que los programas de guerra, destrucción, asesinatos, drama, ganan en sintonía a cualquier otro programa, incluso en los infantiles.

¡Creo que debemos reflexionar y dirigir el mundo en una dirección más pacífica! Volvamos a los valores y principios morales. Busquemos la solidaridad, la ayuda mutua, el danos la mano, ayudarnos mutuamente. ¡Volvamos al amor!

Artículos relacionados

Ingenuidad genocida

Otto Adolf Eichmann llevó a la muerte a más de cinco millones de judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Fue juzgado en Jerusalén en 1961 y encontrado culpable de crímenes contra la […]

¿Por qué tanto miedo?

La globalización informática trae consigo cosas positivas para la transparencia de la función pública. Lo acontecido en Brasil, Argentina, Perú, Venezuela, EE.UU, nos obliga a tomar una postura frontal para que la […]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×