1 marzo, 2024

El uso y el abuso

Parece que el chantaje se ha entronizado en el mundo. Ya mismo, en las relaciones interpersonales, vamos a encontrar gente que si deseas estar en contacto con ellos, tienes que exponerles tus gustos, preferencias, prácticamente toda tu vida, para que puedas ser manipulado al antojo de ellos.

Cada vez es más frecuente, que si entras a Google, a las redes sociales, o quieres leer sobre algo, te encuentras con la noticia, cubierta con un anuncio que si quieres leer eso, tienes que aceptar que espíen tu vida (lo que ya han estado haciendo), y aceptar que ellos pueden usar lo tuyo como les venga en gana, e incluso pasarlo a otros (ya sea por venta, canje o lo que sea).

Este tipo de chantaje es inadmisible. Preferible es que no pasen nada, o que cobren por el uso. Este tipo de chantaje es asqueroso, pues demuestra la deshonestidad de los directivos y del personal que trabaja en ellos.

Ahora ya no es sólo que ellos sepan cuáles son tus preferencias (lo que saben si tienen el registro de lo que ordenan las personas cuando hacen sus pedidos (lo que es lógico que puedan saberlo si almacenan su información), pero ya intercambiar estos datos con otras compañías ya pasa a ser un delito, pues yo no les he comprado nada a ellos y el respeto a la confidencialidad, no debería permitir que eso ocurra.

Ya prácticamente Google no sirve para nada, pues la mayor parte las búsquedas están bloqueadas por estos anuncios. Prácticamente todas las búsquedas tienen la cláusula que exige el aceptar ser espiado, o que se sepa y se pueda comentar sobre tus gustos o preferencias.

¡Debería haber un alto a este abuso! La privacidad individual es muy valiosa y el chantaje de exigir que se les permita que podamos ser espiados, es un acto repudiable, que no debería existir, sino solamente entre bandas de mafiosos.

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Difícil desafío entrar a analizar un capítulo triste de nuestra historia nacional que todavía no se cierra luego de 23 años de vigencia mediática. Juzgo desde la óptica de quien siguió los eventos ya con visión adulta, y no cómo la juzgan los jóvenes de ahora que parten de premisas manoseadas. También opino que siempre es mejor enterrar a los muertos física y psicológicamente para que su sombra no perturbe el devenir de quienes quedan en vida. No se puede ni debe vivir en duelo o luto eternamente. Pueden y deben sobrevivir siempre las lecciones de vida que una experiencia nos deje, pero para que esto suceda se necesita tener la verdad completa, fría y sin cálculo. Y en este caso no la tenemos todavía debido posiblemente a que la contaminaron con la política y el dinero.

Creo que la familia Restrepo en su dolor irreparable ha seguido con el caso pese a la sentencia que condenó a varios culpables, y al cobro de un importante cantidad de dinero por indemnizaciones por parte del Estado. Un millón de dólares si mal no recuerdo. De esa manera el escenario quedó fijado en Yambo donde supuestamente fueron extraviados los cuerpos de dos mártires de nuestras falencias policiales. Allí en esa laguna negra y tenebrosa se realizaron búsquedas infructuosas y ahora incluso el Presidente Correa nos acaba de decir que la vaciará hasta encontrar los restos mortales. Conociéndolo debo suponer que hablaba en serio. Sin duda la política y la politiquería enturbian todo.

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