1 marzo, 2024

Si alguien me dijera que me quedan pocos días por vivir…

Me quedaría confundido y sin palabras que decir…

De seguro guardaría mis secretos bajo el ruido silencioso de un eco enmudecido.

No concebiría lastimar a quién me quiere;

Evitaría el sufrimiento de los que amo.

Detesto la morbosa compasión de los curiosos;

No quiero lágrimas derramadas con tristeza.

Solo tengo agradecimientos por la vida.

Me parece un sentido sin sentido que tengamos que vivir para morir.

Hice lo que quise; me reconocieron por ello.

Si viviera otra vez haría lo mismo.

El tiempo que me quede se lo regalaría a los que quiero.

Gastaría mis momentos con quiénes serán la continuidad de mí existir.

Los besaría y besaría hasta que ya no los pueda más besar.

Buscaría a mis amigos para decirles los te quiero que no les pude decir.

Encontraría un espacio cerrado que no tenga pared; miraría todo lo que no se puede ver.

Dedicaría una mañana entera para comer ciruelas con sal.

Escucharía hasta el instante que me muera, Everibody´s  talkin at me de Harry Nilsson.

Buscaría a la más hermosa caída de solDescansaría plenamente sobre cualquier parte que no tenga mitad.

Me sentaría en una playa para contar las olas que no se pueden contar.

Me robaría los luceros de una noche con estrellas.

Solo recibiría los abrazos repletos de ternura.

Para marcharme en paz solo requiero amar y al mar.

No necesito nada de lo triste que se ponen las personas cuando alguien se tiene que morir.

En cuanto a ti…

Quisiera amarte todo el tiempo en un sin tiempo que no tenga fin.

Te he extrañado solo dos veces en mi vida…

Una en la mañana y otra en cada tarde de todos los días de la vida que viví.

Serás mi amor en el despacio espacio de una melodía rebosante de oquedades pardas.

Has estado en cada momento de la vida que se acaba.

Estarás en cada instante de la existencia que comenzaré.

De lo que no es mi propia sangre; eres lo que más he amado entre los vivos…

 

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