La Fé de los Agnósticos – Desde mi Trinchera
Opinión

La Fé de los Agnósticos

En estos tiempos llamados modernos, aunque en su tiempo todos lo fueron, hay una pronunciada tendencia a exhibir un desprecio al sentir religioso de las gentes, y como que para algunos es una condición estipulada para ser reconocido como intelectual de primera línea. Parecería que exhibir el agnosticismo es una llave de entrada al reino de los inteligentes y para destacarse denigran a las religiones y se burlan de los creyentes, especialmente si son católicos, quizá porque contra los musulmanes no se atreven.

El agnosticismo ha existido desde siempre, pero geográfica e históricamente ha prevalecido el sentido de la fe organizada en religiones que de una manera u otra marcaron o delinearon a todas las civilizaciones que han aparecido en el planeta Tierra. No ha existido una civilización atea.

Lo que si ha existido es una mayor o menor fusión del poder civil y el religioso, y está muy claro, hoy en día, que mejor ayuda al desarrollo y organización de los pueblos que estos dos ámbitos se manejen por separado. Al ámbito político debe caracterizar una racionalización pragmática y tangible en el día a día, mientras el ámbito religioso se caracteriza por una promesa para la hora de la muerte, para lo cual es necesario un incondicional acto de fe y de absoluta entrega porque nada puede probarse plenamente. El misterio de la muerte o de la vida, que es lo mismo, no tiene explicación racional posible, mientras los actos de gobierno son una concatenación de experiencias cotidianas y terrenales. La fe no es un acto racional sino un estado del alma que le permite a un ser humano creer en algo que no puede comprobarlo, pero que diariamente le ayuda a soportar las cargas que a sus limitaciones corporales les son inherentes. La fe es un don así como el que tienen los artistas para crear música o lograr sus realizaciones dentro de las cuales ellos se deleitan y se embriagan. La fe toma forma de éxtasis para algunos, y para otros es algo más tenue al que se acude por lo general cuando necesitamos reconfortarnos por circunstancias penosas. Digamos que el grado de fe es algo muy personal de cada uno por lo cual será muy difícil ponernos de acuerdo sobre como dosificar una medida más o menos aceptable. Y lo peor del asunto es que son los agnósticos intelectuales los que pretenden juzgar el nivel de fe que es racional a su entendimiento.

Y ese es el tema sobre el cual ahora, bajo las meditaciones de la Semana Santa, escribo. ¿Tiene derecho los agnósticos de burlarse de los actos religiosos que ha motivado no solo que existan feriados para que los fieles cumplan con estas tradiciones delineadas por los cristianos, sino que se nota y sienten que tienen masiva aceptación en millares de personas? ¿No quisiera el poder político tener tanto podre de convocatoria como las que todavía se ven en nuestro país, cuando vemos procesiones detrás de una simple imagen de barro vestida con brocados? Claro que lo quisieran, y muchas veces lo han logrado como lo hizo Hitler y Mussolini, Stalin, Fidel y tantos otros dictadores. Lo hicieron porque tuvieron fe en esos gobernantes, una fe de barro que inevitablemente se derrite conforme el poder, como todo, se desvanece ante ese enigma no descifrado que se llama tiempo. Ahí vemos a Chávez viendo como el agua se le va entre los dedos, y da pena tan reducido a pesar de su ensanchamiento.

El concepto de Dios, y así con mayúscula, se sustenta en esas dos categorías que todavía no hemos podido descifrar los humanos; la noción del espacio y del tiempo, que es lo que se llama infinito. Los agnósticos activistas racionalizan todo, pero como no han alcanzado a explicarse sobre este misterio de la vida que tiene inherente esas dos grandes limitantes; espacio y tiempo, acuden a la burla para menospreciar a aquellos que se someten a reglas religiosas. Puede que la religión sea un placebo, un opio de los pueblos, pero a cambio el agnosticismo ni siquiera eso. Es una postura intelectual muchas veces falsa, pues a la hora de la hora es a Dios a quien invocan cuando o entran en éxtasis orgásmico, o ven que el dolor corporal los aflige o que eso llamado muerte ronda cerca de su lecho.

Los agnósticos tienen derecho a mantener esa postura interior en cuanto a creer o no en el infinito, y pueden argumentar tanto cuanto les permita su nivel de preparación e inteligencia. Pero muchos de ellos, tal como he podido comprobar mediante el Twitter, se comportan con igual fanatismo que ellos creen encontrar en los cristianos que se flagelan. Vivir y dejar vivir es la regla suprema de la convivencia. Tolerancia lo llaman algunos. Y se debería esperar al menos eso de esos intelectuales que hacen gala de su libertad de pensamiento y son aperturistas para todo, menos para aceptar que otros manifiesten su fe de la manera que a quien le reconforte.

Sin duda que los agnósticos tienen mucha fe en sus creencias, pero eso no les da permiso para burlarse de las prácticas y creencias que también se sustentan en la fe de los otros.

0 Comentarios

  1. Preciso, claro y explícito. Que buen artículo.

  2. María Cruz

    Precisamente los que creen que no existe Dios, son los que están en su permanente búsqueda. Y lo encuentran en la convergencia de la muerte… cuando descubren su finitud. Qué ironía!

  3. Isabel Garcia

    Excelente su discernimiento, pero más puede la soberbia y el secularismo rampante de esta gente –que mientras disfruta del poder, del tener, de las oportunidades que le ha dado «la vida» para reconocer lo que en verdad hay en el más allá de su horizonte de mediocridad! Ahí están las imágenes de Fidel y Chávez, derritiéndose cual cera ante el paso inclemente del tiempo, donde todo es efímero y circunstancial.

  4. GABRIEL AQUIM CHAVARRIA

    CUANDO LOS HOMBRES MATAN A OTROS EN NOMBRE DE SU RELIGION O PORQUE MI LIBRO SÍ ES LA PALABRA DE DIOS Y EL TUYO ES UNA PATRAÑA, ENTONCES TIENE RAZON MARX AL DECIR «LA RELIGION ES EL OPIO DE LOS PUEBLOS». TENER FE ES TENER UN CONSUELO QUE NO LO TIENEN LOS AGNOSTICOS, LA FE NO SE PUEDE COMPRAR EN UNA BOTICA, SIMPLEMENTE SE LA TIENE O NO.

  5. MADELEINE RAAD

    SOY UNA CATOLICA, CONVENCIDA Y SOLO PUEDO DECIR QUE SIENTO EN MI CORAZON UN GRAN AMOR A DIOS Y TRATO DE VIVIR DE ACUERDO A LOS POSTULADOS DE LA FE QUE PRACTICO . EXCELENTE ARTICULO

  6. Esperanza Rendon de Gonzalez

    La fe es un don, una gracia, un regalo de Dios. Me apena mucho descubrir el sin sentido de la vida de quienes no la poseen. Se pierden de una fortaleza maravillosa que nos regala para nuestro día día.

  7. Fabricio Terán

    A cambio las religiones deberían parar de decir que quienes no creen son «pecadores» – o sea son malos, inferiores, etc… pero creo que no se puede porque eso no dicen los libros sagrados que denigran al no creyente… así que si los creyentes quieren estar seguros en que no se sentirán ofendidos eviten ambientes donde prima la discusi´on racional y el argumento de la fe es triturado, de la misma forma en que los no creyentes evitan las iglesias y templos donde los argumentos de fe se usaran para triturar la razón. si los creyentes no se sienten a gusto en los espacios intelectuales creen los suyos, no sería algo nuevo si retrocedemos al medioevo y sus universidades

  8. Giovanni Traverso

    Sr. Raad. Como usted tan bien lo dice, la fe es algo tan personal. Los hay que tienen fe en ese Dios de los cristianos, crucificado y eternamente usado por ese Reino de Roma para ejercer el control que desde la colonia nos llego y esclavizo. Veo todas estas proseciones, iglesias con altares de pan de oro cuando el pueblo ora porque no tiene que comer, veo esos actos de adoracion a estatuas de tierra, cuando Jesus dijo no amaras ni adoraras a estatuas. Veo a ese Vaticano, cuando lo visite hace ya unos anos, lleno de mitos, de dinero. Luego, he visitado iglesias en Italia y Espana donde me vino una desilucion y como una revelacion en mi alma, me dicia, es aca donde esta toda la riqueza de mi pobre Latino America. Sin embargo, esta iglesia sigue ejerciendo su mano dura en tantos temas que en este mundo actual ya no deberian ser ni puntos de discucion como el celibato, la intervencion de las mujeres en puestos de poder y de ejercer todos los mismos derechos que los hombres. El uso de medios anticonceptivos para controlar la sobrepoblacion y la pobreza. El tema de la homosexualidad, el tema del SIDA, Otra gran decepcion es los miles de casos de abusos sexuales de parte de estos mal llamados sacerdotes y representantes de Dios. Yo creo que ya se deben de abrir las puertas de las iglesias a las leyes de cada pais, se deben abrir sus puertas a los hombres y mujeres de verdadera fe y no de cuentos de hadas. Por otro lado, respeto a todas las posiciones espirituales tanto y cuanto, aquellos que la practican, inteligentemente acepten esa fe y la vivan y sean ejemplos de vida. No como esos que van a misas, se golpean el pecho, y luego al dia siguiente siguen poniendo bajo a sus empleados, siguen abusando a sus familias, siguen en el alcohol y las drogas, siguen hablando mal del projimo, siguen no pagando sus impuestos. Para eso, no tomare el nombre de Dios en vano.

  9. Rick Hunter

    Hace algunos días leí su artículo, no comparto la tendencia sentir desprecio al sentir religioso de las gentes, más allá de la libertad de cada uno de los individuos a creer en lo que mejor les parezca y también tienes el derecho a no creer en nada.
    No creo en el fanatismo, en nombre de la religión se ha empezado más de una guerra. Se que es prejuzgar y que no todos lo hacen he conocido a muchos curas salesianos que están intentando cambiar la desigualdad y trabajan con los menos favorecidos.
    Pero aun tengo la imagen de la iglesia como un poder más que intentan controlar las masas como lo describía J Icaza en Huasipungo..

    Creo y tengo fe pero lo único que no comparto es el fanatismo y el uso de la religión para el control de las masas

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