25 junio, 2024

Engaño Fatal

La percepción del poder que un cargo confiere, entontece a muchos; de igual manera la fuerza que se deriva del dinero trastorna, de ahí la despectiva adjetivación de llamar a alguien “Nuevo Rico.”

El “poderoso y el rico” pronto pierden la dimensión de su común humanidad y se exponen a riesgos peripatéticos.

Las operaciones sobre el margen no los arredra, el abusar no les afecta… pues: ¡Mi poder o mi dinero arreglan todo!

¿Cuáles son los más grandes poderosos y millonarios en Ecuador? Noboa; Isaías; Vallarino; Maspons; Iturralde; Arteta; Diez; Paéz; Wright; Rhys-Jones; Mantilla; Wong… Uf. Sí. Hay algunos ricos o millonarios ecuatorianos.

Sin embargo, sumando todos los activos de los de mi listado y de la gran mayoría que se me debe de haber pasado por alto; comparando toda la liquidez junta que pueden tener todos los considerados acaudalados, no se comparan con el de aquél que se ha tomado el poder y maneja la cosa pública como de su entera heredad.

El ser humano siempre ha tenido miedo y para aplacarlo ha creado dioses, costumbres o hechizos que los protegerían. De esto algún exaltado o aprovechado (“político muy inteligente”), junto a otros crearon y perfeccionaron los primeros sistemas de engaño para dominar a las mayorías. Desde este momento surge la división entre los que piensan por sí mismos y los que sólo siguen lo que otros dicen.

Estos sofistas se especializan en la descalificación del rival mediante trucos de razonamiento o mentiras reiteradas para elaborar engaños razonados.

Como había dicho Sócrates, el saber de los sofistas es aparente y no efectivo; además, no se profesa con objeto de una búsqueda desinteresada de la verdad, sino con fines de lucro.

Platón, en especial, “insiste en la peligrosidad […] de las ideas de los sofistas, además de su inconsistencia teórica”.

La máxima expresión lo encontramos en el movimiento comunista, que estuvo en plena forma durante más de un siglo, sólo trajo guerras, pobreza, brutalidad y dictadura a la humanidad. Con la caída de la Unión Soviética y los partidos comunistas de Europa, ingresó en su última etapa a fines del siglo pasado.

Ya ninguna persona, desde el ciudadano común y corriente hasta el más antiguo comunista, aunque vengan tapados con el membrete “Socialismo del Siglo XXI”, cree en el mito del comunismo.

El régimen de usurpación del poder engañando con una “elección democrática.” Hoy en día, con su ideología en ruinas, la legitimidad de su reinado enfrenta un desafío sin precedentes.

Sin duda se rehúsan a dejar el escenario. Por el contrario, sigue utilizando los métodos salvajes desarrollados a lo largo de décadas de campañas políticas para darle aire a su lucha desenfrenada por alcanzar legitimidad y revivir un poder ya extinto.

Esconde su deseo desesperado de mantener un poder totalitario. Informa de logros inexistentes y valida su gestión. Más engaño, más confusión, para reafirmar la falta de principios que caracteriza su conducta.

Más alarmante aún es que está decidido a barrer con las bases morales de toda la nación, con todos los que pueden clarificar las atrocidades, con la libertad de comunicación, para poder consolidar su poder.

En el momento histórico actual, es de especial importancia que entendamos por qué hay una conducción como una banda de delincuentes. Pongamos al descubierto la naturaleza perversa de la ley electoral; la barbaridad de los juicios por persecución o apropiación, con ello se podrá lograr estabilidad.

Dice Álvaro Sinarahua, en su poema: Que se haga justicia

“En el mundo siempre ha reinado la injusticia
el pueblo llora mientras, la clase acaudalada ríe
y llora el pobre y vuelve a reír el rico

A veces se compra lealtad con dinero
se compra el silencio
a la justicia muchas veces se le pone un precio

El mundo muere, los críticos miramos, intentamos mover masas;
el mundo esta ciego ,sordo y mudo
nadie se queja, nadie ve nada, nadie siente como se denigra la vida humana

Siempre escucho huelgas, sublevaciones en mis tierras,
porque el indio implora justicia,
muere en una celda, con barrotes y su voz entristecida se apaga como su vida.

Que se haga justicia pide el rico y con su dinero, acelera los trámites;
y no siendo culpable su opositor, muere en la cárcel.”

Artículos relacionados

El centralismo absorbente: CEDEGE

Quienes toman absurdas decisiones para impulsar el centralismo, con seguridad, no conocen el esfuerzo y el trabajo realizado por esas instituciones Guayaquileñas, de pura cepa, cuyo esfuerzo y trabajo lo han plasmado en las obras realizadas dentro del marco de las específicas funciones que les correspondía realizar.

En un artículo de opinión anterior explique el caso de la isla Santay, cuya administración con fines específicos, ha sido manejada por la Fundación Malecón 2000 en forma efectiva y sin costo para el centralista gobierno del Ec Rafael Correa. Así mismo debo explicar ahora, para conocimiento de los juveniles funcionarios públicos, hoy de moda en el Gobierno central, que es Cedege y que ha hecho en sus 44 años de existencia, hasta que fue pasada, quitada, la responsabilidad de su útil manejo, realizado por muchos funcionarios Guayaquileños, acto que se realizo por medio del decreto ejecutivo No. 57 publicado en el Registro oficial No. 40 del 10 de Mayo de 2009, lo que constituye un acto de mala fe centralista, en perjuicio de 3 provincias costeñas y dos serranas: Guayas, Los Ríos, Manabí, Bolívar y Cañar, además quizás por estar ubicada su administración en la ciudad de Guayaquil.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×