14 abril, 2024

Inversiones para el desarrollo de los pueblos

“Donde no hay ninguna visión, los pueblos perecen.” –, XXIX, 18–

Recordemos que las inversiones en los sectores de infraestructura (cuando son eficaces y eficientes) para el transporte de bienes y de personas son multiplicativas, es decir que luego el retorno de esa inversión se ve en dinero para el inversionista, en productos más económicos para todos los ciudadanos y en mayor trabajo y por ende menos pobreza; y deben ser compartidas entre el sector público y el privado y apoyadas por las universidades. Esto está pasando en Sudamérica en este momento.

Perú va a invertir $2,670 millones en proyectos de infraestructura vial, entre estos la modernización del tren eléctrico de Lima. El año anterior fue $1,850 millones. Colombia invertirá en el 2011 en proyectos de infraestructura $934 millones. Mucho de esto se va para el transporte público. Ciudad de México va a extender su Metrovía a un costo de $840 millones. Chile en la suya va a invertir $628 millones. Y Argentina lo propio con una inversión para la Metrovía de $444 millones. En Ecuador, en cambio, seguimos esperando el tren, que es tan necesario para nuestro desarrollo económico.

Argentina y Chile están hablando de hacer un túnel bioceánico de 52 km que uniría Valparaiso en el pacífico chileno con Buenos Aires en el Atlántico argentino. Están en etapa de estudios una vez que los gobiernos de ambos países firmaron un acuerdo para este propósito. Contempla servicio de carga.

Por el lado con respecto a las obras portuarias en Sudamérica hay una gran cantidad de iniciativas y realidades para hacer más puertos y más grandes los actuales. Este mes entra a operar el nuevo puerto brasileño Itapoa. De hecho, se constituyó una comunidad portuaria del Pacífico sudamericano (Copasud), donde está involucrado nuestro país.

Según las proyecciones, el crecimiento de la carga portuaria en Sudamérica será del 3% anual para los próximos años. Para el 2015 va a estar copada la capacidad portuaria en un 75%. Esto significa oportunidad e inversión. Abramos los ojos y accionemos en este sentido.

Todo esto nos indica que Sudamérica tiene planes de ir saliendo del subdesarrollo. ¿Ecuador también?

Artículos relacionados

Recordando a Margarita Amestoy y su aporte a la educación ecuatoriana

Marzo de 1999 fue un mes anecdótico en mi vida. Conocí a quien se convertiría en el más hermoso rayo de luz para mi carrera como educador y para mi vida personal: Margarita Amestoy de Sánchez o… como solían llamarle algunos… “la Doctora”. Después de eso mi destino no dejó de estar ligado a su maravillosa presencia, su sencillez y humildad, colosales valores de su personalidad, así como a su brillante inteligencia y preclaro pensamiento.

Fue para mí la representación más excelsa de la maternidad, pues era capaz de dar a luz sorprendentes investigaciones y no menos estímulos a quienes la acompañábamos en el camino. Me cupo en suerte ser su confidente, su chofer, su alumno, su amigo, un poco su hijo, mientras permanecía en Guayaquil, Ecuador, su segunda Patria los últimos años de su vida terrenal. Aquí dio su última clase, aquí dejó amigos y amigas entrañables, aquí se la recuerda como un ángel de bondad y de sabiduría.

Combatir la pobreza

Me considero contrario al Socialismo del Siglo XXI porque siguiendo el ejemplo de Venezuela e intentando emular a la Cuba de Castro, hace mucho énfasis en combatir la pobreza. Combatir la pobreza es la manera de amancebar un pueblo, de mantener dormidos los ideales, de bajar la capacidad individual del ser humano y convertirlo en un simple rastrojo que no sirve para nada.

El país no necesita combatir la pobreza sino eliminarla, y la única forma de acabar con ella es generando riqueza…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×