25 mayo, 2024

Inundaciones y desastres

Las inundaciones son las que producen el tipo de desastres que estamos viviendo ahora y estas, para ser generosos en el recuerdo, se producen desde hace más de 50 años y para recordar la más desastrosa, pensemos en el fenómeno del niño de los años 1997-1998.

Las inundaciones son las que deben preverse por el conocimiento histórico del comportamiento hidráulico de los ríos y no por el olfato personal, como expresa la Ministra del Litoral, Srta. Carolina Portalupi, seguramente por desconocimiento del desarrollo invernal de la costa ecuatoriana.

Los estudios para prever el fenómeno de las inundaciones a través de programas de riego y drenaje se encuentran realizados en un 90% incluida su valoración, estudios que han sido realizados por CEDEGE, Comisión de Estudios para el Desarrollo de la Cuenca del Río Guayas, institución creada en 1967 justamente para prever los desastres producidos por las sequías e inundaciones, las que como fenómenos naturales ocasionan el desastre del desarrollo de nuestros campos.

Como ejemplos de estos desarrollos controlados CEDEGE ha construido y opera varias obras de gran importancia y alcance social como: El control de inundaciones de 170.000 has de cultivos en la Cuenca baja de los ríos Bulubulu y Chimbo. El proyecto de proposito múltiplo Jaime Roldós Aguilera, que incluye la Presa Daule Peripa con capacidad de almacenamiento de 6.000 millones de m3 de agua para el tratamiento del agua potable de la ciudad de Guayaquil, riego y control de inundaciones de 70.0000 has. Trasvase de de las aguas del río Daule hacia la Península de Santa Elena, con su respectivo programa de riego. Control de inundaciones del río Daule. La Central hidroeléctrica Marcel Laniado de Wind, con capacidad instalada de 213 MW.

Los beneficios generados por estas obras  en montos anuales son: en el control de inundaciones y riego, esta en el rango de los 68 millones y en ahorro de combustible por la generación de 600 GHW-H  en 90 millones de dólares, lo cual demuestra que los proyectos construidos tienen plena justificación.
CEDEGE en sus casi 42 años de existencia ha realizado estudios, construido y operado proyectos de gran beneficio para el desarrollo del agro en su amplia margen de acción que corresponde a 10 Provincias, que equivale al 42% de la población del país y al 60% de toda la producción agropecuaria del Ecuador.

CEDEGE es la institución que fue creada para prever el eficiente desarrollo de la cuenca del Río Guayas, lamentablemente no ha recibo toda la atención que merece, muchos ni siquiera conocen de su existencia, pues de saberlo conocieran que esa institución es la que les puede señalar con exactitud cuales son las zonas inundables y cual es la solución para evitar que se produzcan los desastres que hoy estamos viviendo.

La incapacidad política y la vehemencia de sus banderías, no les ha permitido ver y conocer,  que casi todos los años,  inviernos con lluvias más intensas que las actuales, hacen que se pierdan miles y millones de dólares en paliar los desastres, por no haber previsto con obras perfectamente estudiadas las inundaciones, cuyas áreas son perfectamente conocidas.

Si la Srta. Ministra del Litoral, hubiera recurrido a CEDEGE, en lugar de visitar al Sr. Gobernador de la Provincia, hubiera conocido el mapa de la cuenca del Guayas, que abarca 10 provincias, antes que este le sea enviado por su amigo desde Ginebra.

Los desastres no solo son ocasionados por inundaciones, sino también por fenómenos sísmicos, de los cuales nadie comenta o poco análisis se realiza.  La Junta Cívica, en apenas 45 días de funcionamiento de su nuevo Directorio, ha creado entre otras, una comisión de prevención de desastres, integrada por profesionales que sin ningún fin de lucro, va a coordinar el trabajo existente entre varios organismos y comisiones existentes para el efecto, a fin de lograr que se edite, para cada caso de desastres, un código de asistencia y prevención de accidentes.

Los resultados que se obtienen es producto de la capacidad y conocimiento del tema que involucra su acción en el cargo que se desempeña, lamentablemente a muchos los obsesiona la vanidad del cargo y no la responsabilidad para desempeñarlo, por eso el país pierde millones de dólares paliando desastres y no combatiendo sus causas, cuando son perfectamente previsibles, como las inundaciones, los derrumbes y las roturas de puentes, caminos y carreteras.
En nuestro país existen profesionales capaces con gran experiencia y muy honestos, que han realizado y pueden realizar estudios y obras que minimicen los desastres en nuestro país, pero antes que su capacidad se mira y estudia la afinidad de su bandería política, por eso somos producto de desastres y no de soluciones.

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