Para que el ecuatoriano no tenga que simplemente sobrevivir debe haber una revolución positiva en la educación. He visto con bastante paciencia como se trata de pasar una ley de educación superior por la asamblea. Pero el problema viene desde más abajo.

El plan que implementó el ex presidente Rodrigo Borja fue exitoso. Consistió en hacer que los alumnos de quinto y sexto curso, realicen obligatoriamente labores de alfabetización antes de graduarse. Esto se hizo y repito, en su momento fue exitoso, y sigue siendo una buena idea, pues el analfabetismo continúa aquejando a los ecuatorianos. Los muchachos alfabetizaban o bien por las tardes de los días entre semana o por las mañanas del sábado o el domingo. El expresidente Borja indica en su libro Recovecos de la Historia que en su campaña con la participación de 75,000 estudiantes y 30,000 profesores lograron alfabetizar a 310,000 personas.

Pero mi propuesta es que en la educación se haga lo que ha venido funcionando exitosamente en la vivienda con los bonos. Que en lugar de que ese 6% y 8% sea para pagar a los profesores e infraestructura se den bonos de educación a las madres según el número de hijos que tengan. De esta manera el estado invierte en educación, no gastando en profesores y mantenimiento de escuelas, sino pagando al consumidor (madre del alumno) para que escoja en que escuela quiere poner a sus hijos. Al tener este poder el consumidor, ellos escogerán a que colegios quieren mandar a sus hijos y según en el colegio en el que van, utilizan el bono y si hay que pagar una diferencia la pagan si es que pueden y si no pues buscarán colegios que con el pago usando el bono sea suficiente. Las escuelas privadas automáticamente tratarán de captar esos bonos por ser buen negocio y para hacerlo tendrán que competir en dar la mejor educación al menor costo posible. Ahí es cuando la educación triunfará. El Estado puede regular en cierta manera que materias se deben dictar y a que profundidad. Esto si es una verdadera revolución en la educación

Actualmente el estado se designa entre el 6% y el 8% del presupuesto anual que no es nada. El 80% de este valor se va en sueldos de profesores que encima son mal pagados. Y encima se complica el control para estar seguro que esté funcionando el sistema. Porque en este momento definitivamente no está funcionando; ya sea por profesores con conocimientos deficientes, por falta de recursos, por posibles males causados por la UNE que tiene demasiado poder y se preocupa mas por el bienestar del profesor que del alumno, etc.

Significará incluso inversión privada interna y externa que entrará al área de educación para competir con los colegios públicos. Y la gente tan necesitada de educación la obtendrá. Los profesores serán mejor pagados y no estarán de huelga en huelga y el sindicato de profesores no estará en constante pugna con el gobierno y al no estarlo dejará al gobierno pensar claramente en lugar de estar pagando incendios a cada rato.

Creo firmemente que lo que propongo ayudará en gran parte eliminar problemas y conseguir lo que más hace falta actualmente: ecuatorianos preparados y patriotas que aprecien la importancia de la cultura y los valores en las aulas, para llevarlo a la vida diaria. Y a través del ejemplo en cuanto a valores humanos y sociales, regarlos sobre el resto de la población en pos del Bien Común a largo plazo.

Debemos cambiar ese esquema no podemos quedarnos de brazos cruzados. Es imperativo analizar otras opciones