25 febrero, 2024

Deshacer historias que nos limitan

La mente es la que crea mucho de los problemas que confrontamos a diario. Para resolver estos problemas debemos dejar de culpar a nuestras circunstancias, de las que no tenemos ningún control y mirar dentro de nosotros mismos. En gran medida somos responsables de nuestros mayores sufrimientos. Cuando reconocemos esto podemos comenzar a ajustar los pensamientos a la realidad para crear los cambios necesarios y volver a la paz.

Nuestra mente es como una grabadora que día a día nos repite sin parar pensamientos que se convierten en historias, las cuales van creando nuestra realidad sin ser consciente de ello. Cuando nos inventamos relatos en nuestra mente, de los demás o de situaciones, como por ejemplo, algo malo va a pasar, él o ella ya no me quiere, si ella cambiara yo sería feliz; nos pasamos inventando historias que justifiquen nuestras inseguridades y cuando estamos en ese punto el ego nos atrapa. La inseguridad abre la puerta al miedo por quienes somos, lo que sentimos, el futuro y como deberían ser las cosas y finalmente la vida que queremos vivir se nos escapa.

Por eso es importante ser conscientes de esos pensamientos que tenemos día a día que son recurrentes y que nos alejan de lo que queremos crear en nuestra vida.

Alejandra Llamas en su libro Libérate nos menciona que la calidad de nuestros pensamientos moldea nuestra vida. Los pensamientos con patrones de energía débil, nos hacen sentir sin poder, estos se relacionan con la enfermedad y el malestar y los pensamientos con patrones de energía sana están asociados con el bienestar. Si piensas en vengarte bajaras tu nivel energético y tu calidad de vida, piensa en perdonar y sentirás poder dentro de ti.

Si nos tomamos el tiempo para identificar los pensamientos que tenemos y la emoción que nos esta haciendo sentir, por ejemplo en el momento que pensamos en que el dinero no nos alcanza, sentimos emociones como miedo, duda, preocupación, inseguridad. Todas estas emociones son emociones de supervivencia, las cuales nos alejan de nuestro poder, si logramos cambiar esas emociones por emociones elevadas o creativas, como agradecimiento, amor alegría, comenzamos a sentir que existen otras posibilidades y es allí donde recuperamos nuestro poder. 

Para identificar esos pensamientos que no te funcionan y te limitan, lo cual sentirás en tu cuerpo, porque no se va a sentir cómodo, puedes hacerte estas preguntas:

  1. ¿Esto que estoy pensando me acerca o me aleja de lo que quiero crear en mi vida?
  2. ¿De dónde proviene esa idea, ese pensamiento, creencia o comportamiento?
  3. ¿Dejarlo ir te aportaría algo?
  4. ¿Como te sentirías si no tuvieras ese pensamiento?

Cuando cuestionamos nuestros pensamientos podemos comenzar a observar otras posibilidades, que estos pensamientos o creencias que nos limitan las podemos despejar con pensamientos que nos lleven a nuestro bienestar a nuestra verdad.

Todo aquello que sientas que te limita, no es tu verdad. Para transformar y liberar estos pensamientos e historias únicamente requieres tener voluntad firme y sin juicio, animándote hablar, pensar y actuar alineado a la verdad que siempre es el amor.

Cuando estamos presentes creamos la fuerza y la integridad de lo que queremos manifestar, logrando salir de los pensamientos e historias para aterrizar en la neutralidad del ser, libre de pensamientos rígidos y complicados que nos proyectan al futuro que nos mantiene en carencia espiritual.

Cuando comprendemos que son nuestros pensamientos los que nos limitan y que nosotros tenemos el poder de cambiarlos, van surgiendo cambios y van apareciendo oportunidades las cuales anteriormente no las hubiéramos reconocido.

Cada pensamiento crea una emoción positiva o negativa, por eso tenemos que estar pendientes de lo que pensamos y decidir con cuales nos queremos quedar y con cuales no y así reconocer que esas historias que nos creamos con esos pensamientos que nos limitan las podemos comenzar a cambiar y crear la vida que queremos vivir.

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Las mujeres del mundo occidental no podían estudiar, sufragar, trabajar, escribir sobre determinados temas, ni ir a determinados lugares “exclusivos para varones”. Yo me siento agradecida y satisfecha con el mundo que he recibido, un mundo de posibilidades, en el que no tengo más que revisar mis talentos y elegir. Pero será posible que yo sea tan miope, que no me dé cuenta de que sin necesidad de irme al África o a ciertos países de Oriente, donde todavía les cortan el clítoris a las niñas, interrumpen los embarazos de niñas, prohíben a las mujeres caminar por la calle sin compañía de varón, ir a la escuela, o trabajar para sustentar la alimentación de su familia, puedo encontrar situaciones injustas para las mujeres.

4 comentarios

  1. Que te puedo decir más que «es difícil la vida» pero hay herramientas que nos ayudan y en este caso tu escrito aportó ideas nuevas que pondré en práctica.
    Saludos ingeniero.

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