Compañeros y compañeros (e hijos/as) – Desde mi Trinchera
Comentario Sociedad

Compañeros y compañeros (e hijos/as)

Con el pasar de los años, empezamos a vivir de los recuerdos.

Esta celebración de los 60 años de graduados, es una forma de celebrar los recuerdos colectivos, los recuerdos de aquellos años vividos, en las aulas del Colegio, luego en la Universidad, en ocasiones en el trabajo y en cualquier otro lugar donde la vida nos llevo.

Recordar el día de nuestra Boda, recordar el día del nacimiento de nuestro primer hijo/a y de los que les siguieron,. Recordar también cuando llegaron los nietos/as, el/la primero/a y los siguientes, o recordar cuando murieron nuestros padres, abuelos/as, etc. Por supuesto, estas no son reuniones con compañeros, son reuniones familiares, se tocan estos temas entre las conversaciones comunes.

También se recuerdan los primeros días en el Kinder, en la escuela, en el colegio, etc. Todos son generalmente gratos recuerdos, menos por su puesto, el triste día que recordamos a nuestros queridos familiares fallecidos, por su puesto.

Por ello, las reuniones de los aniversarios graduacionales, son tan agradables, como agradables son los recuerdos de aquellas épocas.

Recordar, aquellos corre-corre de llevarlos y recogerlos de las aulas. De vez en cuando, a los nietos, pero éste oficio, si que es agradable. Aprovechar esos escasos minutos, para conversar con ellos, sus tareas de clase, sus conversaciones con sus compañeros, etc. para mí es algo fascinante.

Estar aquí, celebrando, los 60 años de graduados, como cuando celebramos los 25 o los 50, son todos ellos, además, un acto de agradecimiento colectivo, a quienes les debemos el ser y a aquellos que les debemos el conocimiento adquirido, por sus enseñanzas, año tras año. Por ello, estas celebraciones son tan necesarias, y por ello, hay que buscar la fecha más adecuada, para que todos, -no siempre es posible- puedan asistir.

Por cuanto el tiempo pasa rápido y también pasa factura. La vida es relativamente corta, sobre todo ese espacio de vida en la que estamos realmente aptos para disfrutarla con otros y que mejor con los amigos.

Encontrarnos en ese lugar, “celebrando”, es un acto de amor, un acto de agradecimiento y es también un acto de ratificación de los hechos pasados, que los mantenemos presente.

No importa el día o la hora en la que nos reunamos, pues cualquier día es siempre el mejor, aún cuando decidimos reunirnos el día de San Blando.

Nos vemos pronto.

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