La desfiguración del PSC – Desde mi Trinchera
Opinión Política

La desfiguración del PSC

El populismo izquierdizante del binomio Roldós-Hurtado fue duramente combatido por Febres Cordero desde el 78, marcando la ruta de su victoria en el 84. La crisis de la deuda externa contribuyó a que su mensaje de apertura económica calara entre los votantes. En retrospectiva, empero, aquel debate político acabó diluyéndose en intransigentes coyunturas aisladas de las grandes necesidades nacionales.

Nebot acabó siendo el único heredero político e idiológico del PSC. Lo que a lo largo de los años le faltó en arrastre político para llegar a Carondelet le sobró para articularmente cogobernar con las prebendas del poder instituido y en profundo desmérito del valor de sus tesis. El emérito jamás cambió su discurso, elogiable, pero desvalorizado a valor presente por sus injustificables compromisos con los despóticos e irracionales.

La 6 desfallece lentamente, no por su derechismo, tampoco porque sus huestes hayan dejado de creer en el “Progreso en libertad”, sino por la incongruente pretensión de que la prosperidad sea políticamente viable en contubernio con los anarquistas. Ha llegado la hora de un nuevo liderazgo para Guayaquil y la provincia, alejado de los sectarios del amarre y los pactos in extremis. La libertad se pregona desde la tarima, cierto, pero se defiende construyendo institucionalidad, no a través de intermitentes obstinaciones personales. Las cenizas de un partido pueden ser fértiles cuando sus líderes aún representan valor. Los aspirantes a figuras están huérfanos y con una cuenta vencida hace rato.

4 Comentarios

  1. Eduardo Polit

    Estimado Antonio, excelente tu artículo sobre el PSC, claro y conciso, desvistiendo la realidad de los personalismos antes que la patria. Cordial saludo. Eduardo Poli

  2. Un excelente comentario, gracias.

  3. Alfonso Pérez Serrano

    «Los muertos que voz matáis, gozan de muy buena salud».

  4. Armando Cruz Moscoso

    Clara verdad ; “las cenizas servirá como abono “
    A quien, como y cuándo y con quien “heredarán “ el último bastión, La alcaldía de Guayaquil
    He ahí el gran dilema que nos tocará resolver en o menos 20 meses
    El panorama es gris
    No tienen un heredero claro y obediente

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