19 junio, 2024

Virus, amabilidad y valentía

Aquellos que han seguido mi agenda política a través de los años sabrán que siempre he hablado contra la corrupción y la codicia endémica en nuestra cultura que ha contribuido al despilfarro de nuestros recursos económicos y humanos, que ha resultado en una sociedad divisiva, donde el progreso es fácil para pocos, desafiante para algunos e imposible para muchos.

Yo no tengo interés en detener la ambición personal del individuo, al contrario quiero fomentarla, pero este ímpetu debe ser moderado por el deseo de llegar al éxito sin explotación y esto debe empezar por el Gobierno manejando nuestros recursos responsablemente y con transparencia.

Hoy, nosotros estamos luchando contra un enemigo invisible, un virus que nos amenaza aquí y globalmente y para vencerlo, estamos obligados a trabajar juntos y ser conscientes de otros, especialmente de los más vulnerables para acortar la velocidad de la enfermedad y minimizar su impacto.

Es un tiempo terrible para todos nosotros y nos desafía a vivir cada día conscientes del efecto que nuestras acciones tienen en otros. Pero yo creo que fuera de esta obscuridad nosotros podemos surgir para fraguar un mundo mejor, donde la empatía que ahora despleguemos pueda ser llevada hacia el futuro donde nosotros vivamos con respeto por el planeta y la humanidad.

Lo que nos divide, sea raza, religión, género, lo que sea, no es más grande que lo que nos une. Todos queremos vivir la mejor vida que podamos, todos queremos lo mejor para nuestras familias, todos queremos respirar aire fresco y vivir en una sociedad justa.

Como dice el dicho, dos cosas importan más en la vida, amabilidad en los problemas de otros y valentía en los nuestros. Les deseo a todos ustedes, queridos conciudadanos, toda la amabilidad y la valentía y el mejor futuro que juntos forjaremos.

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Cuando escuché esta frase rebotaron mis recuerdos que no dejaban de causarme una sonora carcajada. Del pasado porque recordé recorridos por zonas abandonadas de Esmeraldas donde solo existía la sabiduría popular, con negros viejos canosos que respondían con frases jocosas preñadas de filosofía pura.

Del presente inmediatamente recordé la noticia del momento en este circo político ecuatoriano en donde como notición un conocido periodista político motivado por sus deseos de vendetta anuncia ante la crema y nata de la sociedad, que inicia su carrera política. Como que si la amnesia colectiva nos evitara recordar que la inició con Durán Ballén para luego continuarla con Bucaram y con Palacio desde la tramoya, para intentar encaramarse en el carro del actual mandatario del cual lo bajaron y por la fuerza de la gravedad lanzado al pavimento. La experiencia con Gutiérrez no le dejó lección alguna. Él quería seguir surfeando la ola, y su intento actual lo hace pensar que el Ecuador es Montañita, Waimea o Máncora.

3 comentarios

  1. Mil felicitaciones para usted, distinguido Ing. Continúe con su caminar, que ya no va solo. Los ecuatorianos conscientes de un cambio moral profundo, estamos con usted. Dios lo bendiga y lo guíe!!!

  2. Importantes tus palabras, Carlos, y corroboro lo manifestado, ante lo que nos afecta hoy:.
    Una respuestA tenemos que darle a la naturaleza por el uso/y abuso que hemos hecho de la misma.
    Y a seguir luchando por, la corrupción, puesto que ningún país del mundo donde la hay, se hace progreso.
    Y a darnos el Valor, de: replantearnos,reflexionar y reprogramar nuestro desafiantes días que se nos vienen.
    Dios nos bendiga a tdos y el país retome su sendero a la recuperación.

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