17 mayo, 2024

Reflexiones

Las Fuerzas Armadas estoicamente han tenido que aguantar en estos 10 años todo tipo de infamias, insultos, descalificaciones, intentos de debilitarlas y  dividirlas, etc. El objetivo de las provocaciones del gobierno era que los militares reaccionen y como ha ocurrido en el pasado, lo boten, es decir caían en la trampa. Correa les hubiera agradecido y con el apoyo de los vocingleros de la ALBA y sus aliados, se hubiera victimizado; sólo recordemos el caso de Celaya, Presidente defenestrado de Honduras, a quien cometieron el error de sacarlo del país; sus amigos aprovecharon, a la cabeza Chávez, para pasearlo por todos los foros como una víctima, jamás dijeron que era un corrupto y que hasta su propio partido pedía su salida.

Si Correa era defenestrado, quedaba liberado del desastre económico y social que dejaba sumido al país, asumía el inefable Glas o cuál hubiera sido la salida? Tal vez un gobierno interino como el de Fabián Alarcón? Los militares debían asumir el poder? Qué alternativas habían y quiénes las iban a manejar? Las interrogantes son muchas y nada fácil de encontrar respuestas apropiadas.

Ya en el proceso electoral,  jamás se hizo un esfuerzo sincero para unir fuerzas y enfrentar al Candidato-Estado y derrotarlo de una vez; todos los candidatos aspiraban a quedar en segundo lugar para disputar el balotaje con el candidato del gobierno. Lejos quedaban  las enseñanzas que nos dejó el Pacto de la Moncloa en España, que se concretó después de la dictadura de Franco, se unieron todas las corrientes políticas e ideológicas, incluso el Partido Comunista de Santiago Carrillo. Lo mismo sucedió con la Concertación de Partidos por la Democracia en Chile, conocido como Concertación,  después de la dictadura de Pinochet, gobernaron por 20 años (1990-2010). El candidato  Guillermo Lasso, era el más opcionado, se pudo ganar incluso en primera vuelta y hacer un gran gobierno de concertación y devolverle al país la democracia, las libertades y la paz social, pero la miopía, los intereses y los cálculos políticos  pudieron más.

El gobierno utilizó impunemente todos los recursos del Estado, antes, durante y después de la campaña electoral, con la complicidad y anuencia de las autoridades electorales; la oposición conocía todo esto, pero cada uno de los candidatos tomó su rumbo, aunque éste de por si estaba debilitado; nunca se vieron en el espejo de Venezuela, ahí los movimientos y partidos de todas las tendencias políticas  se unieron y siguen unidos enfrentándose con valentía a una dictadura feroz que tiene como soporte y apoyo, unas Fuerzas Armadas incondicionales corrompidas.

El resultado de las elecciones amañadas del 2 de abril era “crónica de una muerte anunciada”, un fraude monumental, calcado al de Venezuela del 14 de abril del 2013 cuando “ganó” Maduro.

Ahora son los militares, los cobardes, los que no actúan, los cómplices de la dictadura, etc. ahora son ellos los que deben sacar las castañas del fuego. Cuando la oposición tuvo la oportunidad, unida, de darle una paliza y una lección al dictador y con la ayuda de todas las corrientes políticas y sociales terminar con ese cáncer que ha invadido todo el cuerpo social del país, la llamada Revolución Ciudadana del Socialismo del Siglo XXI.

Es verdad que los mandos militares, desde el inicio debieron con firmeza haber marcado la cancha y al gobierno decirle que si bien es cierto que debían estar subordinados al poder político legítimamente elegido por el pueblo en las urnas, pero dejar en claro, que jamás estarían alineadas en el proyecto político del gobierno y que no podía abusar de una institución histórica respetada, peor del pueblo ecuatoriano; esos mandos se dejaron encimar y no pudieron, luego, defender el honor y la dignidad de la Institución militar a ellos confiada. Los mandos de los 10 años del correismo, por acción u omisión, más temprano que tarde, tendrán que rendir cuentas.

Ojalá que esta experiencia nos una y nos fortalezca porque la profecía de Santa Marianita de Jesús está más cerca que nunca de cumplirse y el espejo en donde los ecuatorianos debemos mirarnos es esa tragedia que se llama Venezuela.

Artículos relacionados

La nueva normalidad.

La pandemia también golpeó al autor, seres muy queridos y del entorno familiar directo, sucumbieron con sus vidas a los avatares del Covid 19, sin embargo debemos de seguir hacia una nueva […]

Feriado de Noviembre

Con preocupación recibí una invitación del Salinas Yacht Club, del cual soy Socio Jubilado desde hace algunos años, invitando a todos los Socios para festejar las fiestas de Octubre en el Club. Ante […]

6 comentarios

  1. Alberto, quién más que Tú, que conoces la verdadera realidad de tus compañeros militares, como se suele decir,» LOS DE LA VIEJA GUARDIA», los que si saben lo que estar en un campo de batalla, a lado de un Presidente, que verdaderamente supo representar al Ecuador como Comandante en Jefe de las FF.AA., en los momentos más críticos, donde verdaderamente se necesitaba huevos de verdad, no de los hacer tortillas. Por más que insinúes lo del espejo, los ecuatorianos en especial los que votaron por el candidato ganador, en buena o dudosa lid, se miran en los espejos que lo hacen LOS VAMPIROS, que no se reflejan sus imágenes, por esa razón no miran desde esa óptica, el caso de Venezuela, les hacen creer que es el periodismo o la oposición de la derecha la que hace estos escándalos. Estoy de acuerdo contigo y repito lo que tú dices. Ojalá que no sigamos los pasos de Venezuela, y al contrario nos unamos y nos fortalezcamos para que la profecía de Santa Marianita de Jesús que está más cerca que nunca de cumplirse, no nos llegue, y que el espejo en donde los ecuatorianos debemos mirarnos, es en esa desgraciada tragedia que tiene sumida a Venezuela en la miseria y la pobreza, prueba evidente de aquello es que nuestras calles del Ecuador están llena de esos pobres hermanos Venezolanos que huyen del maligno, hacia este país y otros, pero que por desgracia llegaron a este país que también se encuentra sumido en peor o igual crisis política, económica, social, de inseguridad, tráfico y consumo de droga, delincuencia, sicariato, salud, corrupción y la peor LABORAL., en el que no hay trabajo ni para los ecuatorianos, y comemos por que Dios es grande, y permite que la tierra produzca, aunque caros los alimentos, pero comemos.

  2. Que pena, que un militar en retiro haga esta clase de comentarios. Dejeme Don Alberto hacerle unas cuantas observaciones a su articulo. Primero que todo no entiendo de que se quejan los militares. Ustedes junto con el clerigo son clases privilegiadas que siempre hanb vivido (y muy bien) a costillas del verdadero pueblo del Ecuador. Hoy mas que nunca ustedes estan bien, aun que se quejen de todo. Mejores salarios, mejores viviendas, y asi por el estilo. Uno de ustedes el infame Bombita Rodriguez, dijo alguna vez: sembraremos la plata del petroleo, y claro esta la sembraron pero los bolsillos de el y demas compinches, que nos gobernaron sin tener ni nguna autoridad para hacerlo. Ustedes tienen una mision especifica senores militares proteger la soberania del Estado y nada mas; sin emb argo en vuestar mejor epoca tuvieron de todo incluyendo industrias. Desgradaciadamente no pudieron administrar e hicieron de sus inversiones (TAME entre otras) un verdadero fracaso. Otra cosa, que tanto joden ustedes con Venezuela, si fue un militar el que comenzo todo este desmadre. De que huevos hablan si aunque algunos «soldados» heroes defendieron con honor la ultima agresion del sur, ustedes (los Generales y otros de menor rango) entregaron en bandeja de Patria otro pedazo mas de nuestro sagrado suelo patrio a los Peruanos, dejandonos humillados y con la afrenta de Paquisha. Asi que caballeros callense la boca y no hablen pendejadas.
    Dr. Luis A Delgado Rodriguez, JD
    Abogado

  3. De acuerdo con el Dr. Delgado. Solamente quiero remarcar esta frase del escrito original del señor Alberto Molina: «pero la miopía, los intereses y los cálculos políticos pudieron más». Y así ha sido desde que tengo memoria. ¿Cómo entonces podríamos confiar en aquellos para los que la miopía (dificultad para ver la realidad), los intereses (personales, de grupo o partido) y lo cálculos (de a cuánto nos toca) políticos, puede más que el interés general, de las mayorías?

  4. Sr. Alberto Molina;

    Me produce nausea leer sus palabras, altisonantes, sin diéresis y faltas de un ordenamiento gramatical. En lo sustantivo, porque a usted no se le puede pedir que escriba bien, sus argumentos no solo son lejanos a la realidad sino que me hablan de un ex militar mediocre, que no aprendió NUNCA cual era su rol.

    Las FF.AA. no pueden ser manoseadas, aprovechando una campaña electoral. Quién es usted para sugerir lo que deben hacer?

    Le recuerdo que por mandato de la constitución;
    1= Su Comandante en Jefe es el Presidente de la República.
    2= Son obedientes al poder constituido y no deliberantes..

    Inclusive en el supuesto no consentido de que habiera sido electo Presidente el Sr. Lasso, un personaje sin liderazgo y cuya única virtud es tener plata, las FF.AA. hubieran tenido que obedecerle.

    Sus comentarios antojadizos lo único que hacen es describirlo a usted de cuerpo entero, debe ser un resentido social, incapaz de mirar el bosque, un egoista que solo mira su plato de frijoles. Su comentario trasnochado me recuerda la oscura época de las dictaduras militares, orquestadas por la potencia del norte para destrozar la democracia en toda América Latina, donde de tumbaban gobiernos, se asesinaba a inocentes y se sembraba el terror en Sudamérica.

    La noble institución militar tiene valores eternos como la defensa de la Patria, el fortalecimiento del orden interno, la seguridad nacional y un apoyo decidido al gobernante de turno, así no sea de su simpatía, porque eso es democracia, algo que usted no siente ni entiende.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×