18 abril, 2024

Culpables: Sabotaje y Terrorismo

La insurrección, o guerra revolucionaria, consiste en una rebelión en contra de lo establecido. Para alcanzar su objetivo sigue un proceso ascendente de violencia, utilizando los medios, recursos y grado de adiestramiento de sus miembros. Las etapas del proceso insurreccional son: la subversión, el terrorismo y la guerrilla, que debe dar origen a la culminación del proceso con la guerra civil.

La subversión es la primera etapa del proceso; se caracteriza por la realización de atentados que provocan daño material y físico de instalaciones de propiedad pública y privada (sabotaje), y por enfrentamientos con las fuerzas del orden, creando crisis de credibilidad del gobierno.

Durante el terrorismo, que es la segunda etapa, se comete asesinatos, secuestros, asaltos, atentados con explosivos, es decir una sucesión de actos criminales ejecutados con violencia para infundir terror en la población.

La guerrilla, tercera etapa, se caracteriza por la presencia de grupos organizados con armamento y equipo capaz de enfrentarse a las FF.AA. normalmente controlan parte del territorio nacional.

La Guerra Civil es la última etapa del proceso, abarca todas las anteriores, en donde las fuerzas irregulares se enfrentan en combate abierto con las FF.AA. a fin de derrotarlas; existe la participación activa de la población civil y culmina con el derrocamiento del gobierno.

También existe el terrorismo de Estado, es decir que a través del aparato de Estado se intimida y se viola los Derechos Humanos de los adversarios del régimen.

Desde la reinauguración de la democracia (1979), parte de este proceso vivió nuestro país; en el gobierno de León Febres Cordero, surgieron “Alfaro Vive Carajo”, “Montoneras Patria Libre”, “Sol Rojo”, organizaciones subversivas que secuestraron, asesinaron, asaltaron a bancos, robaron armamento de instalaciones militares y policiales, etc. Estas organizaciones fueron prácticamente diezmadas, algunos de sus miembros son parte del actual régimen.

En este gobierno, se ha criminalizado la protesta social; dirigentes indígenas, “Los 10 de Luluncoto”, fueron acusados de sabotaje y terrorismo; jóvenes estudiantes del colegio Central Técnico que cometieron actos de vandalismo injustificados, están acusados de rebelión. Por último, como parte de la secuela del 30-S, una maestra que pertenece a una organización política, con cuya ideología no comulgo, se la acusó de instigar a colegiales a protestar en contra del gobierno, ha sido declarada culpable de sabotaje y terrorismo. Más bien, verdaderos estragos causaron ese día los actos vandálicos y de saqueo que llenaron de pánico a la población.

Artículos relacionados

Los emigrantes y las invasiones.

Los emigrantes y las invasiones no son solo hechos que se producen a nivel internacional, también se producen a nivel nacional. Son hechos con causas y consecuencias perfectamente definidas, los ecuatorianos emigran […]

No hay comentarios

  1. Estoy totalmente de acuerdo con su opinión, pero lamentablemente mientras exista petroleo ellos van hacer lo que les parezca

  2. Felicitaciones Don Alberto por su comentario que nos hace diferenciar claramente las etapas del proceso insurreccional, bien traido este análisis, muchas de ellas se dieron anteriormente en nuestro pais, se estan dando en la actualidad y se proyectan para el futuro; ojalá el actual régimen no lleve a la población a una gerra civil que sería un desastre para la sociedad ecuatoriana, y los gobiernos seccionales, la administración pública actual si bien es cierto es producto de una democracia esto no significa que debamos vivir en dictadura y autoritarismo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×