15 abril, 2024

Declaremos la guerra al crimen y a la pobreza

“Un remolino de angustia nos arrastra en su seno, y yo no quiero saber adónde nos lleva…La tumba quedó como un florero de piedra; y en un muro escrita, con tiza de la escuela, la palabra injusticia”

Jaime Damerval

El actual gobierno, junto con la Asamblea Nacional, son en gran parte los causantes de la actual delincuencia. Propiciando odios de clases, desarmando a la población inocente dejando puerta abierta para ser presas del crimen, enseñando a través de leyes que si el valor es menor a tanto no es robo (por ende no está mal), abriendo las fronteras a criminales y gente inocente por igual sin revisión, no respaldando a la policía cuando los ladrones los acusan por abuso a los derechos humanos mientras que ha sido una defensa personal y comunitaria, no declarando a las FARC como terroristas sino como un grupo que hace actos de terrorismo (que no sé cuál es la diferencia, pero evita que nuestras Fuerzas Armadas puedan actuar). Con respecto a las FARC, entendamos que matar a una persona por defender un ideal no es defender un ideal: es matar una persona; y en este caso miles. Como dije alguna vez: No existen los buenos y malos. Lo que existe es una gran cantidad de seres humanos con virtudes y vicios. Algunos se mantienen en su mediocridad y otros tratan de mejorar. Quitemos esta mediocridad de ser criminales y que empiecen a tratar de ser personas de bien.

No se ve un plan del gobierno para mitigar esta delincuencia que generó y sigue generando su revolución o más bien caos. Ni los criminales pueden vivir en paz; no se puede desarrollar el turismo, nuestra mejor arma y fortaleza que no se la ha sabido utilizar. Aunque felicito al ministro Ehlers que está haciendo un excelente trabajo.

Errar es la cosa propia de cualquier hombre, pero perseverar en el error sólo es privativo de los necios (Séneca). Ya busquemos soluciones para resolver el tema del crimen. Pero no las van a encontrar nuestros gobernantes. Porque este es un país dividido. Si se quiere conseguir cosas, hagan que el país esté unido y unido le declare la guerra al crimen. No nos distraigamos en otras cosas en este momento. Declarémosle la guerra incondicional al crimen.

Recordemos las palabras de Thomas Carlyle “Cuando los hombres se ven reunidos para algún fin, descubren que pueden alcanzar también otros fines cuya consecución depende de su mutua unión”. Tenemos que declararle la guerra al crimen y a la pobreza. Con las armas de la educación, justicia y la compasión. Porque el problema del crimen y la pobreza están unidos.

La responsabilidad cae sobre los gobernantes en gran parte, pero todos somos responsables, inclusive los pobres, ya que una persona pobre, que no quiere serlo, es demasiada pobreza para una comunidad. No basta con terminar con el crimen. Eso es el inicio. No solo hay que dejar de hacer el mal, hay que enseñarle a la gente a hacer el bien.

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Las palabras “Bitcoin” y “Rafo” todavía no aparecen en el diccionario.

Pero mucha gente y las publicaciones –no sólo de asuntos económicos– hasta en la puerta de algunos negocios, ya cuando menos una de ellas es conocida.

Esta moneda virtual, “Bitcoin” que a fines de noviembre superó por primera vez topo los 1.000 dólares de cotización, se encuentra también en Argentina, sirviendo a una gran comunidad que la usa como medio de pago y como inversión.

Sí, la misma Argentina, en dónde las provincias emitían bonos utilizables como dinero. (Uno de mis cuñados me regaló algunos de la Provincia de Córdoba que me trajeron a la memoria los “limber”).

Mi decálogo por el ¡NO!

Creo en la libertad, creo en la justicia y creo en Dios, que es creer en la Verdad y en el Amor. Por eso siempre que escribo, busco el razonamiento y en vez de criticar, busco presentar soluciones. Sin embargo, duele encontrar que se niegue la igualdad de oportunidades. Diario El Telégrafo publicó el lunes 16, una colaboración del Abogado Vélez, que me motivó escribir el artículo que acompaño, el cual, pese a ser enviado, no ha sido publicado en El Telégrafo y se consideró muy duro para ser publicado como carta en El Universo (la versión que incluyo), razón por la cual lo presento aquí, en Desde mi frontera.

No hay comentarios

  1. Todos somos culpables de lo que esta pasando en nuestro pàís, aprendi algo de la biblia en la cual dice el que ve hacer un acto ilegal debe denunciarlo si no lo hace se combierte en complice,
    lamentablemente por decadas le hemos estado enviando mensajes subliminales a los ecuatorianos para que cometan actos reprochables como robar y matar estafar ect. primero no nos hemos preocupado por darles educaciòn y cultura,la sociedad no se ha preocupado por los mas indefensos que son los niños lo los ha cubierto o arropado dandoles buenos ejemplos a seguir ya sean, pocos son las persoanas como JeFfersson Perez que han sido un ejemplo nacional, pero lamentablemente la otra cara de la medalla son el monton de políticos,empresarios,deportistas y » hombres de bien» que han resultado ser una lacra para la soiedad ecuatoriana .
    Todos tenemos la responsabilidad de romper el circulo vicioso que existe, si cada día hacemos algo bueno con nuestro projimo.

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