23 abril, 2024

Impuesto Verde

Bonito nombre, incluso en su contexto, por la situación actual que atraviesa el planeta, sería algo indispensable e incluso plausible, aunque en definitiva seguirá siendo un “metida de manos a nuestros bolsillos”, lo cual como siempre, perjudicará a los consumidores finales, porque todo costo que se aumente a algo, siempre será cargado de manera directa o indirecta al “común de los cristianos”, es decir a nosotros.

Quien podría estar en desacuerdo con un impuesto “verde o ecológico” que tenga como fin concienciar a las personas del daño que le estamos realizando a nuestro hábitat, y que finalmente los únicos perjudicados seremos los mismos que propiciamos el desorden, presumo que NADIE.

Sin embargo de lo anterior, para poner en marcha este tipo de impuestos, que los considero necesarios, las reglas deben ser bastante claras, y los valores a imponerse totalmente focalizados y definidos, pero es ahí donde está el problema y la confusión, ya que según los “GENIOS” del S.R.I., comandados por Don Marx, indican que los carros que más pagarían, serían los que menos contaminan, y en sí, en vez de promover un estímulo, por ejemplo a los automotores híbridos, se los llegaría a castigar, con un impuesto “verde”, que podría ser de aproximadamente 5 mil “verdes”, según el valor del vehículo; más allá que los 400 millones que esperan recaudar por este “impuestito”, no será utilizado para temas ambientales propiamente dichos, sino para temas de salud, que aclaro, también son necesarios.

He escuchado argumentos de medio ambientalistas y expertos en temas económicos, y coinciden que NO es prudente la ejecución del Impuesto Verde, en el tema ecológico por ejemplo, comentan que es absurdo, y comparto ese criterio, que se cobre más impuestos a los carros que menos contaminan, y por el lado de lo económico, comentan, que es ilógico que en una economía petrolera, con altos precios del barril para su venta, se generen más impuestos de manera general.

Decisiones o propuestas como esta del Impuesto Verde, confirmarían mi sospecha que lo único que se busca por parte de este gobierno, es seguir metiéndonos las manos a nuestros ya escuálidos bolsillos, bajo impuestos con nombres de “títulos vendedores”, para financiar obras y proyectos que “son necesarios” pero que no tienen nada que ver con el justificativo o denominación de los mismos.

Mis estimados lectores, no quiero pensar más allá de lo evidente, pero creo que este “Impuesto Verde” se podría convertir en un impuesto que engorde e incremente algunos bolsillos de unos cuantos “verdes”.

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