19 abril, 2024

¿Oligarcas guayaquileños o personas de éxito? – Tercera Parte

La existencia de la oligarquía guayaquileña es un mito, producto de la fantasía de los detractores del sector empresarial. Jamás ha existido club, logia o asociación de poderosos empresarios con afán de impedir la prosperidad de la gente. Los que han dirigido los destinos han sido personas que llegaron donde están, por su esfuerzo y dedicación. Se ganaron legítima y honorablemente la posición económica y social. Desde siempre, en cada década transcurrida han ingresado nuevas caras con distintos apellidos a hacer noticias, formando parte de los directorios de las cámaras de la producción, apareciendo en la promoción de una nueva empresa o apareciendo en los periódicos. No han sido los “mismos de siempre”, como erróneamente sostienen los detractores.

En los años treinta del siglo pasado, Pedro Robles Chambers, el más grande genealogista de Guayaquil y seguramente de Ecuador, escribió “Contribución para el estudio de la sociedad colonial de Guayaquil”, obra que describió la genealogía de 84 familias guayaquileñas. Esta lista presentaba las familias más representativas de nuestra ciudad en lo político, económico y social a esa fecha. Pero esa lista no avalaba la permanencia de ellas en décadas posteriores. Las sociedades no son estáticas, porque la economía es dinámica. Es decir, si se hubiera hecho un estudio similar en cada generación desde la creación de la Audiencia de Quito, antes de la publicación de ese libro, la mayoría de los apellidos no hubieran sido los mismos en cada década; esto hay forma de comprobarlo, revisando la lista de las personas que tenían que contribuir al Rey de España en cada ocasión que requería de fondos para satisfacer su dispendiosa forma de vida. Los apellidos fueron cambiando, exceptuando uno que otro. En estudios posteriores a los treinta, la mayoría de los apellidos, han sido otros. Al revisar la lista de Robles Chambers en la actualidad, apenas 25% de los apellidos tienen relevancia económica en el 2010 y 20% de los apellidos han desaparecido.

En la lista del distinguido genealogista no se encuentran quienes en años posteriores se convirtieron en colosos de los negocios. Dos de estos últimos fueron Francisco Illescas Barreiro y Luis Alberto Cordovez Cayzedo. El primero nació en Manabí y el segundo en Riobamba. Ambos llegaron desde muy jóvenes a Guayaquil en busca de un mejor futuro. Cordovez se inició en el comercio comprando mercadería en Guayaquil y vendiéndola en Ventanas, y con el producto de la venta adquirió cacao para la venta a las empresas exportadoras guayaquileñas. Luego estableció una pequeña empresa importadora y finalmente el poderoso almacén L.A.Cordovez con aproximadamente 3000 metros cuadrados en la calle Rocafuerte. Fue el primero en tener enormes vitrinas para exhibir, desde un vehículo hasta electrodomésticos, vajillas, juguetes, llantas, etc. Illescas Barreiro comenzó como secretario del presidente de Guayaquil & Quito Railyway Co. Luego convenció a Anglo Ecuadorian Oilfield, empresa que explotaba el petróleo de la península de Santa Elena, para asociarse con él en las empresas Carolina Oil Co. y Petropolis Oil Co. dedicadas a extraer petróleo en Salinas y Milina. Posteriormente Illescas estableció Molinos de Ecuador, la más moderna y grande fábrica de harina de trigo en Ecuador. Esta empresa fue vendida por su viuda a una multinacional en los años setenta y el apellido Illescas desapareció del mundo de los negocios guayaquileños.

En los últimos cincuenta años se han dado cambios dramáticos en el poder económico guayaquileño y es bueno porque evidencia una movilidad de clases, tan importante para la prosperidad de los países. Actualmente las más grandes fortunas guayaquileñas pertenecen a familias que no figuraban social o económicamente en los años cincuenta o tenían negocios modestos en aquella época. Dentro de este medio siglo, hubo empresarios que surgieron de la nada, fueron poderosos, pero sus negocios desaparecieron en la segunda generación o fueron vendidos. Otros superaron la adversidad y sus hijos han consolidado las empresas. Como vivimos en la sociedad de la información, hay numerosos medios para determinar quienes conforman el poder económico, comenzando por la lista de los principales grupos económicos elaborada por el SRI, el ranking de las 1000 empresas más grandes de Ecuador publicada anualmente por la Superintendencia de Compañías y las publicadas por las revistas Vistazo y Ekos.

Lo descrito sobre los últimos cincuenta años ha ocurrido en siglos anteriores. Si nos remontamos a la fundación de Guayaquil, los primeros pobladores del siglo XVI fueron españoles aventureros que dejaron sus tierras en busca de mejor futuro, así como lo siguen haciendo los migrantes del siglo XXI que optan por trasladarse a nuevas tierras para buscar mejor nivel de vida. Entre los que llegaron se encontraban ciudadanos que ocuparon cargos públicos y además de desempeñar su trabajo iniciaron negocios. Ellos no trajeron capitales, aspiraron a hacerlo en la ciudad que los acogía. Un ejemplo fue Toribio de Castro, a partir de 1572 llegó a crear el primer conglomerado empresarial guayaquileño que incluyó construcción de embarcaciones, minas de sal, comercio, transporte fluvial y agricultura. Posteriormente sus hijos ampliaron los negocios, en una ciudad donde no había suficiente capital, estaba todo por hacerse y las condiciones de trabajo no eran ideales por las enfermedades tropicales. Como la actividad empresarial está sujeta a ciclos, desde hace algunos siglos, el apellido Castro dejó de ser sinónimo de élite económica. Actualmente hay distinguidos profesionales que llevan ese apellido y viven de su trabajo.

Desde fines del siglo XVIII, Guayaquil ha dado los más grandes emprendedores de Ecuador. De ser una ciudad que poco aportaba a la economía de la Audiencia de Quito (ADQ), por falta de población, escasez de mano de obra y limitación comercial, al terminar el período colonial se había convertido en el principal motor económico de la ADQ. Un ejemplo fue mi tatarabuelo Ildefonso Coronel Méndez, quien llegó de Cuenca en 1810, junto con sus hermanos y madre viuda que buscaba mejores días para sus hijos, que no podía conseguir en su ciudad por encontrarse en severa recesión dada a la enorme caída de las dos principales fuentes de negocios: obrajes y quina (cascarilla). La primera se encontraba en crisis por la competencia de la ropa importada y la segunda se había agotado por la sobre explotación de los bosques. En el Austro había pobreza y desempleo.

Desde muy joven, Coronel comenzó a trabajar en la venta de libros y con el transcurso de los años, incursionó en otras actividades. Para 1821, debió haber mejorado su situación económica al ser donante de sábanas e implementos para el hospital de la ciudad. Para 1840 ya era agricultor, ganadero, exportador e importador y actuaba de agente para terceros. Miguel Heredia, uno de los empresarios más ricos de Cuenca, exportaba sus productos a través de la empresa de Coronel. Para 1860, este último se había convertido en banquero al fundar el Banco Particular, el primero de Ecuador, junto con el de Luzarraga. Coronel llegó a tener miles de cabeza de ganado en su hacienda Ayalán con más de 20,000 cuadras. La mantequilla de su hacienda posteriormente era comprada por los prósperos guayaquileños que vivían en Europa. Cuando falleció en 1877 se encontraba entre los cinco empresarios más ricos de Guayaquil. Años atrás escribí un libro sobre él titulado “Los Coronel, grandes comerciantes guayaquileños del siglo XIX”. Con el transcurso de las décadas, el apellido Coronel desapareció del mundo de las grandes empresas guayaquileñas.

Artículos relacionados

12 comentarios

  1. DETRÁS DEL SUPUESTO TRABAJO Y SACRIFICIO EXISTE TRABAJADORES MAL PAGADOS, TRAMPAS SALARIALES, INESTABILIDAD LABORAL, SOBRE PRECIO, PRODUCTO ADULTERADO, BALANZAS FALSAS, EVASIÓN DE IMPUESTOS, DOBLE CONTABILIDAD, EXPLOTACIÓN LABORAL, FRAUDES FINANCIEROS, HERENCIAS MAL HABIDAS, HERENCIAS DE PADRES QUE MANTENÍAN LA EXPLOTACIÓN LABORAL Y OTRAS TRAMPAS, ETC, ETC, DE MODO QUE LOS QUE SON RICOS Y HONRADOS ES UN MITO.

  2. Veo a un valiente varon, escondido detras del seudonimo de Benedicto, cuya participacion se limita a sistematicos comentarios sobre varios articulos publicados en DESDE MI TRINCHERA invariablemente descalificando y jugando a estar en contra de los que estan en contra y en contra de los que estan a favor.
    Hace un divertido uso de la libertad de expresion, derecho que con toda justicia le asiste y que debemos respetar, en la medida que respete los de los demas, y derecho que el gobierno que defiende, se halla ocupado en eliminar.
    En sus palabras hay una manifiesta y reprimida ira, resentimiento y frustracion, hay cliches repetidos por los anarquistas de izquierda lo que revela una limitada originalidad y criterio propios y se autodibuja como un aspirante a alguna pega en el gobierno o en las ONG alineadas a la diestra o ya es miembro exitoso de algun «grupo revolucionario y subversivo»
    Evidentemente no tiene la mas miserable idea de lo que es ser un empresario, ausente de ideas creativas, de valor ante el riesgo del fracaso economico, de una mente organizada y un liderazgo motivador.- No tiene idea de que la mayor responsabilidad de un empresario es mantener viva la empresa, productivamente, para que, ademas de cumplir con su principal objetivo, que es el de crear la riqueza, simultaneamente cumpla con su funcion social, que es generar puestos de trabajo, para que los que no han tenido la bendicion de ser creadores, puedan mantener y educar a sus familias.
    Alguien que reniega tan tajantemente la honestidad, piensa como el ladron, que cree que todos son de su condicion.
    En resumen, un personaje escapado del libro de Mario Vargas Llosa, el perfecto idiota latinoamericano y digno aspirante a un cargo en la aduana o en petroecuador.
    Cordiales Saludos,
    E. Romero S.

  3. Creo que no se puede hablar de empresas o empresarios exitosos cuando existen grandes diferencias socioeconómicas tal es el caso de Guayaquil, donde la becha casualmente es mas grande que el resto del país. Recientemente tenemos el ejemplo de este modelo «exitoso» de desarrollo, en el pasado 30-S donde familias enteras salieron a robar mientras se fraguaba el golpe de estado.
    La situación es muy distinta en países qie sí son referentes de empresas y empresarios eexitosos, donde el nivel de vida de sus ciudadanos sube a la par que éstos. No es el caso del Ecuador, además que objtivo tiene este tipo de publicaciones, ayudan en algo a crecer económicamente?, ayudan a unir a un país? son referencia o ejemplos a seguir?.Para mí nada de esto.

  4. El único mito es el socialista coherente que sabe debatir. Tienes pruebas para demostrar tus necedades? Acaso tú trabajaste para alguno de estos tipos? Solo te estás inventando crímenes y hablas sin saber.

  5. Muy interesante conocer como evolucionaron los negocios en el Ecuador y quienes lograron desarrollar industrias y comercio… está claro que para llegar a ser empresario lo primero es querer llegar a serlo y tenerse fe en que si podrá lograrlo… me parece que quienes reniegan de los empresarios son en su mayoría personas incapaces de tomar riesgos pero que al mismo tiempo envidian el éxito de quienes los tomaron y llegaron a la cima… esa envidia hace que busquen mil pretextos para minimizar e injuriar a quienes realizaron un gran esfuerzo para llegar al sitial en que se encuentran, se dedican a culpar a otros de su situación personal cuando la misma es solo resultado de su incapacidad para ser emprendedores.

    Hace treinta años conocí a un guatemalteco humilde, que despotricaba cada vez que podía contra los ricos, los culpaba de todos sus males… este personaje tuvo la oportunidad de estudiar becado en INCAE y hoy es un gran empresario, importador y exportador de frutas desde todo centroamérica hacia USA y Europa… se olvidó de todos sus complejos, ya no habla mal de los ricos, ahora es un hombre que apoya la libre empresa… es un hombre que dejó de quejarse tanto y tomó en su momento la decisión de ir para adelante… si todos los que aborrecen la empresa privada dejasen de quejarse tanto y perdieran el miedo de lanzarse a crear nuevas empresas, a producir bienes y servicios, este país sería diferente… lamentablemente el mensaje que se envía es otro, se repite a diario que uno es pobre por culpa del empresario en vez de animarlos a tomar su destino con sus propias manos, de que no es necesario esperar a nadie para resolver y mejorar su vida.

  6. Gracias nuevamente Señor Arosemena por este nuevo capitulo sobre los que supieron salir adelante gracias a su trabajo y esfuerzo.

    Como ya veo respuestas pertinentes para los impertinentes, no me molestaré en gastar tinta. Gracias a esas nobles personas por su infinita paciencia para explicar lo evidente.

  7. Todos los que emergen junto o a favor de la explotación laboral, suelen defender aquellas ideas de que los empresarios ricos son honrados. SI dan un trabajo digno, con un salario justo, por qué sus trabajadores no tienen una casa digna y no esas covachas de caña en mapasingue, martha roldós, isla trinitaria etc, que son justamente los obreros de sus empresas. y no sólo la casa en la que viven es indigna sino todas sus condiciones de vida; seguramente echarán la culpa a otros del mal que crean ustedes mismos. Conozco a millar empresarios ecuatorianos de lo ancho y largo del ecuador, he visitado sus empresas he leído sobre ellas, he analizado su estructura, y me ratifico en la doble contabilidad, el sobreprecio, la explotación laboral, sueldos de miseria, trabajos sin seguridad laboral, sobre-horarios sin paga. Los dueños de estas empresas tanto grandes como pequeñas, han heredado de otros que tenían las mismas mañas. Yo he visto, he oído, he escuchado trabajadores, he escuchado de la misma boca de los empresarios, de sus familias, es triste que no se den cuenta de lo que hacen, y es que en ese ambiente de latrocinio han sido criados muy difícilmente darse cuenta de algo tan simple y que ocurre lastimosamente en nuestro país

  8. LAMENTABLEMENTE LOS SERES HUMANOS SOMOS SEGUIDORES DE PERSONAS MAS QUE DE PRINCIPIOS Y CONSIDERO QUE ESTOS GRANDES EMPRESARIOS EN SU MAYORIA SON EJEMPLO A SEGUIR. PARA CRECER SE NECESITA TENER VISION, VALENTIA Y AMOR A LO QUE SE QUIERE LOGRAR. LAS FORTUNAS SE HACEN CON ARDUO TRABAJO, ESFUERZO Y PERSEVERANCIA Y SOBRETODO SIN MIEDO. EL HAMBRE CUANDO MERODEA POR LAS CASAS DONDE HABITA GENTE TRABAJADORA… JAMAS SE ATREVE A ENTRAR.

  9. Tengo escrito un relato novelado de lo escuchaba a mis abuelos y tias de la opulencia en la que vivieron cinco generaciones de los Ugarte Rico, los Ugarte Fajardo, y Ugarte Fernández de Córdova y sus ancestros, el bisabuelo de mi abuelo Francisco Ugarte Fajardo fue un españñol de origen vasco que a finales del siglo XVIII llego a Guayaquil y de alli se fue al Oro donde tuvo propiedades que se fueron incrementando con trabajo y matrimonios con las hijas de otros terratenientes hasta llegar a poseer 16.000 hectareas de haciendas por toda la provincia del Oro

  10. No concuerdo con lo que usted dice soy de guayaquil, revise quienes son los miembros de la Junta de Beneficiencia y el club de la Union. Siempre los mismos apellidos

  11. No existe sociedad de bienestar, en donde la iniciativa privada no haya sido la piedra angular y el Estado el regulador de las relaciones entre los actores de dicha sociedad.
    Como principio superior, la Justicia debe ser la norma de comportamiento humano. Este nos lleva a tener Equilibrio en los procesos de desarrollo social.
    Bien entendido lo que significa Equilibrio, nos lleva al concepto de Armonia,, la que debe primar entre los hombres y tambien entre estos y su medio ambiente.
    La dinamica social genera desequilibrios. Pero es obligacion de nosotros equilibrarla, con el fin de armonizar las relaciones sociales.
    La riqueza no es un fin, es un medio que, distribuido en forma Justa en la sociedad, permite el crecimiento material y espiritual del ser humano.
    No hay nada de malo en el exito economico de una persona, por el contrario si esta es fruto de su conocimiento e iniciativa, es un verdadero motor en la sociedad. Pero si proviene de la explotacion, fraude y corrupcion, es el generador de las contradicciones sociales, que provocan confrontacion y lucha entre los grupos que se generan en este proseso de acumulacion de riqueza.
    Esta en cada uno de nosotros construir el tipo de sociedad que queremos. Y espero que sepamos elegir en el uso diario de nueatra libertad, las mejores decisiones para la construccion de un Nuevo Orden Justo en el mundo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×