20 abril, 2024

No me la contaron

Aun habiéndome compartido un amigo conceptos recibidos en un taller de que el vivir en unas islas es una circunstancia especial que, sumadas a una serie de muchas otras vidas de quienes isleña o insularmente lo hacemos por todo el mundo, hace ya de por sí que este conglomerado humano del que formamos parte y que habitamos por todo el planeta tengamos una condición diferente, y esto: no me lo contaron, lo vivo.

Hay que tener presente que “Lo único permanente es que vivimos en un mundo de cambios”, y por tal solo podemos gobernar y gobernarnos en la medida que se permita expresarnos en acciones ajustadas en aplicar nuestros conocimientos, usar tecnología y ubicarnos en el tiempo.

Tampoco me contaron entender que solo hace que las sociedades sean mejores en la medida que sus miembros decidan serlos, y solo podemos vivir mejor, no midiendo en lo que el Estado debe darnos, distorsionado en clientelismo político, sino en la autonomía e independencia que como seres productivos e involucrados conscientemente a un lugar seamos, pero no en un canto patriotero, sino siendo parte de la verdadera geografía humana del lugar al que pertenecemos, sea por nacimiento o por decisión.

Vengo viendo hermanos latinoamericanos que decidieron, ya algunas generaciones atrás, ser efectivos y eficaces, que dieron prioridad a prepararse, a humanizarse, a respetar las libertades de los demás, y que conviviendo y sobreviviendo guerras internas, han superado estigmas como aquellas clásicas de “los vecinos isleños” que a aun compartiendo un pedazo de tierra pequeña pero teniendo desavenencias sus familias puedan pasar los años sin cruzarse palabra alguna. Y esos comportamientos “isleños” lamentablemente no se dan solo en esa isla donde la oportunidad del ver mas allá de sus comarcas los han hecho así, sino que se ven en gobiernos, como particularmente el nuestro que ha permitido que resentimientos, actitudes personales hayan superado a los intereses generales, vulnerando derechos, así como alinearnos en modelos económicos, que a mi juicio, no nos lleva a generar oportunidades de desarrollo.

Veo juicios que se levantan por el uso de los adjetivos que unos le dan a otros, absorbe nuestra atención, nos dedicamos menos en buscar cómo potenciar todo lo que nos rodea, nos distrae de ser mejores, nos amenaza nuestras iniciativas, y vulnera las libertades de expresión, cuando el desproporcionado uso de calificativos negativos que se dan a las personas más bien debe recibir una sanción moral de todos por esta incapacidad de expresarnos sin agredir a los demás.

“Lo isleño no lo hace el lugar”, el aislamiento se da en la limitación que nuestras mentes nos lo permitan, y lamentablemente vemos que esta condición no es privativa solo de quienes viven en las islas. Los lugares no son los sitios; la geografía se hace combinado el sitio con sus gentes, sus sueños, sus visiones, sus huellas, sus tradiciones, sus iconos. Este gobierno debe subirse al vagón de la aplicación de los talentos, y en esa ruta debe emprender abriendo sus mentes, y aceptar que no hay verdades absolutas, aquello seria tiranía.

Conozco muchísima gente de estas islas en donde vivo, que aun sabiendo profundamente lo difícil de la sostenibilidad de este archipiélago, han desarrollado todas sus capacidades para ir tras ella, aun siendo una meca algo utópica. Y veo también muchísima gente de este gobierno, que vendieron sus sueños, ignoraron aplicar sus mejores capacidades, quienes por no perder sus prebendas de poder momentáneo se han sometido a una voluntad monolítica de un gobernante equivocadamente convencido que está haciendo lo mejor; para quién? no sé; eso no me lo han contado.

Artículos relacionados

El camino errado

En primer lugar hablemos del despido de varios Profesionales. Es indudable que entre ellos hay unos pocos que no cumplían con su trabajo y merecían salir, pero como dice Sor Juana Inés de de Cruz: “O cual es más de culpar, aunque cualquiera mal haga: ¿la que peca por la paga o el que paga por pecar? El Gobierno acusa que muchos cirujanos no operaban y cobraban sin trabajar. Me pregunto a quién deben despedir: ¿Al Cirujano que no operaba o al Director Técnico que no lo obligaba y que es nombrado por el Ministerio? Se sataniza mientras tanto la acción de la UCIN del Hospital de Niños Ycaza B. Qué es peor: ¿Atender con riesgo, tratando de hacerlo lo mejor posible, o cerrarla como lo hicieron luego y que los prematuros extremos que nacen por cesárea, se mueran porque no tienen donde atenderse?

El Gobierno obligó al país a un feriado de casi una semana y para reponer el tiempo hizo que el pasado sábado 12 sea día normal de trabajo, pero permitió que se lo boicotee, pues no se podía pagar en las Instituciones Oficiales con Tarjetas de Crédito, ya que los Bancos redujeron su personal y para hacerlo EXIGIERON que lo que no era negocio libre que trabaja fines de semana, no acepte tarjetas de crédito. Para completar su magna obra, caótizó el tráfico de la Ciudad cerrando “por simulacro” las principales vías de la Ciudad de Guayaquil, EN UN DÍA POR DECRETO GUBERNAMENTAL, DE TRABAJO NORMAL, a la hora de mayor congestión de tráfico.

De Jenízaros y del servicio de protección público

Se le atribuye al sultán Orkhán I, gobernante del Imperio Otomano, la creación del cuerpo militar de los jenízaros alrededor de 1330. Se dice que Orkhán I creó esta fuerza para sustituir al cuerpo armado de los “yagas”, cuya insolencia se había hecho insoportable. Los jenízaros eran unidades de élite del ejército, y tenían como misión la custodia y salvaguarda del sultán, así como la seguridad del palacio, siendo considerados su guardia pretoriana.

El Presidente Correa ha enviado a la Asamblea Nacional el proyecto de Ley del “Código Orgánico de Entidades de Seguridad Ciudadana”, en el que se crea el llamado Servicio de Protección Público (SPP); esta entidad pública se constituye como una unidad civil armada, paralela a la Policía y a las FF.AA. dirigida por el Presidente de la República y bajo la dependencia del Ministerio del interior; veamos el Artículo 168.- “Naturaleza.- Es una entidad pública, especializada, jerarquizada, civil, armada dependiente del Ministerio del Interior, con el propósito de brindar una cobertura de seguridad integral a las autoridades, funcionarios o funcionarias, dignidades ecuatorianas o extranjeras y personas relevantes que se encuentran en el Ecuador”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×