25 febrero, 2024

La comisión de Transito del Guayas

Esta batalla del movimiento PAIS por la hegemonía política, está caracterizada por reducir a Guayas a la menor expresión geopolítica posible. Así es como debe entenderse la lucha por los puertos, por el puente, las ofensas a los pelucones de Samborondon, en la iniciativa e impulso presidencial a la provincialización de la Península aupada por los hermanos Patiño con los refuerzos y palazos del MPD.

Desde las dictaduras militares de los años 60 y 70, se luchó contra las llamadas entidades autónomas. Vieja ambición centralista ante estas instituciones creadas por los guayaquileños antiguos, aquello de confeccionados con madera de guerrero. A la CTG le está alcanzando el turno. Primero le cercenan su ámbito geográfico, y ahora queda con un Directorio controlado por el Gobierno. Su desprestigio por corruptelas ha sido una llaga en los guayaquileños, y por eso los mismos guayaquileños quisieron reconformarla sacando del Directorio a los transportistas de su seno porque eran parte no de la solución sino del problema, y pusieron a representantes “funcionales” por parte de la Junta Cívica y de las Cámaras de la Producción, entidades que torpemente conformaron entre si un circulo vicioso de opinión en coro. Y muy poco ha sucedido, salvo la gran iniciativa de concesionar la Terminal Terrestre, que también pasaría a depender del Gobierno ya que la CTG tiene la mayoría participación en la Fundación creada para el efecto. El gobierno ha destituido a esos representantes funcionales usando a su Tribunal Constitucional de bolsillo, para acrecentar su poder omnímodo y controlar a Guayaquil.

Lo más antipático que se deriva de la provincialización de la Península, va a ser la presencia de esos uniformados de caqui con acento aserranado que vendrán a tomar posesión, a modo de conquista, de la nueva provincia a donde se desplazan miles de vehículos desde Guayaquil en busca de un placentero fin de semana.  ¡Vaya venganza!, Sucederá como la lentitud deliberada de los policía de emigración que desentona en el nuevo aeropuerto J. J. Olmedo, que también se deslumbra volverá al control del Gobierno central y absoluto.

Faltará poco para que los peninsulares se den cuenta de que han metido la pata y que no planificaron realmente bien las consecuencias ni como manejarlas. ¿Creen ustedes que los policías de transito que aparecerán de caqui para contrastar con el azul del mar infinito, serán oriundos de la península? ¿Creen que son más honestos y organizados que los de la CTG? Lo triste de todo es la incapacidad de reacción de quienes manejaban la ciudad y la provincia o de las instituciones cívicas o gremiales que han sido vapuleadas por aferrarse y enorgullecerse a ese título de nobleza de  “pelucón” que les otorgó un Correa vengador.

Publicado en "El Observador" el 26 de Octubre del 2007 

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  1. Suscribo las palabras de Henry Raad Antón. El innmovilismo de ahora es producto del anquilosamiento de una colonial y vieja estructura de exclusión, aristocrática y ajena a los intereses de una masa popular guayaquileña y guayasense que ya no es ajena a los devenires políticos locales en Guayaquil y en la provincia del Guayas. Lo que los miembros de «clubs de bolitas negras» llaman «chusma chola» hoy quieren participar como iguales en la toma de decisiones. La élite, sus hijos y nietos no entienden eso de alzar la mano, opinar en democracia junto con el mestizo, el montubio, y el peninsular…

    El cambio de nuestra fecha patria por antonomasia (del 9 al 12 de octubre), el «asalto legal» a la CTG, la separación de la Península de Santa Elena -y próximamente Milagro-, el ataque orquestado contra la Autoridad Aeroportuaria de GYE es solo el comienzo de un plan que aprovecha nuestra espasmódica desunión producto de la DESCONEXIÓN DE NUESTRAS ÉLITES CON NUESTRA HISTORIA. Para viejos y viejas guayaquileñas -ya sepultados algunos- quedó el aguerrido mote de GUAYAQUIL CAPITAL MONTUBIA, centro de acopio y negocios de la feracidad de la cuenca del Guayas, hija del Daule y del Babahoyo, caminos naturales de nuestros vecinos y hermanos guayasenses. Tierra de revoluciones y levantamientos históricos para el país que la larga dictadura de los 70’s pretendió castrar. Hoy la ciudad es dominada por gentes cuyo lóbulo derecho de su cerebro está en Miami, haciéndolos pensar que GUAYAS termina en el río por el este; en el Salado por el oeste; en los cerros de El Carmen y Sta. Ana por el norte y las esclusas por el sur.

    Veamos ejemplos imitables no en el norte, sino aquí mismo en el sur: la élite autonomista de derecha y pro mercado de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia aglutinó a todos sus habitantes. El Comité Cívico pro Santa Cruz tiene un poder de convocatoria que no solo llena salones en palacetes de falsas alcurnias, sino plazas enteras con 100, 200, 300 mil cruceños de todos los colores y olores, quienes motu propio se paran allí, gritan AUTONOMÍA y flamean banderas cruceñas por una idea fuerza que resultó aceptada por una labor de años de conferencias con jovenictos de corbatas en los pescuezos, o de varones y mujeres valientes que con sudor en sus frentes en el arrabal convencían al que tenían que convencer: no al banquero; sí al carnicero, al taxista, al albañil, al gasfitero.

    ¿Qué vamos hacer frente a los improperios? Es menester organizarnos, reunirnos, sacarnos los cueros al sol, señalarnos los errores que cometimos todos y todas, y en ese revulsivo catarsis unirnos y frentear con voceros eficaces la propaganda y el discurso oficialista. ¿Cómo es posible que habiendo hace más de 7 años votado en un casi 100% por la tesis autonómica,hoy la provincia esté dividida? El poder total debilita a la larga y 3 lustros y un año en una misma silla sentado, acalambra a cierto personaje…

    Insisto y suscribo las palabras del Dr. Raad Antón: la Junta Cívica de Guayaquil, por su rol histórico, está llamada a una transformación y a un replanteo de su rol. Una sesión ampliada pero no en cuartos parisinos ni bajo llave ni secretismos, sino en un nuevo local. Ojalá que esto se de por bien de la ciudad, de la provincia, de la región y del país.

  2. 1.- Los costeños, por idiosincracia y ancestro, solemos ser confiados, tanto que sólo hemos protestado por la CTG y otras instituciones cuando el centralismo pone la punta del puñal en la espalda.
    2.- ¿Qué esperamos para cerrar filas, para desarrollar, acrecentar y defender lo que nos han permitido poseer?
    3.- ¿Porqué seguir llorando sobre la leche derramada en vez de pensar y planificar sobre los recursos que aún tenemos (playas, ganadería, agricultura, puertos, aeropuerto, etc.)?
    4.- Efectivamente, «Faltará poco para que los peninsulares se den cuenta de que han metido la pata y que no planificaron realmente bien las consecuencias ni como manejarlas». Sólo planificaron el trámite mas nó la vida. Pero, creo que debemos mirar la provincialización de Santa Elena, no como un problema ni una afrenta. Pesémoslo como una nueva oportunidad para el Guayas (todo el Guayas).
    5.- Si los recursos se siguen repartiendo de acuerdo al número de habitantes, ahora tenemos la misma cantidad de dinero correspondiente a ser aplicada en mucho menos territorio.
    RYM

  3. Felicito a este moderno medio de comunicación que está a la altura de otros en diferentes países. Los artículistas son de primera y sobre todo guayaquileños auténticos.
    Dr. Raad, nunca me pierdo de leer sus artículos que son precisos y no guardan ninguna hipocresía ni adulo a ningún oportunista de turno. Sé que usted es más guayaquileño que muchos aunque no nació en esta ciudad. Gracias por su transparencia.

  4. Estimado Sr. Raad:
    Efectivamente el circulo que aparece representando a Guayaquil,no lo representa y es por eso que es difícil tener convocatoria para presentar un respaldo popular importante.
    Quiera Dios que el alcalde Nebot logre cambiar su círculo de amigos(servidores)cercanos a efecto de buscar gente mas combativa y sin «rabo de paja» que sí la hay en nuestra ciudad, pero por sobre todo sin «decapitar» a estas personas (como hizo el partido Social Cristiano) por no estar siempre de acuerdo con el lider, y que por el contrario, este( lider) entienda que se necesita gente que aporte y no sólo siga los delineamientos señalados, pues Guayaquil no es un ejercito de interioranos donde se combate al que piensa y sólo se acepta al que obedece.
    Suerte con sus escritos.
    Atte.
    JOG

  5. Estimado Senior Raad: Concuerdo plenamente con su planteamiento, no entiendo porque ningun lider politico guayaquilenio no haya gritado a viva voz la inconstitucionalidad de la creacion de Santa Elena y publicamente desconocer tal Provincializacion, yo la desconozco y no respetare nada que venga de dicha provincia espurea que nacio para morir.
    Es hora de cerrar fuerzas y sin temor y sin quebrantarnos la voz gritar a todo pecho el rechazo a todas las acciones que el anti-guayaquilenio de la tierra que lo pario esta desmenbrando a ton y son esta bendita tierra libertadora de esta minuscula region de America que incorrectamente llamamos Ecuador.

  6. Mis felicitaciones a Henry Raad. Sigos sus articulos desde que escribia en el extinto Diario El Telegrafo. La satisfaccion que produce saber que aun existen voces que defienden las posiciones de la ancestral virilad de los Guayaquilenos, solo deja el sabor amargo de constatar que la mayoria de los nacidos o adoptados por esta bizarra tierra, pemanecemos inertes ante los ataques centralistas y regionalistas que despiertan siempre que el progreso y el trabajo provoca esta expresion de envidia, y cuando, como ahora, encuentran quien las dirija.
    Es hora de salir de esta inercia y salir a defender a nuestras instituciones, antes que el enemigo nos aplaste.

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