23 abril, 2024

¿Es correcto que la Asamblea introduzca la clonación de seres humanos?

Respecto a la clonación el Proyecto dice: Se prohíbe la clonación reproductiva y toda intervención dentro del patrimonio genético de las células reproductoras y los embriones. Se permite la clonación terapéutica regulada por la ley.

 

¿Qué es la clonación? 

Todos los seres vivientes estamos compuestos de células. Cada célula del cuerpo contiene un núcleo. El núcleo contiene cromosomas, y los cromosomas están compuestos de genes. Los genes forman todas las características de nuestro cuerpo.

 Las células del ser humano contienen 46 cromosomas, ó 23 pares. Según su composición genética, existen dos tipos de células en nuestro cuerpo: células somáticas (que contienen 23 pares de cromosomas) y gametos (que sólo contienen 23 cromosomas, sin pares). La gran mayoría de células en nuestro cuerpo son células somáticas, mientras que los espermatozoides y los óvulos son gametos.

El motivo por el cual los gametos sólo tienen 23 cromosomas es para que, cuando un espermatozoide se une con un óvulo en la fertilización, la nueva célula que se forma tenga el número completo de 23 pares de cromosomas. Estos 23 pares son necesarios para el desarrollo normal del ser humano.

Dicha nueva célula fertilizada se llama cigoto, lo que significa "pequeño ser" en griego. Cada uno de nosotros comenzó nuestra existencia individual como un cigoto en el vientre de nuestras madres, nueve meses antes de nacer.

Existen dos formas básicas de reproducción en la naturaleza: sexual y asexual. Reproducción sexual ocurre por medio de la unión entre un esperma y un óvulo para formar un cigoto. En la reproducción asexual no intervienen los gametos; más bien, cada célula somática se divide y forma nuevas células. Ejemplos de reproducción asexual son: brotes, injertos, propagación vegetativa, gemelos idénticos y clonación.

La clonación se efectúa tomando un óvulo, sacándole su núcleo, y reemplazándolo con un núcleo de una célula somática, es decir, con un núcleo que contiene 23 pares de cromosomas.

La célula resultante de la primera etapa de un clon es un cigoto. Como se puede ver, la clonación evita la reproducción sexual e inyecta directamente un núcleo somático dentro del óvulo, sin necesidad del esperma. Esta es una técnica sumamente manipuladora que hace violencia a nuestras células reproductivas porque interfiere con el fin natural de estas células. Ya sea a través de la fertilización o la clonación, el cigoto es la primera etapa de nuestro desarrollo embriónico. Todos nosotros comenzamos como un cigoto unicelular.

No hay diferencia ética entre la clonación reproductiva y la terapéutica

Actualmente, algunos científicos y políticos están tratando de establecer una distinción entre la clonación "reproductiva" y la clonación "terapéutica".

En la clonación reproductiva, el cigoto se implanta en la matriz de una mujer y se le permite desarrollar a través de todo el embarazo, dando a nacer un bebé.  En la clonación terapéutica, el cigoto se mantiene en una cajita de Petri, en el laboratorio, y sólo se le permite crecer hasta la etapa de la blástula (de una a dos semanas), y después es desmembrado para obtener sus células promotoras.

La distinción entre ‘clonación reproductiva’ y ‘clonación terapéutica’ es incorrecta. Toda clonación humana es reproductiva. Aunque la Iglesia Católica se opone a ambos tipos de clonación, en cierta forma, a pesar de que se presenta la reproductiva como la peor, la clonación terapéutica es aún más cruenta, ya que aquí se crea una vida humana sólo para destruirla y sacarle sus células promotoras, estaminales, troncales o madre.

Algunas personas están cayendo en la trampa de pensar que la clonación terapéutica es buena porque ayudaría a curar enfermedades. Pero el error de este argumento reside en que el embrión humano tiene que ser destruido para obtener sus células promotoras. Nunca se puede permitir la matanza de seres humanos inocentes, aún cuando fuera para una noble causa, como curar enfermedades.

 

Hoy no es necesaria la clonación

También pueden obtenerse células madre del cordón umbilical y de la placenta del recién nacido. Hay muchas vías terapéuticas que van haciéndose posibles por el desarrollo de la ciencia y que no vulneran el respeto debido a la vida humana en todas las fases de su desarrollo.

Los biólogos han clasificado las células madre en diferentes tipos: células madre totipotentes, aquellas células madre capaces de dar lugar a todo tipo de célula embrionaria, células madre pluripotentes, las que son capaces de diferenciarse en todos los tipos celulares del embrión; células madre multipotentes, aquellas células que han sido aisladas de adultos o de tejidos fetales; células madre unipotentes, las células aisladas germinales.  Un equipo de investigadores ha conseguido rejuvenecer las células de piel (baratas, fáciles de conseguir y del mismo paciente) hasta convertirlas en pluripotentes (no totipotentes, que producirían embriones)  con lo cual no es necesario el sacrificio de ningún embrión.

 

Conclusión

El proyecto de la "clonación humana" es una terrible consecuencia a la que lleva una ciencia sin valores y es signo del profundo malestar de nuestra civilización. Se intenta dejar a un lado la ley de Dios con la vana esperanza de  que podemos llegar a ser  "superhombres", pero el resultado va a ser la destrucción del hombre. La clonación puede llegar a ser la trágica parodia de la omnipotencia de Dios. Es preciso subrayar, una vez más, la diferencia que existe entre la concepción de la vida como don de amor y la visión del ser humano considerado como producto industrial.

Sugiero que alguien dé a los Asambleístas un cursillo de Biología y unas clases de Bioética…

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Todo animal es egoísta y el hombre no es una excepción.

Todo animal es cruel y mucho más cruel con los otros de su misma especie. Si vemos para atrás en la historia, debemos reconocer que sí se han logrado avances importantes en relación a la forma como actuaba el ser humano en siglos anteriores.

Pensemos en la condena y muerte de Cristo. Fue juzgado y condenado injustamente. Se lo azota, se lo escupe, se lo insulta y se lo veja, se lo corona con espinas, se lo golpea y luego, sin ropa, se lo clava contra un madero en forma inmisericorde.

Sólo pensar en esa forma de tratar a un criminal, por más culpable que sea hace que sintamos escalofríos, peor aún cuando el mismo Juez declara que no encuentra en Él culpa alguna. La forma como se trataba a los esclavos en la antigüedad, a quienes se encadenaba a los remos así la nave se hunda y se los azotaba para que remen. El circo romano, echar a los esclavos o presos a los leones o a otros animales para divertir al pueblo, es más que un crimen, una aberración criminal. La vida de un hombre en esa época, sólo tenía valor si el hombre era alguien para los que convivían con él, porque aunque hubiera sido noble en su tierra, si era capturado, pasaba a ser esclavo y a ser tratado en la misma forma. La crueldad humana siguió.

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